Mostrando entradas con la etiqueta Superman. Mostrar todas las entradas
Mostrando entradas con la etiqueta Superman. Mostrar todas las entradas

miércoles, marzo 23, 2016

'Batman v Superman. El amanecer de la justicia', gozoso despropósito

Zack Snyder ha optado por un camino complejo y ha transformado al más luminoso de los superhéroes en un figura oscura, nolanizada y quizá exageradamente compleja. Lo hizo en El Hombre de Acero, una película más que interesante, pero con muchos altibajos. Y Snyder es verdad que ha tomado nota de sus errores. Todos los personajes que había en aquella y que reaparecen en Batman v Superman. El amanecer de la justicia parecen haber mejorado. Y todo lo nuevo resulta, como poco, bastante atractivo. Pero la película es un despropósito. Juega demasiadas cartas a la vez, quema demasiados conceptos, tritura un número demasiado amplio de cómics y trastea demasiado con la posibilidad de un universo expandido que ya es real y que terminará de plasmarse este año con Escuadrón Suicida y, sobre todo, cuando llegue la ansiada película de la Liga de la Justicia. Pero hay demasiada prisa. Sencillamente, demasiada. Y por eso la cosa no funciona tan bien como debiera.

El caso es que Snyder juega buenas cartas. Arranca la película, secuela directa de El Hombre de Acero por mucho que se haya querido jugar a decir que no, con una secuencia doble muy potente que deja a las claras que esta, en realidad, es sobre todo una película de Batman hasta que la acción, sorprendentemente muy ausente a lo largo de todo el metraje, se desboca en los dos clímax finales, brillantes e intensos en muchos aspectos, en realidad las dos escenas anticipadas por los trailers que cualquiera que pague una entrada de Batman v Superman está deseando ver. Lo demás, una complicada construcción para dar base a que el Caballero Oscuro y el Hombre de Acero estén enfrentados durante toda la película que el guión acaba diluyendo entre esas dos secuencias de gran envergadura. Y saliendo del cine con el espléndido sabor de boca que dejan clímax y epílogos, lo cierto es que no basta para que la película alcance el nivel que podía anticiparse.

Y es una pena, porque la posibilidad de hacer algo mejor estaba ahí. Los temas que trata el filme, incluso alguno imposible de analizar sin caer en spoilers, son fascinantes. Pero a Snyder se le va la mano en muchos sentidos. La película, como ya es costumbre en el género, cae en un galimatías argumental en el que las cosas suceden porque sí y el tiempo y el espacio se saltan todas las leyes físicas de nuestra realidad para que todo acabe encajando. Hay muchas absurdeces de este tipo como para no lamentarlo. Eso puede no suponer gran cosa para quienes se centren en los personajes y en esas dos grandes batallas finales, pero importa, porque lastra buena parte de la propuesta del filme. Y eso que Batman se adueña de la película mientras Superman mejora al personaje de la película precedente, Jesse Eisebnberg compone un formidable Lex Luthor y la Lois Lane de Amy Adams, el Perry White de Laurence Fishburne o el Alfred de Jeremy Irons son geniales.

Por eso es gozoso, porque lo bueno que tiene que ofrecer Batman v Superman es francamente bueno, entretenido e incluso fiel a los personajes, siempre eso sí desde una vertiente oscura que no todo el mundo entenderá con la misma facilidad. Pero es un desporpósito porque comete errores de bulto. Es complicado entender que una película de esta envergadura apenas ofrezca acción hasta su tramo final. O que en un filme titulado Batman v Superman los momentos más brutales los protagonice la Wonder Woman de Gal Gadot, sensacional aportación al panteón del universo DC que bien hubiera merecido un espacio en el título y en el cartel del filme. Las comparaciones son odiosas, pero sigue dando la impresión de que hay muchas ganas de alcanzar el mismo estatus que Marvel se ha ido fraguando con un número importante de películas y Snyder, ya con casi cinco horas de historia, parece haber quemado cartuchos demasiado importantes como para seguir en una casilla de salida. El amanecer de la justicia aprueba, pero por desgracia sin alardes.

miércoles, enero 08, 2014

'Superman. Sin límites', y casi logrando una adaptación extraordinaria

Cada película de dibujos animados basada en los personajes del universo DC obliga a recordar que en este terreno, y a diferencia de la acción real, la supremacía con respecto a Marvel es absoluta. Mientras Spiderman, Vengadores y X-Men triunfan en los cines pero no consiguen encontrar su camino en series o películas de dibujos animados dirigidas al mercado de vídeo, Superman, Batman, Green Lantern, Wonder Woman o la Liga de la Justicia siguen asombrando en este formato. Superman. Sin límites es la última muestra, una especialmente gozosa porque es la adaptación de una espléndida historia del cómic escrita por Geoff Johns y dibujada por Gary Frank en 2008, porque supone un muy buen complemento a El Hombre de Acero (con la que comparte algún que otro punto argumental... al igual que con algunos de los proyectos abandonados años atrás para llevar al personaje a la gran pantalla) y porque ofrece impresionantes versiones no sólo de Superman y el villano al que se enfrenta, Brianiac, sino también de Supergirl.

