sábado, junio 11, 2011

'X-Men. Primera generación', muchos aciertos notables, algunos errores notables

Lo que Matthew Vaughan mostró en Kick-Ass no alimentaba demasiadas esperanzas, como tampoco algunas de las decisiones del casting de personajes de esta X-Men. Primera generación, pero lo cierto es que el resultado final es notable. Notable en buena parte de su metraje y, sobre todo, en un formidable climax, maravillosamente bien resuelto y con un final abierto de esos que hacen desear que esta entrega sea el comienzo de una fructífica saga. Pero, también hay que decirlo, con notables errores, tanto en la narración como, confirmando los temores previos, en la elección de algunos de los miembros de esta primera generación de mutantes. La película trata de ser continuista con la saga ya conocida, iniciada por Bryan Singer, pero al mismo tiempo quiere ser un nuevo comienzo. Es un difícil equilibrio del que esta nueva entrega no siempre sale triunfante, pero el conjunto es una magnífica película de aventuras, con buenos toques sociales y políticos, con algunos personajes muy bien perfilados y magníficas secuencias tanto de acción como de diálogo. Merece la pena.

Quizá lo mejor que se pueda decir de esta película para llamar la atención de nuevos espectadores es que no hace falta conocer absolutamente nada de la mitología de los mutantes de Marvel Comics, ni siquiera las tres películas anteriores (en beneficio de la saga, olvidaremos Lobezno), para seguir con interés la trama. Sólo hay dos detalles que podrían pasar desapercibidos a quien no tenga conocimientos previos: el comienzo de la película, sorprendentemente calcado al del primer X-Men de Singer, y los acertados cameos de dos de los actores que participaron en la trilogía previa (esta vez, y a diferencia de otras películas Marvel, no aparece el creador de los personajes, Stan Lee). El mayor acierto es colocar la trama en la época de la guerra fría, un momento histórico, político y social que da una especial relevancia al inicio del conflicto entre humanos y mutantes, cuyos primeros pasos se ven aquí. A los viejos aficionados al cómic, no obstante, les sorprenderá comprobar qué mutantes aparecern y de qué forma se explican muchas cosas sobre su historia. Eso es difícil de encajar, de hecho, porque la selección parece aleatoria en muchos casos, sin justificación dramática alguna (¿Banshee aparece sólo por la escena del sónar...? ¿La Bestia sólo por ser azul...?).

X-Men. Primera generación parece planteada como la película de Charles Xavier (James McAvoy) y Erik Lehnsherr, futuro Magneto (Michael Fassbender), pero el primero pierde peso ante un imponente Fassbender (sin duda, el mejor actor de la película, formidable su versión del antagonista más clásico de los X-Men del cómic, a la altura y a la vez diferente del Ian McKellen de las películas de Singer) y ante el villano de la función, Sebastian Shaw (Kevin Bacon). El acierto de ambos es componer figuras dramáticas espléndidamente dibujadas sin necesidad de caer en el clásico histrionismo que se le suele dar a los villanos. La secuencia final en la que ambos se enfrentan es simple pero antológica, de lo mejor que se ha rodado nunca en el cine de superhéroes. McAvoy, en cambio, tiene grandes momentos y otros en los que no termina de fraguar como Profesor X (en uno de ellos, sorprende la elección de Vaughn de colocar en recuadros -¿viñetas?- los momentos de adiestramiento, cuando es una fórmula con la que ya fracasó Ang Lee con Hulk), lejos de la templanza y el buen hacer de Patrick Stewart en la serie cinematográfica original. Al final son Shaw y Magneto, y no Xavier a pesar de su indudable protagonismo de la película, quienes marcan el ritmo narrativo y el pulso de la historia.

Hay algunos notables errores de esos que arruinan la magia de la fantasía en el cine, desde trucajes visuales simples (el imposible vuelo de Banshee con una mano ocupada) y alguno que otro en el guión, que tienen que ver con el manejo del tiempo y, de nuevo, con la elección de los personajes. Poner dos mutantes con poderes mentales en la película hace que ambos se resten protagonismo y capacidad. Emma Frost (interpretada fríamente por January Jones) al final se queda como figura decorativa (y con escaso e insinuante vestuario), como un personaje sin desarrollar cuando su potencial es tremendo. A pesar de todo, tiene parte en una de las mejores escenas de la película, la que sucede en la mansión de un general soviético con la participación de Erik y Xavier, una escena que sirve especialmente para marcar el futuro antagonismo de ambos (el que se fragua, por cierto, en una mucho más tranquila escena delante de un tablero de ajedrez que evoca el duelo entre Patrick Stewart e Ian McKellen al final de la primera X-Men) y, cabe suponer, tendrá mayor protagonismo en futuras secuelas si las hay. Jennifer Lawrence (nominada al Oscar este año por Winter's bone) compone una Mística más que interesante, muy por encima de sus compañeros juveniles de reparto.

