miércoles, febrero 20, 2008

'Jumper' y 'Monstruoso', dos fiascos de ciencia ficción

Me encanta la ciencia ficción. Cada vez que llega una película de este género las espero con expectación, esperando ver cosas nuevas, historias emocionantes de otros mundos, de personajes extraordinarios, de situaciones inverosímiles pero apasionantes. Suelo ser menos exigente con una película de ciencia ficción que con un título de cualquier otro género. Eso no es del todo positivo, pero me ha dado tantas horas de diversión que le perdono muchas cosas al género. Abundan, además, las grandes ideas que no terminan en grandes películas, de esas que piensan "qué peliculón se podría haber hecho" pero no lo has visto.

A pesar de todo, la ciencia ficción me deja de vez en cuando películas que realmente no merecen la pena. Y acabo de juntar dos: Jumper y Monstruoso.

Jumper me llamó la atención hace tiempo. Me gustó la idea de un tipo que pudiera teletransportarse a donde quisiera con sólo tener una referencia visual. Pensé que tenía muchísimas posibilidades cinematográficas. El trailer no era malo del todo. Y el reparto, interesante: Hayden Christensen, Samuel L. Jackson (dos Jedi que se juntaban de nuevo, aunque ésta vez el primero es el héroe y el segundo el villano), Jamie Bell, Diane Lane, Michael Rooker... Pero la verdad es que la película deja una sensación de vacío casi absoluto. Sí, entretenidilla, pero nada más. No hay mucho que rascar.

La película cumple muchos tópicos del cine moderno. Por supuesto, no puede faltar la habitual niña más o menos mona que ejerza de novia del protagonista. Por supuesto, no puede faltar el final abierto que dé pie a una trilogía (¿por qué no se puede hacer una saga de dos o de cuatro partes? ¿por qué todo tiene que ser una trilogía?). Por supuesto, se trata de una película cortita que en realidad camufla lo que podría haber sido una buena introducción de una historia más completa (si acaso, la historia interesante que tiene Jumper está en el epílogo). Por supuesto, adolece de un climax realmente fascinante y la pelea final se queda en algo de andar por casa. Por supuesto, no pasará a la historia por mucha secuela que se estrene.

Y no es que sea una mala película, tampoco es eso, pero es una pena que se desperdicie buen material. De hecho, el rodaje se retrasó porque a última hora se decidió que los protagonistas, en lugar de ser adolescentes, debían ser jóvenes. La tiranía de la imagen, una vez más. O quizá el aburrimiento de ver a un niño/chaval/adolescente salvado siempre el mundo, eso que ya hemos visto tantas veces. Al final salí del cine lamentando lo inane de la hora y media que acababa de ver, de la que sólo disfrute realmente de la música de John Powell, pegadiza y muy adecuada a la cinta, y de la cara de mala leche de Samuel L. Jackson (que, también hay que decirlo, ya la ha lucido en pantalla con mucha asiduidad). Prescindible.

El segundo fiasco (en el sentido de que no me ha gustado, no de que me haya decepcionado; sabía lo que era de sobra antes de verlo) es Monstruoso. Precedida de una enorme y exitosa campaña de marketing en Internet (que en realidad casi se ha quedado en Estados Unidos, porque en España todavía nadie se ha sumado de verdad al carro de Internet para casi nada) y asociada al nombre de J. J. Abrams, el creador de series como Alias o Perdidos, es una película difícil de evaluar. Rodada cámara digital en mano, como si fuera un documento de los protagonistas, una técnica ya vista hace muchos años en La leyenda de la Bruja de Blair y, mucho más recientemente, en REC. Nada nuevo por ese lado, aunque sí 75 minutos de imagen mareante y de bajísima calidad. ¿Que es lo que se buscaba? Estupendo. ¿Que es mareante? Por descontado.
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La historia que cuenta tampoco es nueva. Un monstruo gigante ataca y destroza Nueva York (lo mejor de la película es que Estados Unidos vuelve a recuperar el humor para este tipo de películas y abandona la psicosis del 11-S). Dice Abrams que la idea se le ocurrió viendo en Japón una tienda llena de muñequitos de Godzilla. Vale. Al monstruo de Monstruoso no le vemos hasta que no han pasado 20 minutos de película (en la mejor escena de la película, que, dicho sea de paso, es la que aparece en el trailer...). Y luego tampoco le vemos mucho más que en tres o cuatro planos más o menos borrosos y confusos. Muy poco para ser una película de monstruo, ¿no? El bicho en cuestión está bien hecho, sí, pero al final sabe a muy poco y para saber exactamente cómo es la gente está recurriendo en Internet... a la foto del juguete que se va a comercializar. Cuando más se le ve es al final es una escena... cómo decirlo sin revelar nada... que es vergonzosamente inverosímil...
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En lugar de seguir las andanzas del monstruo, lo que seguimos es a un grupo de jóvenes, que comienzan la noche en la fiesta de despedida de uno de ellos, que se marcha a trabajar a Japón (qué guiño tan fácil a Godzilla...) y de los remordimientos que le entran por no haber sido capaz de mantener en su vida a la chica de sus sueños, que se presenta en la fiesta con un ligue. Absolutamente prescindible todo esto, la verdad. El resto de la película está plagado de gritos, expresiones grandilocuentes, "¡¡¡dios míos!!!" a mansalva... y poco más. Hay quien piensa que Monstruoso puede marcar época. A mí sólo me pareció un ratito de entretenimiento previsible y de baja calidad técnica. Pero, ya se sabe, sobre cine cada uno tiene su propia opinión...

1 comentario:

Angie dijo...

es que hacer una buena pelicula de ciencia ficción yo creo que es bastante dificil. Así que no me recomiendas que vaya a ver ninguna de las dos, no? a mi me había llamado la atención jumper pero si no va a merecer mucho la pena me gasto los 5 euros en una copita por ejemplo,jejeje...