Analizada en detalle, lo cierto es que Sin límites tiene todo lo que se puede pedir a una película de Superman. Aparece el protector de Metrópolis desatando al máximo sus poderes (espléndida coreografía de la batalla contra el primero de los robots de Brainiac), hay un villano de altura en una encarnación casi perfecta, se ofrecen cuantiosos detalles sobre la herencia kryptoniana del héroe (y la diferente manera en que la reverencian Kal-El y su prima Kara), está por supuesto Supergirl, la relación entre Clark y Lois Lane tiene un papel crucial en la historia, hay bastantes escenas de acción y por supuesto Superman pelea por salvar el mundo, que es lo que se espera del primer y más reconocible superhéroe de la historia. Teniendo todo eso, cabe suponer que el juicio al filme dirigido por James Tucker (a pesar de su muy escasa experiencia como director y afrontando su primer largometraje) ha de ser sobresaliente. Y a ratos lo es, pero no siempre.

Juegan en contra de la película que su clímax no sea lo más espectacular de la historia. Quizá en el cómic tenía mejor encaje esta resolución, pero en pantalla, y después de lo visto en la primera hora, sabe a poco. También falta, aunque está muy bien resuelto este problema con buenas dosis de imaginación, cierta espectacularidad en algunos momentos. Es evidente que estamos ante una película destinada al mercado de vídeo, lo que supone un menor presupuesto que las películas que sí llegan a los cines, y eso se tiene que acabar notando. Estos detalles limitan levemente el alcance de la película, pero no impiden que se la pueda considerar como una de las mejores versiones animadas de Superman, atrevida además en muchos momentos (increíblemente impactante es el momento en el que se ve al héroe sangrando; sin ser específicamente para adultos, no es una película pensada para los más pequeños por mucho que sea de dibujos animados).

Además de la habitual lectura superheroica, que aprueba con nota, Superman. Sin límites ofrece un segundo punto de vista sumamente interesante, el femenino, el que aportan a diferentes niveles Lois y Supergirl. Son parte de la acción, pero también del corazón emocional de la película (¿suena muy descabellado decir que incluso más que Superman?), y esa parte no queda sepultada en ningún momento por las escenas de acción (como sí podía llegar a sucederle en cierta manera a El Hombre de Acero). Respetando pero marcando alguna distancia con respecto al original de las viñetas (donde Gary Frank optó por un héroe que se pareciera mucho a Christopher Reeve), es una adaptación notable y una película muy conseguida, que bucea en una interpretación del mundo de Superman más oscura de lo que suele ser habitual. Pero con Brainiac como villano de la función, y más en esta encarnación siniestra y lúgubre, es sin duda el mejor acercamiento posible. Muy entretenida.

sábado, noviembre 16, 2013

Concurso 'El Hombre de Acero', gana un combo Blu-Ray+DVD+Copia digital de la película

Gracias a Warner Brothers y Partners Hub, podéis ganar un Combo Blu-Ray+DVD+Copia digital de la película El Hombre de Acero, reboot cinematográfico de Superman dirigido por Zack Snyder. Para participar en este concurso La Sala de Cine, sólo tenéis que seguir las siguientes instrucciones:

1. Entrar en la sección de El Hombre de Acero de la siguiente aplicación y después en el cuestionario ¿Eres un gran fan? ¡Comienza el test!
 


2. Dejar un comentario en esta entrada (si es un comentario anónimo, indicando un nombre al que poder asignar un número para el sorteo) contando al menos el resultado del cuestionario.

3. Tenéis de plazo hasta las 23.00 horas del próximo jueves día 21 de noviembre de 2013. Todos los comentarios que lleguen después de esa hora, no entrarán en el concurso.

4. El ganador se comunicará en los comentarios de esta misma entrada nada más realizarse el sorteo. En ese mismo momento se solicitará a dicho ganador que escriba un correo electrónico a la dirección que aparece en el perfil para comunicar su dirección postal y así recibir el premio.

5. El ganador podrá reclamar su premio bien con ese correo electrónico o bien con un posterior comentario en esta entrada durante el 22 de noviembre. A partir de ahí, el premio pasará a manos de un primer reserva. ¡Estad atentos sobre todo si en vuestra participación no hay un enlace a una cuenta que tenga correo electrónico disponible en el que avisaros!

6. Este concurso está abierto a participantes de cualquier lugar de España.

¡Mucha suerte a todos los que decidáis participar! Esta es la nota oficial de la película:

"Producida por Christopher Nolan y dirigida por Zack Snyder, El hombre de Acero es una asombrosa adaptación cinematográfica de la historia original de Superman. La película está protagonizada por Henry Cavill como nuestro superhéroe junto a Amy Adams como Lois Lane. En un cartel repleto de estrellas, la película también cuenta con Michael Shannon, Diane Lane, Kevin Costner, así como Laurence Fishburne (Morfeo en la triología Matrix) como Perry White y Russel Crowe como Jor-El. Disfruta de esta magnífica adaptación de la historia original de uno de nuestros superhéroes favoritos de DC Comics de la mano de Warner Bros. ¡El Hombre de Acero se estrena en Blu-ray y en DVD el 22 de noviembre!".

viernes, junio 21, 2013

'El Hombre de Acero', la mezcla de una absoluta genialidad y una torpeza importante