Lo que convence de Primera generación es su carácter aventurero, casi a lo James Bond en algunos momentos (aunque, por supuesto, aderezado con las notas fantásticas que permiten unos poderes sobrehumanos), su gran imaginería visual sin llegar a ser dependiente del trabajo de efectos especiales (que en algunas escenas son muy buenos y que en otras parecen casi dibujos animados, como en la primera gran manifestaciones de los poderes mutantes de un joven Erik nte Shaw) y su trasfondo capaz de generar un generoso debate sobre muchas cuestiones. Todo está bien entrelazado en un guión escrito por cuatro personas (entre ellos el propio Vaughn) basándose en una historia de Sheldon Turner y Bryan Singer (de ahí, seguramente, la amplia conexión temática con las anteriores películas, de las que sirve como precuela aunque no del todo), aunque con algún agujero demasiado visible que, además, va contra la continuidad conocida del cómic. Los cambios funcionan en algunos casos (la escena final en la playa), pero en otros, como decía más arriba, parecen aleatorios y sin motivo aparente.

En conclusión, una espléndida película de mutantes, de aventuras, de cómic y de confrontación social, quizá más irregular en su conjunto que las dos primeras X-Men de Singer pero cuyos mejores momentos superan con creces lo visto hasta ahora en las películas sobre los mutantes de Marvel. El impactante final, en el que Fassbender pide a gritos una película con protagonismo absoluto, hace augurar una nueva saga de gran calidad. Ojalá lo sea.

6 comentarios:

Jo Grass dijo...

Estoy totalmente de acuerdo con todo lo que dices, pero entiendo que a los auténticos forofos que conocen bien los personajes de cómic les decepcione un poco. Está claro que la película es para goce y disfrute de todos los públicos, y como film de aventuras me parece estupendo.

Besos

Doctora dijo...

Yo creo que a Banshee,a Darwin y a Kaos les pusieron para rellenar,porque debido a la saga anterior no podían meter a Cíclope,el hombre de hielo y el Ángel en los sesenta.Ah,y lo de Bestia,a parte de no venir a cuento la transformación creo que estaba muy mal hecha.
La peli me gustó mucho (el cameo en el bar es mejor que toda la peli de Lobezno),pero vería mal que ahora le dedicasen un filme a Magneto.La peli de Magneto es esta.

Jo Grass dijo...

También creo que la peli de Magneto era esta, como dice doctora, pero está claro que con ese final están anunciando que tendrá la siguiente. Es curioso, cuando acabó la proyección, se quedó mucha más gente de la habitual hasta que finalizaron los créditos. Todos esperando el avance de la siguiente, y como no hubo nada, ni un miserable plano, todo el mundo se empezó a quejar: "timooo, cretinos, estafa, ¿nos vais a dejar así?" gritaban en la sala, jajajaja. Yo también of course, jajaja

Gallo dijo...

Estoy de acuerdo con Doctora. Me encanto la película y sí es sin duda "La película de Magento" tal cual, el peso entero y los conflictos de su ira, sus sentimientos de venganza y sentimiento de segregación caen en sus hombros. Fantástico que también su orígen es en el campo de concentración, donde como judío en Europa, era minoría. Muy buena semiótica, las escenas de acción muy buenas, aunque creo que Banshee se queda corto, quien además en la realidad es un escoces cuarenton etc...

El Cameo con Jackman como Wolverine en la taberna es espectacular, solte tal carcajada, muy bien llevada!

Vamos a ver que nos depara Linterna Verde...

Key dijo...

A mí me ha encantado, pero los malos me han parecido taaaaan cutres... ni me gusta como lo hace Bacon, ni me parece que tenga ninguna credibilidad ese ridículo vestuario blanco de la chica diamante... pero bueno, la peli me ha gustado mucho.

Juan Rodríguez Millán dijo...

Jo, yo no diría decepción sino más bien algo de perplejidad por las elecciones. Sí que es una película de aventuras estupendo, pero ya te digo que algunas cosas me hicieron dudar... hasta esa gran media hora final. A nosotros nos chivó el que estaba limpiando la sala que no había nada al final, porque fuimos los últimos en salir. Eso de la escena final, no obstante, es la estrategia para 'Los Vengadores' y éstas van al margen.

Doctora, es cierto que este es el filme de Magneto. Pero así me sabe a poco, porque hay demasiados elementos de por medio. Asumía que la primera generación del cómic ya era imposible, pero es que hay cosas que no tienen sentido alguno si miras el cómic.

Gallo, rejuvenecer a Banshee es una de esas cosas que no entiendo en esta película, sí. Y sí parece obvio que es la de Magneto, pero hay casi media hora en la que no tiene ningún protagonismo.

Key, a mí no me gustaron los malos secundarios, Kevin Bacon como Sebastian Shaw sí, fíjate... Con el vestuario de Emma Frost se han querido acercar mucho al del cómic, pero, claro, una cosa es una viñeta y otra muy distinta una película de imagen real...