lunes, febrero 25, 2008

Oscars descafeinados

Un poco en la línea de lo esperado, los Oscars fueron un poco descafeinados. Por la huelga de guionistas y por el cine que se premió. La ganadora fue No es país para viejos. No fue una gran ganadora. Sólo se llevó cuatro de los ocho premios a los que optaba, aunque, bien es verdad, se llevó los más grandes: película, director, guión adaptado y actor de reparto. Me dio un poco de pena ver a un grande como Martin Scorsese entregando el premio al mejor director a los hermanos Coen (que no parecía que hubieran ganado un Oscar, parecía que estaban de guasa en el escenario del Kodak Theatre...) por una película que, para mí, no está ni entre las cinco mejores que han hecho (prefiero El gran Lebowski, Fargo, Muerte entre las flores, Barton Fink o su gran olvidada para casi todo el mundo, El gran salto). En realidad no veo a los Coen como material de Oscar, pero...

El corto triunfo de No es país para viejos fue el desenlace de una noche que mantuvo la emoción hasta el final. Antes de concoerse el nombre del mejor director y el título de la mejor película, las cinco nominadas tenían ya algún premio, y eso abría muchísimo el abanico de posibilidades. El premio al mejor guión para Juno me hizo pensar que la Academia iba a dar el giro más insospechado, pero al final sucedió lo más previsible, dado que Expiación quedaba fuera por la ausencia de su director y Pozos de ambición ya estaba satisfecha con el premio al alma de la película, un Daniel Day Lewis comedido que, con un sencillo gesto, se arrodilló a los pies de la reina Helen Mirren para que le armara caballero con el Oscar.

Con decir que la segunda película más galardonada fue El ultimátum de Bourne (los tres premios a los que optaba), un título que no optaba a ninguna de las categorías grandes, queda claro que fue una ceremonia muy abierta... y en la que casi todos salieron contentos. Expiación es la que más se puede quejar, sólo un premio a la banda sonora, pero la exclusión de su director entre los nominados ya apuntaba a que no ganaría. Pozos de ambición, de ocho nominaciones, sólo se llevó dos pero el premio a Daniel Day Lewis pesa lo suyo. Juno tenía tres opciones de salir satisfecha, los grandes, el guión o la actriz. Y se llevó el guión. Y Michael Clayton, pese a ser probablemente la mejor de las cinco elegidas para mí, nunca llegó a contar realmente y logró, en cualquier caso, la consolicación de un merecido premio para Tilda Swinton (y eso que decían que no era la favorita).

Pocos momentos de auténtica alegría me deja el palmarés. Aplaudí a Brad Bird cuando recogió el Oscar a la mejor película de animación para Ratatouille o cuando Sweeney Todd logró el de mejor dirección artística. Me encantó que Dario Marianelli y su Expiación fuera el ganador a la mejor banda sonora, aunque eso significara que Alberto Iglesias se quedara sin premio. Y como en las actrices no tenía favoritas, fue muy bonito ver ganar a Marion Cotillard. Y digo que fue bonito porque su emoción pareció, de largo, la más sincera de la noche. Y no sólo cuando ella misma salió a recoger su premio a la mejor actriz (que fue cuando agradeció el premio "al amor y a la vida" y dijo que "es cierto que hay ángeles en esta ciudad"). También se le escapó una lágrima de emoción cuando su película, La vida en rosa, se llevó el premio al mejor maquillaje. Eso es alegría y no la que mostraron los Coen.

La gala fue más o menos rápida (tres horas y cuarto) más por la huelga de guionistas y el poco tiempo que ha habido para preprararla que por ser una decisión deliberada. Dio un aspecto de gala de baja presupuesto pero incluso para eso hay clases y Hollywood siempre sabe cómo montar un buen espectáculo, que entretiene a pesar de la duración y de las horas a las que lo vemos en España. A mí me capturó desde el principio con un gran vídeo, montado a partir de imágenes recortadas de películas, en el que se pudo ver a personajes de títulos conocidísimos paseándose por las proximidades del Kodak Theatre (memorable el momento en el que Darth Vader y Espartaco cruzan sus espadas...). Por fortuna, no hubo que lamentar accidentes... Y es que Colin Farrell advirtió que el suelo estaba resbaladizo y John Travolta estuvo a punto de comprobarlo de primera mano...