No va a ser esta una valoración extremista de El Hombre de Acero. No voy a ser fan irredento ni crítico sediento de sangre. Ni me ha fascinado sin remedio como cabía esperar en las sensaciones más optimistas ni me ha horrorizado hasta el punto de lanzarme a rescatar los DVDs de las películas protagonizadas por Christopher Reeve. Me quedo en el punto medio. Y es que no es nada fácil evaluar una película que tiene momentos de absoluta genialidad combinados con otros de una torpeza importante. Y tampoco calibrar en su justa medida un grandilocuente espectáculo visual, gozoso por su ausencia de límites visuales y de atrevimiento, pero que ahí mismo encuentra uno de sus principales defectos porque le falta dejar que la acción repose. Aunque es un entretenimiento muy apreciable, no termino de quitarme la sensación de que se ha dejado pasar la oportunidad de hacer el Superman definitivo. Puede que sea el primer paso para conseguirlo con una saga más extensa, pero los defectos son tan evidentes que impiden que la película alcance esa condición. Y aunque puede que suene más decepción que ilusión en mis palabras, eso no impide admitir tranquilamente que es una película que deja ganas de volver a ser vista.

El filme está dirigido por Zack Snyder, escrito por David S. Goyer y producido por Christopher Nolan. Y se puede notar la mano de los tres en algún momento, para bien y para mal. La del último está, indudablemente, en el tono de la historia. Es el origen de Superman contado de una forma que, montaje aparte (abundan los flashbacks y parece una buena solución para hacer de los progenitores de Superman personajes de la película y no sólo de su origen), no se aleja demasiado de lo que ya hizo en Batman Begins. Eso, la humanidad que desprende el filme, es lo mejor. Pero ya desde la primera secuencia es un espectáculo visual de primer orden, marca de Snyder (300, Watchmen, Sucker Punch), que acaba desmadrado por el reto imposible de llevar a la gran pantalla todo lo que a Goyer se le iba ocurriendo. El exceso en el largo clímax de la película es considerable. Y eso, añadido a la forma de rodar de Snyder (sorprendentemente, ni una sola cámara lenta), que sin duda intenta ser original y ofrecer un Superman diferente, hace que la acción sea atropellada, demasiado rápida para el ojo humano.

Quizá esa sea la mejor forma de cumplir el viejo sueño de los aficionados de ver a Superman utilizando sus poderes de forma ofensiva (¡ya lo creo que lo hace!), pero deja dudas. Donde no las hay en la descomunal senda de destrucción que muestra, asemejando la película más a un filme de catástrofes (con imágenes que parecen directamente sacadas en algún caso del 11-S) que a una de superhéroes. Pero Nolan (y en realidad también Snyder y Goyer, no hay motivos para negarlo) entiende al superhéroe, y eso está plasmado con brillantez. Superman es un héroe de carne y hueso, creíble, humano. Eso se aprecia con mucha valentía a lo largo de toda la película, aunque las divergencias entre esta historia y el cómic no son muy afortunadas, en especial las referidas a los padres del héroe (Jor-El en Krypton y Jonathan Kent en la Tierra) y el epílogo, sin duda colocado para contentar a los fans y abrir puertas a futuras secuelas (y no, no estaban hablando de una Liga de la Justicia, porque las hipotéticas referencias a nuevas películas de DC son escasas y muy veladas).

Que la parte humana sea lo mejor de este megaespectáculo visual se debe a un reparto de primerísimo nivel, que no sólo consigue las versiones más actuales de personajes con décadas de historia y con notables interpretaciones en diversos medios, sino que en muchos casos son las definitivas. El recuerdo de Christopher Reeve es imborrable (sobre todo, por paradójico que parezca, su Clark Kent), pero el Superman de Henry Cavill es formidable en todos los aspectos y durante toda su evolución en la película. Y el Jor-El de Russell Crowe, cuyo trabajo y lo apresurado del prólogo hacen pensar que ahí había una precuela por hacer. Y el Zod de Michael Shannon, inquietante de principio a fin, aunque el guión deje colgadas parte de sus motivaciones iniciales. Y la Lois Lane de la casi siempre formidable Amy Adams, que solventa las deficiencias del guión en su personaje con un carisma arrebatador y una química impresionante con Cavill. Y el Jonathan Kent de un Kevin Costner magnífico. Incluso en pequeños personajes como Martha Kent (Lois Lane), Lara (Ayelet Zurer) o Faora (Antje Traue) hay mucho que apreciar.

Pero algo falla. Y eso está en el guión. No por su historia, brillante y atractiva, con las dosis necesarias de drama, tragedia, atrevimiento, aventura y acción. No por su atrevimiento a la hora de cruzar algunas fronteras más que interesantes en la concepción del primer superhéroe de la historia. Es por los detalles. Muchos chirrían demasiado. Goyer se deja llevar en ocasiones por el síndrome del escritor vago y coloca sus explicaciones en rincones insospechados (se lleva la palma una escena de Jor-El como holograma, de largo la peor de la película por inexplicable e inmotivada ya desde su inicio, o la inasumible aparecición del traje de Superman), hace que las oportunas casualidades presidan el desarrollo de la película de principio a fin, y hay personajes que desfilan parece que por obligación (el Perry White de Laurence Fishburne) y simplificaciones difíciles de asimilar (el estamento militar se resume en tres personajes y parecen tomar todas las decisiones sin consultar con nadie más). Queda una extraña sensación de que una película de más de 200 millones de dólares de presupuesto no ha tenido tiempo de pulir el guión para eliminar estos problemas.

