viernes, diciembre 30, 2011

2011, un año de cine


Fin de año y, como siempre, un gran momento para hacer balance. Y este será un balance muy personal que, viendo lo que estoy viendo por otros lares de este vasto mundo que es Internet, no va a coincidir demasiado con el de los grandes entendidos o el de los medios de comunicación más destacados, sean especializados o generalistas. Una nueva prueba de que el cine es diferente según los ojos de quien lo vea. En cualquier caso, ahí va el resumen y la clasificación de todas películas estrenadas en 2011 que he tenido tiempo de ver. Seguro que en muchas no estaremos de acuerdo. ¿O sí?
· La película del año: Super 8
Si el cine es la materia de la que están hechos los sueños, el título que marcará este 2011 es Super 8. Sé que muchos la infravalorarán por ser una película de género. Incluso por ser un canto a la nostalgia. Incluso por los nombres que la sustentan. Pero es cine en estado puro, de ese que emociona, que conmueve, que te sitúa al borde de la butaca empatizando con sus personajes. Hay magia en la forma de rodar de J. J. Abrams, hay un emocionadísimo homenaje al cine con el que hemos crecido varias generaciones (y, concretamente, al productor ejecutivo de la película, Steven Spielberg), hay sentimiento en cada gesto de sus actores juveniles, en especial de la impresionante Elle Fanning. Super 8, como E.T. El extraterrestre en su día aunque algún peldaño por debajo, lo tiene todo para ser un clásico instantáneo, a pesar de contar con un final ligeramente precipitado. Pero todo en ella es todo tan emocionante, que se merece esta distinción. 
· Lo más destacado
Nunca es fácil calibrar si un año ha sido bueno o malo, máxime si tenemos en cuenta que algunas de las películas que acapararán las nominaciones a los Oscars no se han estrenado todavía en España, pero hay títulos que merecen estar entre lo mejor de 2011. Criadas y señoras es quizá el más redondo de todos ellos. Una película hermosa, bien narrada, maravillosamente interpretada por un grupo excepcional de actrices, uno de esos filmes que te dejan una sensación magnífica al salir del cine, una de esas historias más grandes que la vida, con un tema importante y que, además, tiene mucha significación hoy en día a pesar de estar ambientada hace unas cuantas décadas. Una delicia.

Como deliciosa es la comedia de Un dios salvaje, con un Roman Polanski en estado de gracia que saca soberbias interpretaciones de sus cuatro actores gracias a unos diálogos muy poderosos; el espléndido retrato de la madurez que traza Mike Leigh en Another Year; la esencia de la ciencia ficción que capta con maestría Duncan Jones en Código fuente; la aventura más genuina y la mejor animación motion capture que se ha visto hasta ahora de Lasaventuras de Tintín. El secreto del Unicornio del casi infalible Spielberg; y, a pesar de sus defectos, las grandes cualidades cinematográficas e interpretativas que encierra El topo. Y, por supuesto, las películas de dos grandes de Hollywood: La conspiración (dirigida por un Robert Redford siempre preocupado por su realidad) y Más allá de la vida (Clint Eastwood siempre en forma, incluso en una historia sobrenatural).
· Sorpresas positivas
Todos los años llegan películas de las que uno no espera demasiado o incluso de las que no ha oído hablar y que se convierten en títulos que da gusto ver y revisar. Eso sucede con Margin Call, hasta hoy la mejor película de ficción que se ha rodado sobre la crisis económica, una obra de teatro en el sentido más elogioso del término, que narra los acontecimientos de una única noche en la que se descubre el ruinoso juego de una empresa con el dinero de los demás. Un reparto espectacular (con Kevin Spacey y Jeremy Irons dando auténticas lecciones) completa el cóctel de una película imprescindible.

Eva es la sorpresa española del año. Era difícil prever cuántas cosas buenas iba a encontrarse uno en una historia de ciencia ficción patria, pero las reúne. El inagotable encanto de Rachel McAdams y la socarronería de Harrison Ford colocan a Morning Glory como la comedia sorpresa del año, deliciosa y divertida. Destino oculto es más que ciencia ficción, una bonita historia de amor disfrazada de thriller fantástico. El inocente es una notable película de trasfondo judicial con el mejor Matthew McConaughey. Hanna confirma que Joe Wright es un director interesante que domina como nadie los planos secuencia. Y Sin identidad es un thriller modélico dirigido por el español Jaume Collet-Serra.