Jon Stewart, presentador de la gala, tuvo por más protagonismo, seguramente por el poco tiempo para preparar la gala, y estuvo ágil. Se metió en los habituales charcos políticos, con un marcado toque demócrata, y dejó un par de chistes muy buenos. "Cuando se ve a una mujer o a un negro de presidente un meteorito está a punto de destrozar la estatua de la libertad", dijo a modo de respaldo a Hillary y Obama, entre las risas del auditorio. Fue genial el momento en el que habló de las embarazadas que había entre el auditorio . "La noche es joven y... bueno... Jack está ahí", dijo en alusión a Jack Nicholson, omnipresente todos los años en la primera fila y tan entretenido como siempre. Y fue muy divertido verle hacer gags con las nuevas tecnologías, viendo Lawrence de Arabia en su móvil o juegando a la Wii en un regreso de publicidad (¿cuánto habrá pagado Nintendo por esa publicidad...?).

No soy un experto en moda, pero en años anteriores sí me he quejado de la falta de clase que destilan las actrices modernas. No es que este año fuera excesivamente negativo en este aspecto, pero sí es verdad que la mujer más elegante y guapa de este año, como el pasado, fue Helen Mirren. Tiene más de 60 años. Toda una lección a la tiranía de la imagen y de la juventud, todo un palo a esa pléyade de veinteañeras que piensan que con enseñar escote lo tienen todo solucionado. También vi tremendamente elegante a Laura Linney (con 44 años), y entre las más jóvenes me gustó Jessica Alba (una de las embarazadas) y Amy Adams, la protagonista de Encantada. Lo que no entiendo es esa manía de algunas actrices de llevar vestidos tan ajustados que seguro que les impide hasta respirar. A Jennifer Garner le debía pasar algo así.

Y un detalle más, éste de la retransmisión de Canal +, que me dejó un poco indignado. No me voy a meter en la cantidad de veces que Angels Barceló dijo "no he visto esa película", que ya duele tratándose de los Oscar, porque entiendo que no es su trabajo habitual y que para eso estaba Jaume Figueras. Pero no entendí el enorme menosprecio que hicieron ambos a las canciones de Encantada, compuestas por Alan Menken, un tipo que tiene en su estantería ocho Oscars y ha sido nominado en otras diez ocasiones. Lo más amable que dijeron de sus tres canciones nominadas es que eran "ñoñas". Yo entiendo que tuvieran como favoritos a los irlandeses que se llevaron el premio (por cierto, ahí se vio el detalle de la noche: como la ganadora no pudo agradecer el premio después de que sí lo hiciera su compañero, el presentador le dejó que volviera a salir después del corte para la publicidad), y de hecho su canción me gustó mucho. Pero no entiendo el menosprecio a un profesional como Menken. Fue toda una sorpresa negativa.

4 comentarios:

Argan dijo...

Por partes:

La gala, a mi gusto, sosa sosa sosa. No me gusto el presentador, y los videos (destrozados por la retransmision de canal plus), tampoco fueron nada del otro mundo. Ni siquiera los tipicos spots de las nominadas.

De los premios... bueno, pues es verdad que no estaba este año el gran pelotazo de pelicula. A mi, todas las peliculas nominadas me gustaban, pero es verdad, que ninguna tiene ese punto de redondez, de plenitud que esperamos en una autentica ganadora del oscar. De ahí, que no me importara mucho el premio final. Mi favorita era Expiación.

El único premio con el que no estoy nada de acuerdo y me indigna soberanamente es con el de guión original. Porque Juno es una buena pelicula, correcta mas bien, pero ya esta. Y si no estuviera Ratatouille nominada, me callaría, pero es que lo estaba. Y cualquiera puede ver que no hay color. Lo que me temo es que hoy en día, por mucho que tengan oscar propio, a las peliculas de animación se las sigue mirando por encima del hombro.

El resto... bueno, lo esperado. Me quedo con dos gestos. Uno el que tu resaltas. Marion Cotillard, para mi la estrella de la noche, de largo. Su sencillez, su verdadera emoción, ya no solo cuando gano (magnifico agradecimiento) sino en el otro premio de su pelicula... impresionante su aparición. Me impacto de veras.
Y en segundo lugar, la sorpresa (positiva creo) que se llevo Cate Blanchet, cuando nombraron a Marion Cotillard ganadora. Otro momentazo.

Poco más hubo. Espero que el año que viene, no tengamos huelgas en las que excusarnos.

Un saludo

Noelia Jiménez dijo...

Dice mi hermano que la peli en cuestión ("No es país para viejos") no es para tanto. Y que lo mejor es la interpretación de Bardem. ¿Estás de acuerdo?

Besos.

Roi Piñeiro dijo...

Me alegro por Bardem, su actuación es muy buena, y por Daniel Day-Lewis. El resto una auténtica basura, los Óscars han muerto. Hollywood ya no es lugar para el cine.

patzarella dijo...

ey !! pues pasaba por aki para agradecer tu visita !!

Y mira q me encuentro !!!!

Es todo un tema, me encantaría estar allí y verlo !!!

ya te platicaré luego, p-aso rápido..

ciao