El Hombre de Acero es, probablemente, la quintaesencia del espectáculo cinematográfico y palomitero de hoy en día. Quizá Snyder ha conseguido adelantarse unos años y dentro de un tiempo todas las películas de personajes superpoderosos quieran seguir su ritmo visual y calcar sus elecciones. Pero hoy todavía choca bastante en algunos aspectos. No estoy diciendo, no lo creo, que El Hombre de Acero sea un fiasco. Ni mucho menos. Tiene momentos absolutamente deslumbrantes y, como decía, un reparto sencillamente extraordinario. Pero no termina de enamorar (¿tendrá algo que ver la siempre nostálgica sensación de no escuchar la mítica fanfarria de John Williams en la partitura de un Hans Zimmer que se queda un peldaño por debajo de sus logros con Batman?).Y eso que tenía todo a su favor para hacerlo y, de hecho, consigue explotar maravillosamente algunas de sus posibilidades, como en la hermosísima presentación de Superman, la notable relación trazada con sus padres o la violencia desatada de algunos momentos. Hay que verla, pero no alcanza el pedestal superheroico que tenía reservado.

Aquí, crítica de El Hombre de Acero en Suite 101.
Aquí, imágenes del photocall en la premiere que se celebró en Madrid.

martes, junio 12, 2012

'Superman vs. la Élite', el mejor Superman animado hasta la fecha

Aunque no consiga la misma difusión, ni arranque el mismo interés entre espectadores y medios de comunicación, lo cierto es que la animación lleva años explotando lo que el cine comercial sólo consigue de vez en cuando. El cómic de superhéroes tiene en los dibujos animados el vehículo perfecto para hacer realidad no sólo los sueños de los aficionados sino también un buen cine sin complejos. Superman vs. la Élite, la última película de animación protagonizada por el Hombre de Acero, es probablemente la mejor que se haya hecho con el protector de Metropolis como protagonista y con esta técnica. No sólo es un gran vehículo de acción y ciencia ficción, uno que la acción real todavía no es capaz de mostrar con tanta verosimilitud salvo en contadas ocasiones, sino también una más que interesante reflexión sobre el papel del superhéroe en el siglo XXI, en un mundo en el que la violencia se ha abierto camino como medio para solucionar los problemas y el altruismo desinteresado parece estar pasado de moda.

Superman vs. la Élite pone sobre la mesa de debate los métodos de Superman para detener a los criminales. ¿Basta con encarcelarlos? ¿O hay que ir más lejos para evitar que se escapen y vuelvan a delinquir a sus anchas? La Élite es un grupo de cuatro personajes con poderes dispuestos a imponer sus propias vías. Sus caminos no han sido tan luminosos como el de Superman, no han crecido con una educación llena de valores e ilusiones y no tienen la intención de ser tan altruistas y misericordiosos como lo es Superman. Para ellos, el mejor villano es el villano muerto. El desarrollo en imágenes es a veces tan duro como la propia premisa, bordeando los límites que se antojan como tradicionales en una producción de dibujos animados. Ahí sí se nota el paso del tiempo y, manteniendo el buen gusto narrativo, ahora se pueden ver en pantalla cosas que hace no tantos años parecían imposibles.

Es difícil resistirse a comparar esta película de Superman con los filmes de acción real. Es, obviamente, mucho más espectacular ver escenas de acción con un héroe de carne y hueso. La animación siempre estará un peldaño por debajo por el aura de irrealidad que desprende una línea trazada. Pero, al mismo tiempo, esa técnica permite ir mucho más lejos. Las grandes piezas de acción de Superman vs. la Élite son formidables. Se siente el poder de Superman y de sus oponentes. "Creerás que un hombre puede volar", decía el eslógan del primer Superman, el que Richard Donner hizo en 1978. La animación permite mostrar mucho más que eso. Igual Zach Snyder lo desmiente cuando el próximo año estrene The Man of Steel, el reboot que ha cocinado Christopher Nolan, hasta ahora el único capaz de mostrar en la pantalla, con su imprescindible trilogía de Batman, el lado más oscuro del superhéroe.

También es importante Superman vs. la Élite porque muestra algo que aún no hemos visto en pantalla: a Lois Lane y Clark Kent casados. La película, de hecho, potencia la presencia de la reportera del Daily Planet con respecto al cómic de apenas 39 páginas en que está basado el filme. Es un gran acierto por muchas razones. La principal, que da un contrapeso emocional a la parte más espectacular de la película. Los diálogos entre Lois y Superman/Clark son espléndidos, ágiles, ácidos incluso. Hacen de Superman el personaje de carne y hueso que sus poderes muchas veces impiden que se vea. La presencia de esas escenas sirven para entender al clásico boy scout que Superman siempre ha sido, pero también su evolución en el espectacular clímax final de la película.