Capitán América es un brillante espectáculo para todos los públicos que demuestra cómo hacer una película de superhéroes contando el origen del personaje principal y, además, culminando años de precuelas que desembocarán en 2012 en Los Vengadores, pero pintaba mal cuando se anunció que Joe Johnston sería su director (responsable de ese horror que es El hombre lobo). Junto con X-Men. Primera generación, porque lo de Matthew Vaughn en Kick-Ass hacía temer lo peor, son los dos títulos que elevan el cine de superhéroes a categorías más elevadas de lo que se le suele consideran (Christopher Nolan al margen, por supuesto). Y lo mismo se puede decir Misión imposible. Su cuarta entrega, Protocolo fantasma, está entre lo mejor de la serie y del cine de acción contemporáneo. 
· Me gustaron... como esperaba
Suelo hacerme una idea bastante aproximada de las películas que voy a ver, así que muchas cumplen con las expectativas previas que tenía. El origen del planeta de los simios fue una de ellas... pero también una en la que difiero bastante del juicio que ha recibido. Muchos la han visto como una de las mejores películas comerciales del año, y a mí la verdad es que no me pareció para tanto. Para mí la historia necesitaba un final mucho más contundente que el que ofreció. Es buena, es probablemente un notable comienzo para una saga, pero no pensaba que fuera a ser y de hecho no creo que sea un peliculón inolvidable.

Entre las que más me gustaron, cumpliendo lo que esperaba de ellas, están Cisne negro (con los defectos de Aronofsky y la genialidad de Natalie Portman), Cowboys & Aliens (una muy entretenida mezcla de western y ciencia ficción), El ilusionista (una hermosa película de animación, homenaje a Jacques Tati), Enredados (un muy buen Disney), Harry Potter y las reliquias dela muerte parte 2 (esperaba que fuera la mejor de la saga y, con todo lo que me gusta de ella, lo es), Rango (confiaba en ver una rareza entretenida y eso es justo lo que vi), Secretariat (una inspiradora historia de esas bonitas y final feliz), Sucker Punch (una frikada con estilo), The fighter (actores bordándolo en una historia más floja) y Thor (un buen superhéroe de la mano de Kenneth Branagh).

No tan buenas pero cumpliendo el cometido mínimo de entretener en la medida de sus posibilidades encontré a Acero puro (será por el carisma de Hugh Jackman o por su copia de Rocky), Anonymous (ni de lejos tan buena como se cree Roland Emmerich, pero curiosa), Blackthorn (un atípico western con sabor español), Con derecho a roce (le vi química a la pareja que forman Mila Kuns y Justin Timberlake... y me enamoré otra vez de Nueva York), Crazy, Stupid, Love (había para más, pero intuía que se quedaría en eso), Drive (no termino de verle la genialidad de la que casi todo el mundo está hablando, pero muchas partes me gustan), El Gato con Botas (digna y punto), Furia ciega (una de esas que son malas pero entretenidas), La cosa (cumple sin hacer el ridículo), La gran aventura de Winter, el delfín (cine americano familiar), Ladeuda (bien hecha), La trampa del mal (parece un episodio de la vieja serie de Alfred Hitchcock sin más pretensiones) y One day (una estructura simpática). 
· Enormes decepciones
No deja de ser curioso que entre mis enormes decepciones de 2011 estén bastantes títulos que han acaparado las listas de mejores películas del año que han hecho críticos y revistas, además de aquellas que han acaparado premios en festivales y nominaciones en los grandes premios. Lo más decepcionante de los últimos doce meses ha sido para mí El árbol de la vida, una especie de ejercicio filosófico-espiritual que está mucho más cerca de la videocreación que del cine. Su primera parte me llevo a mirar al techo en más de una ocasión preguntándome qué era lo que estaba viendo y la segunda no remonta porque Terrence Mallick nunca ha conseguido entusiasmarme, más bien al contrario. La película no parecía esconder un mal guión, lo dijo Sean Penn, pero el resultado es desconcertante.

Decepción es la palabra para definir lo que me provocaron Melancolía, por sensaciones en el fondo no tan diferentes a las que genera El árbol de la vida; el Woody Allen del año, Midnight in Paris, que me sigue pareciendo muy igual a otros muchos de sus títulos; Somewhere, donde se demuestra, quién sabe si de una vez por todas, que Lost in Translation fue una feliz casualidad en la carrera de Sophia Coppola; la visión catastrofista del Contagio de Steven Soderbergh, que a mí no me conmovió lo más mínimo; el soso regreso a la dirección de Jodie Foster, El castor; o la superficial Un método peligroso, alejadísima de los últimos grandes trabajos de David Cronenberg.