El cómic en el que se basa la película, publicado en el número 775 de Action Comics en 2001, es uno de esos títulos controvertidos que unos sitúan entre las grandes historias de Superman y otros entre las más sobrevaloradas. El filme consigue explotar lo mejor de aquel cómic, que es la idea subyacente, y le da un envoltorio psicológicamente más completo. Los cuatro personajes que forman la Élite, en especial su líder, Manchester Black, también se hace más humanos. Es más fácil entenderles en la película que en el cómic, donde su papel se limita a ser de refuerzo del debate que plantea el guión y de villano a combatir. Aquí hay incluso otros villanos, un fantasma realista anclado en la política internacional o un extravagante ser atómico. Ambas dimensiones funcionan muy bien en la película. Por ello, Superman vs. la Élite es el mejor filme de dibujos animados que se ha hecho hasta la fecha con el personaje. Y el personaje es una leyenda de la ficción del siglo XX. Igual con eso basta para dar a entender que son 76 minutos que valen la pena.

jueves, septiembre 23, 2010

'Apocalipsis', otra gran película animada de Superman y Batman

Las películas producidas por Warner sobre los superhéroes de DC Comics son el último reducto de la animación seria. Sólo ahí se pueden encontrar historias que, realizadas con dibujos animados tradicionales pero de corte realista, carezcan de canciones, secundarios cómicos o la intención de estar destinadas a un público infantil aunque puedan verlas también adultos. Sólo por eso, ya tendrían mérito. Pero es que además son endiabladamente entretenidas, están razonablemente bien producidas (aunque es obvio que al ser lanzamientos en DVD no tienen el dinero que requiere una largometraje destinado a las salas de cine) y cubren un hueco que, hoy por hoy, nadie más parece querer en el mundo del entretenimiento. No es descabellado decir que con Superman & Batman: Apocalipsis, la última aventura animada de la casa, se han superado y han logrado la mejor de las películas realizadas, que hasta ahora han tenido todas un nivel bastante notable.

En el título se incluye el nombre de los dos grandes superhéroes de DC porque la película estaba basada en uno de los arcos argumentales de la colección que lleva el mismo nombre, Superman & Batman. Pero no es del todo correcto ni justo limitar el protagonismo de la película a estos dos personajes, empezando por el gran protagonismo que tiene en el filme Wonder Woman, el tercer eje de la gran trinidad de DC. La saga en el cómic llevó por título La superchica de Krypton, ya que fue la reintroducción de Supergirl en el nuevo Universo DC. La película, en cambio, coloca en el título una referencia al villano de la función, Darkseid, y su mundo natal, Apokolyps. Diferentes enfoques de partida para una historia que sigue casi al pie de la letra los seis números originales de 24 páginas escritos por Jeph Loeb y dibujados por Michael Turner. Y digo casi al pie de la letra porque lo que la película expande es justo aquello en lo que destaca. Me explico.

Decía antes que a esta película le falta dinero. Y es verdad. Se nota mucho en la limitadísima animación de los fondos o los planos generales. Pero, a cambio, ofrece una animación de primer nivel en las escenas de pelea. No en las más multitudinarias (como en la de Superman, Batman, Wonder Woman y las amazonas contra un ejércido de réplicas de Doomsday, el personaje que mató a Superman), sino en las de cuerpo a cuerpo. Es ahí donde Superman & Batman: Apocalipsis expande la narración de las viñetas y la eleva a unos níveles prodigiosos. Ya quisieran las supuestamente espectaculares películas de acción de hoy en día contar con unas coreografías tan realistas y deliciosamente ejecutadas como las de, por ejemplo, las dos peleas que protagonizan las Furias en Apokolyps (la segunda de ellas, ya con Wonder Woman en pantalla, es una delicia). Esta es la gran novedad de la película porque en el cómic son sólo unas pocas viñetas, en la película piezas de acción magníficamente ejecutadas y montadas.

También decía que esta película y sus compañeras de línea llenan un hueco que nadie más quiere en el mercado actual. Y es cierto. Apocalipsis está sembrada de momentos de gran violencia. El rojo sangre está limitado, casi ausente, porque de lo contrario su calificación habría sido muy severa, pero no merma en absoluto el poder de los personajes que tiene en pantalla para dulcificar lo que no puede ser dulficiado. Si hay una pelea entre Superman y Darkseid, tiene que ser tal y como se muestra: salvaje, primaria y violenta. Rebajarla habría sido una burla, habría supuesto restarle valor a la leyenda que esconden estos personajes y sería una traición a la historia original en la que está basada la película, historia que, sin ser una obra maestra del cómic, sí es un producto que cumple con el cometido de ser una entretenidísima pieza de aventuras y ciencia ficción. En esos géneros se puede englobar la película, generos que la animación no toca con un tono adulto similar a este seguramente desde el estreno de la injustamente menospreciada Titán A.E.

Es curioso que Warner estuviera a punto de acabar con Batman gracias a las absurdas películas de Joel Schumacher, que Superman estuviera tantos años enterrado y que ahora no les gustara a sus directivos la resurrección que dirigió Bryan Singer, y que Wonder Woman todavía no tenga película a pesar de haber protagonizado algunos intentos frustrados. Digo que es curioso porque aquí, en esta película, están los mejores elementos para abordar esos proyectos. Estos son los personajes, ésta es su esencia. Y esa sensación se acentúa si hablamos de los personajes femeninos. Las heroínas de acción son uno de los terrenos en los que Hollywood naufraga con mucha frecuencia cuando quiere darles el protagonismo de una película. El tratamiento que la vertiente de animación de DC ha dado a Wonder Woman en su propia película o en ésta y la versión que aquí se presenta de Supergirl debieran ser modelos para venideras películas de imagen real. Si los siguen, tendrán por fin éxito con una heroína de acción como protagonista.

No es la ciencia ficción el mejor escenario para ver a Batman, pero aún así el personaje brilla (y mucho tiene que decir en ello el actor que le pone la voz, Kevin Conroy, quien cogió el personaje por primera vez hace casi veinte años, en la serie animada de los 90; otra voz que destaca es la de Summer Glau, una de las protagonistas de la serie Firefly su secuela cinematográfica Serenity y la terminator de la serie Las crónicas de Sarah Connor, como Kara/Supergirl). Sí es el mejor terreno para Superman y Wonder Woman. También para un villano de las proporciones de Darkseid. El cóctel es sencillamente genial y recuerda a los mejores episodios de la espléndida serie animada Justice League Unlimited. Con los defectos que presenta en la animación, irresolubles sin más presupuesto, la película se presenta como un gran festín visual, como un homenaje cariñoso a los personajes de DC que puede disfrutarse tanto si se conoce su historia como si se es totalmente ajeno (el placer es casi mayor si no se sabe mucho), y como una magnífica historia que pueden disfrutar por igual jóvenes y adultos de espíritu aventurero. Una delicia.

jueves, octubre 01, 2009

Enemigos públicos, héroes eternos

Cuando uno escribe historias de superhéroes, es difícil resistir a unir a Superman y Batman. Se hizo en la serie de animación del Hombre de Acero de los años 90 (la primera historia se llegó a comercializar en DVD con el título de Superman / Batman La Película; fantástica, por cierto) y la del Caballero Oscuro de la presente década. El cine todavía espera ver a los dos héroes juntos (lo intentó hace años Wolfgang Petersen). En el cómic, ambos personajes han caminado juntos casi desde su existencia, a finales de los años 30 del siglo pasado, en la serie World's Finest Comics primero, en las colecciones regulares de ambos personajes, en números especiales y, más recientemente, en la serie Superman & Batman. El primer arco argumental de este cómic mensual es el que ha servido de referencia a Warner Animation para su última película basada en héroes de DC Comics: Superman / Batman: Public enemies. Una película cuya principal razón de ser es agrandar la ya de por sí inagotable leyenda de dos héroes eternos.

Dada su breve duración (66 minutos), es fácil entender la gran simplificación a la que se ve sometida la historia original, que abarcó seis números de 24 páginas. El cómic no era precisamente una obra de arte irrepetible ni un sesudo análisis de los personajes, sino un simpático entretenimiento que tenía su principal atractivo en la ingente cantidad de héroes y villanos que desfilaban por sus páginas. Como gancho, el guionista Jeph Loeb (muy recomendable la lectura de sus dos grandes trabajos para Batman, El largo Halloween y Dark Victory) ofrecía también alguna que otra pincelada sobre los orígenes y el futuro de Batman y Superman. La película prescinde de todas esas subtramas y se centra, además de en las numerosas escenas de acción (motor principal de la película, que nadie espera una historia existencial), en la relación de amistad entre ambos superhéroes. Bromas, chistes privados y mucha confianza. Interesante de ver, sin duda, por atípico.

Atípico es también el comienzo de la película, ya que plantea un mundo en crisis, más o menos como la que se está viviendo en la actualidad, pero en un escenario aún más desesperado, con revueltas sociales incluídas. Una pena que sólo sea el prólogo de la película, el gancho con el que justificar que Lex Luthor, el mayor enemigo de Superman, haya llegado a convertirse en presidente de Estados Unidos (para así, y tras varios acontecimientos, declarar a Superman enemigo público y ofrecer una recompensa por su cabeza), y no el motor argumental de la cinta. Bien distinta (y tremendamente atractiva y novedosa) podría haber sido la película de haber seguido esos derroteros, pero la acción manda y es la pieza esencial de esta cinta. De hecho, hay una traslación casi literal del cómic a la pantalla de casi todas las luchas (y sus diálogos). Con la misma y sencilla ambición, no demasiado elevada, de ver en acción a cuantos más personajes del universo DC como sea posible.

Paradójicamente, lo mejor de la película no está en las escenas de acción (sencillas, bien resueltas, pero no muy originales para quien conozca las aventuras de Superman y Batman; prima más el deseo de satisfacer al fan, de hacer una lectura casi directa del cómic, que el de hacer algo diferente), sino en las pequeñas conversaciones entre los dos héroes. Las alusiones de Superman a Lois Lane y su vida conyugal; los detalles que evidencian que, pese a aser como la noche y el día, Superman y Batman se conocen como lo que son, dos viejos y grandes amigos. Es decir, la perspectiva más novedosa, sobre todo para quienes estén acostumbrados a ver a los paladines de Metropolis y Gotham sólo en el cine y por separado. Visualmente, Public enemies es tan atractiva como cabría esperar, con el destacable detalle de respetar los diseños de los personajes que el dibujante Ed McGuinness hizo para la versión original en las viñetas.