De entre las nominadas a los Oscars que se dieron en febrero, quedan como decepciones Valor de ley, porque los hermanos Coen fotocopian la película original y la hacen pasar por una obra de autor; 127horas, con una forma de rodar y montar, la de Danny Boyle, que no me convence en absoluto; Los chicos están bien, una historia más o menos simpática pero que todavía no sé qué me quería contar exactamente; o Winter’s Bone, a la que no le vi demasiado jugo, ni siquiera en sus interesantes interpretaciones. Apuntaba mucho más alto El demonio bajo la piel, y se me quedó en algo aburrido; no le vi la gracia a la alabadísima Four Lions; ni tampoco pasé de la frialdad en que me sumió Nunca me abandones.

Del cine más comercial, quedan como decepciones Cars 2, porque Pixar también falla en alguna ocasión; Conan el Bárbaro, porque el personaje merecía una adaptación medianamente digna que no obtuvo, GreenLantern, porque es una sosería más o menos simpática que reúne todos los tópicos posibles de una película de superhéoes inane (la antítesis de Capitán América); In time, porque da pena ver cómo se desaprovecha un planteamiento inicial rico en una cinta convencional; Insidious, porque si eso es el cine de terror moderno entonces queda en evidencia que el género pasa por un momento terrible; o The Company Men, porque lo que se podría haber convertido en una gran película sobre la crisis se queda en una historieta feliz y convencional.
· Poco que disfrutar
Muchas películas se ven y se olvidan. Algunas son mejores, otras son peores, pero es difícil que alguna de estas se quede en la memoria por sus méritos cinematográficos. Entre las visibles están Cómo acabar con tujefe (saca alguna que otra risa u Kevin Spacey está brutal en la primera mitad), Footloose (entretiene, pero es que es una fotocopia de la original), Immortals (por aquello de la aventura y el impacto visual), Invasión a laTierra (porque en el fondo siempre está bien una invasión en el cine de vez en cuando), Jane Eyre (bien hecha, pero fría), Los pitufos (no es mala película infantil) y Sin compromiso (y es que Natalie Portman da muy poco de lo que disfrutar).

Sinceramente, por mucho que ya lo haya hecho y no tenga remedio, yo no perdería el tiempo con 30 minutos más o menos, Asesinos deélite, Bad Teacher, Caballeros, princesas y otras bestias (que en realidad se podría merecer lo de peor película del año), Caperucita roja, Colombiana, Detrás de las paredes (a pesar del gran esfuerzo de sus actores), El amor y otras cosas imposibles, El cascanueces en 3D, El santuario, El sicario de Dios, En tiempo de brujas (ojalá Nicolas Cage deje de estar en la ruina, nos ahorraríamos algunos bodrios suyos...), La legión del águila, Larry Crowne, Mañana, cuando la guerra empiece, Monsters, No tengas miedo a la oscuridad, Perros de paja, Piraña 3D, RED, Sin límites, Sólo una noche, Soy el número cuatro, Templario, The Green Hornet y XP3D (cuyo comentario colgaré aquí en los próximos días). 
· La peor película del año: Transformers. El lado oscuro de la Luna
Probablemente no sea ésta la peor película del año, no. Pero trazando una ecuación imposible entre medios, posibilidades y resultados, Transformers. El lado oscuro de la Luna se gana con creces el dudoso honor de estar aquí. Que Michael Bay tenga tantas cosas a su disposición (desde los actores más cotizados a las cantidades de dinero más ingentes) para hacer siempre películas que son cinematográficamente tan pobres es algo que me llama la atención. La tercera entrega de los Transformers fue la que más claramente evidencia que el director no entiende la franquicia ni sus personajes, que lo único que quería era a unos cuantos robots en pantalla pegándose mamporros mientras explotan cosas a su alrededor y una mujer despampanante que sustituyera a Megan Fox se paseaba por ahí con su pelo al viento y su vestuario impoluto, siempre dispuesta a echar la bronca a un robot gigante que dice quiere dominar el universo. Inenarrable.
· Ningún interés por verlas
Secuelas, muchas secuelas entre el cine de 2011 que no me ha llamado la atención. Y entre todas ellas destacan las nuevas entregas de dos sagas que nos someten a un bombardeo publicitario brutal cada vez que llegan en los cines: Crepúsculo y Piratas del Caribe. Ni Amanecer (parte 1; ¿por qué ahora se ha puesto de moda dividir en dos filmes libros que son adaptables en una sola película?) ni En mareas misteriosas me dicen mucho ni me incitan a sentarme delante de una pantalla. Pero tampoco me interesan demasiado Resacón 2, Paranormal Activity 3, Scream o Torrente 4, Fast & Furious 5 o Saw VII. Sexta entrega creo que no se me ha pasado ninguna.

De entre lo más reputado entre ciertos sectores de crítica y público, lo que menos me interesa es el último filme de Pedro Almodóvar, La piel que habito. El manchego no consigue llegarme de ninguna de las maneras. Tampoco quiero ver las acrobacias de estos imposibles Los tres mosqueteros, ni el remake de Noche de miedo, ni la recreación del 23-F, ni los sin duda continuos disparos de The Mechanic, ni Los pingüinos del Sr. Poper, ni El último exorcismo, ni la Carta blanca de los hermanos Farrelly, ni las gracias de El oso Yogi o las de un extraterrestre llamado Paul
· Lo que me queda por ver
Aunque en 2011 he visto mucho cine, muchísimo, siempre hay películas que se quedan en el tintero. Por supuesto, este año la más relevante es The Artist, a la que muchos colocan ya como ganadora del Oscar el próximo año. Aunque sólo sea por el valor de estrenar en plena segunda década del siglo XXI una película en blanco y negro y muda, tengo la impresión de que va a merecer mucho la pena. También tengo muchas ganas de ver, y la esperanza de que sean títulos destacados, London Boulevard y Los amos de Brooklyn. Falta también Beginners, que puede ser notable gracias a Christopher Plummer.

Menos alicientes, pero alguno que otro tengo para ver Agua para elefantes, Amor y otras drogas, Camino a la libertad, El mundo según Barney e Intruders. En español suenan varios títulos que aúno no he podido ver: Capitán Trueno y el Santo Grial (me temo lo peor, pero está avalada por su procedencia de cómic), Mientras duermes (creo que puede ser inquietante), No habrá paz para los malvados (tengo muchas expectativas en ella), Primos (dicen que es divertida) y También la lluvia (bien valorada por la crítica).

7 comentarios:

Morenay09(cslimites) dijo...

muy buena entrada aunque no este del todo de acuerdo contigo...

feliz año nuevo.

Doctora dijo...

Es curioso, en la mayoría de las pelis que hemos visto los dos no estoy de acuerdo con tu opinión ("El capitán américa" me pareció horrible, "Thor" y "El inocente" tampoco me gustaron mucho, "In time" y "Linterna verde" sí me molaron y la última de "Misión imposible" tampoco me ha sorprendido demasiado), pero en las que no he visto sí me da la sensación de que llevas razón ("El árbol de la vida", "Transformers 3", "Conan", "Cars 2", todas tienen muy mala pinta).

Meg dijo...

Discrepo, para mi Midnight in Paris ha sido lo mejor del año :-)

Feliz Año!!!

VAN dijo...

Coincidimos y no coincidimos, nomal!! Eso no quita que eres un hacha escribiendo sobre cine y que disfruto muchísmo leyéndote!! Besos mil xoxoo

C. dijo...

Me gusta la entrada y en la mayoría estoy de acuerdo, recalcando que no lo estoy en Midnight in Paris, pero esa discusión ya la hemos tenido, y añadiendo que algunas no las he visto. Me ha sorprendido Suker Punch, porque a mi también me gustó, y a casi nadie más lo hizo. Y te recomiendo de las que esperas ver, No habrá paz para los malvados y Amor y otras drogas, que me gustaron. Ah, y aunque nadie me ha preguntado añado que mi película del año sería "Cisne negro". Espero seguir leyéndote muchos años más. Un beso!

Jo Grass dijo...

Madre mía, has nombrado tantas pelis que ahora no sé por donde empezar. En general tenemos opiniones afines. Creo que mi mayor decepción ha sido In Time, o cómo destrozar una buena idea con una historia que no te lleva a ninguna parte, ni siquiera imaginando que la pareja protagonista emula a Bonnie & Clyde.
besos y feliz año, Juan!!

Juan Rodríguez Millán dijo...

Morenay09, siempre doy la bienvenida a la discrepancia, tu opinión será muy bien recibida, porque así se abre el debate... Espero verte más por aquí. ¡Feliz 2012 también para ti!

Doctora, pues sí que es un fenómeno curioso, sí, je, je, je... Pero forma parte de la gracia de esto del cine...

Meg, y para mucha gente, pero es que a mí Woody Allen me sigue chirriando muchísimo... ¡Feliz año nuevo también para ti!

Van, muchas gracias como siempre por tus palabras, je, je, je... Algún día van a pensar que te pago por los halagos...

C., yo pregunto, yo pregunto, que siempre me interesa conocer otras opiniones... A mí Sucker Punch me pareció una marcianada curiosa y entretenida, y es verdad que no parece haberle gustado a casi nadie...

Jo, es que tengo mucho tiempo libre, je, je, je... Me alegra de que te hayas pasado a echarle un vistazo. ¡Y, por supuesto, que tengas un muy feliz 2012!