No es una película imprescindible en la mitología de ambos héroes, pero sí un buen entretenimiento, como casi todas las recientes películas animadas que está produciendo sobre héroes DC (Justice League: The new frontier, Green Lantern: First Flight, La muerte de Superman y Wonder Woman -estas dos últimas ya editadas en DVD en España-). La película se acaba de estrenar en DVD en Estados Unidos, ya veremos cuándo llega a nuestro país... si es que llega. En todo caso, siempre es un placer escuchar en la versión original la voz de Kevin Conroy, el mejor Batman animado posible.

sábado, septiembre 06, 2008

La muerte de Superman

Admitámoslo. Disfrutamos poniendo a los héroes más grandes en las situaciones más difíciles. Cuanto mayor es el héroe y mayor es el reto al que se tiene que enfrentar, y mayores son las consecuencias que tiene que afrontar, mayor es nuestro deleite. Por eso, la muerte de Superman es una de esas picas que pocos se atreven a alcanzar, una situación que sólo unos escasos elegidos tienen el valor de retratar con éxito. ¿Cómo se puede matar a una leyenda? ¿Cómo se puede retratar el sufrimiento del mundo ante la muerte de su mayor héroe? Los últimos años nos han dejado tres de esos retratos en la pantalla.


El último de estos intentos ha sido una película de animación (dirigida directamente al mercado de DVD) que lleva precisamente ese título en España: La muerte de Superman. Quizá, y sin que sirva de precedente ante las calamitosas traducciones que solemos ver por estos lares, sea mucho más adecuado que el Superman: Doomsday del original. La película es una adaptación de la saga de cómic que reventó todos los cánones editoriales (hechos que están espléndidamente narrados en un documental que aparece como extra en el DVD). DC Comics decidió matar a Superman, una decisión sin precedentes y sin aparente vuelta atrás. Tanto es así que se llegó a suspender durante algún mes la publicación de los títulos del Hombre de Acero. Pero todo el mundo sabe que Superman no puede morir. Al menos no para siempre.

La muerte de Superman triunfa sobre todo en dos aspectos. En primer lugar, en la batalla que provoca la muerte del héroe. Doosmday aparece reflejado como lo que es, como una bestia de origen alienígena pero realmente desconocido que sólo sabe hacer una cosa: asesinar toda forma de vida que se le pone por delante. No está edulcorado, no está rebajado, ES Doomsday. La espectacular batalla que libran Doomsday y Superman es vibrante y brillante, toda una lección para el actual cine americano de acción que se pierde en absurdos movimientos de cámara y situaciones que el espectador tiene muy difícil comprender visualmente según las está viendo. Claridad y clasicismo, sin necesidad de recrearse en una violencia gratuita que tampoco conduce a nada. Una gran escena.

El otro aspecto hermoso en esta película es cómo ve Lois Lane la muerte de Superman. El filme se inicia con héroe y periodista en medio ya de un relación sentimental. Para Lois no sólo muere el héroe, el icono, el símbolo. Muere también el hombre de su vida. La escena en la que Lois acude a casa de los Kent para buscar consuelo en Martha, la madre de Clark Kent, y se derrumba emocionalmente, es formidable. El resto de la película, la parte que narra el rergeso de Superman, es algo más convencional, pero aún así La muerte de Superman es una notable muestra de cine de animación adulto, con una buena historia trágica y sin necesidad de secundarios cómicos que arruinen la función.

Una de las cosas que más se ha criticado de La muerte de Superman es que le falta una gran escena de funeral, de despedida del mayor héroe de la Tierra. Pero, en realidad, no podía aparecer, porque la división de animación de Warner ya había tratado en profundidad ese aspecto en la magnífica serie de La Liga de la Justicia, en el episodio doble titulado Hereafter. En un ataque de varios villanos unidos, el Juguetero acaba teniendo suerte y con una poderosa arma experimental, borra a Superman de la Tierra. Los demás héroes de la Liga se reponen del shock y ganan el combate. Wonder Woman captura al Juguetero y está a punto de asestarle un golpe mortal. Flash agarra el brazo de la amazona y le dice: "No hacemos eso con nuestros enemigos". "Habla por ti", le responde. "Intentaba hablar como Superman", sentencia Flash. Wonder Woman, los ojos llenos de lágrimas, suelta al Juguetero con rabia.

Y así se inicia la mayor escena de duelo que se haya podido ver en una serie de animación, en la serie que demostró que se podían llevar historias salvajes, crudas y adultas a una serie de este tipo (sensación que acrecentó con su insuperable continuación, Justice League Unlimited, que no se ha podido ver todavía en España a pesar de que la serie se emitió en Estados Unidos entre 2004 y 2006). Se ve a los héroes portar el féretro (Batman no está porque se niega a creer que Superman ha muerto de verdad; ¿puede equivocarse el mejor detective del mundo?). Incluso Lex Luthor acude al funeral. Lois le recibe con gritos y lágrimas. "¡Te odio!", le dice. "Aunque no lo creas, yo también le voy a echar de menos", replica el archienemigo de Superman, que sabe que ha perdido su mayor sueño, lo que le convierte día tras día en un oponente formidable: la posiblidad de ser él quien acabe con la leyenda. Una escena formidable para un episodio magnífico y una serie sencillamente perfecta.

Superman returns también hacía frente a la posibilidad de la muerte del Hombre de Acero. En la infravalorada película de Bryan Singer, no se llega a ver al héroe morir, pero sí se plantea la posibilidad de que el mundo pierda a esa leyenda. Perry White contempla con dolor dos portadas de su Daily Planet. En una sea anuncia el adiós a Superman, en la otra aparece la noticia de su supervivencia. Los médicos no pueden hacer nada por salvarle la vida, sólo esperar. La práctica invulnerabilidad de Superman impide que le puedan sacar sangre, operar o cualquier otra práctica que pueda ayudarle a seguir entre los vivos. Lois tiene que abrirse paso entre la multitud que se congrega a las puertas del hospital y que espera transmitir toda su fuerza a Superman para que regrese.
-
Ese retrato, aunque breve, supone uno de los mayores aciertos y novedades de la película de Singer, cuya continuidad en la saga parece estar en el aire. Warner ha decidido dar luz verde a una secuela, pero quiere el mismo tono dramático que ha dado Christopher Nolan a la saga de Batman. Singer ha dicho en muchas ocasiones que ya tiene en mente cómo sería su secuela, una pieza de acción salvaje y continuada, pero Warner no quedó satisfecha del punto en que quedó el héroe tras su regreso a las pantallas. Mark Millar, el autor del cómic Wanted (cuya adaptación cinematográfica, con Angelina Jolie y Morgan Freeman, se estrenará en breve), ha propuesto nada menos que una trilogía. Si lo que buscan es un relato oscuro, ¿qué mejor argumento van a encontrar que la muerte de Superman?

martes, septiembre 11, 2007

Un escenario irrepetible

Nada más producirse los atentados del 11-S, Columbia retiró el primer trailer de Spider-Man. En él se veía a un helicóptero atrapado en una inmensa tela de araña que el héroe había tejido entre las Torres Gemelas. Un trailer maravilloso, pero muy doloroso. El fotograma que hay sobre la imagen se dejó en la película, no obstante, como homenaje al lugar de la mayor masacre terrorista que ha vivido Estados Unidos. Si Spider-Man es el héroe por excelencia de Nueva York, lo más reconocible de Nueva York debía salir en su primera gran película.

Las Torres Gemelas de Nueva York las hemos visto tantas veces en el cine que ya ni siquiera recordamos en qué películas estaban. Pero estaban en muchas. Muchas veces al fondo, sin ser escenario real del filme que estábamos viendo. Algunas veces más de cerca. De día o de noche. Daba igual. Allí estaban. Eran un símbolo de Nueva York y los directores se valían de su figura para decirle al espectador que estaba en Nueva York. Y ya lo creo que funcionaba. El cariño que yo tengo por esta ciudad viene sobre todo del cine.

Desde hace seis años, cuando unos fanáticos lanzaron dos aviones contra ellas y las derribaron, no podemos verlas más en el cine. Al menos no de la misma forma. Martin Scorsese y Steven Spielberg rindieron preciosos homenajes a estas torres en Gangs of New York y Munich. Oliver Stone rodó World Trade Center para que las viéramos por última vez en todo su esplendor y también en su caída. Será difícil olvidar que una vez Nueva York tuvo estas Torres. Ahí estará siempre el cine para recordárnoslo. Sirvan estos tres ejemplos como mi pequeño homenaje a un lugar que ya nunca podré ver más que en el cine.

jueves, agosto 02, 2007

Christopher Reeve ES Superman

La serie Smalville homenajeó a Christopher Reeve colocando en uno de sus capítulos la siguiente dedicatoria: "Nos hizo creer que un hombre podía volar". Pocas veces he leído una frase tan acertada. El eslogan de la primera película de Superman, allá por 1978, era "Creerás que un hombre puede volar". Pero fue él, Christopher Reeve, quien nos lo hizo creer. Quien nos hizo realidad el sueño de ver a Superman volando en la pantalla. Daba igual que las películas fueran buenas o malas (la primera muy buena, la segunda notable, la tercera pasable y la cuarta abiertamente mala). Él era Superman y eso basta para que todavía hoy se vean con agrado estas películas.

Christopher Reeve nunca fue en realidad un gran actor. Y nunca tuvo mucho ojo para escoger papeles. Su nombre estuvo relacionado con proyectos que van desde Fuego en el cuerpo hasta Tras el corazón verde, pasando por Desafío total o Hannibal. O los rechazó o no los consiguió. Pero consiguió, desde el principio, el respeto de sus colegas de profesión. Y el del resto del mundo sobre todo a partir de 1995, cuando sufrió un grave accidente montando a caballo y quedó postrado para el resto de su vida en una silla de ruedas. Nunca se rindió y trabajó muchísimo por los demás y también para volver a andar. Nunca lo conseguió Murió el 10 de octubre de 2004. Y dejó un gran legado, la Fundación Christopher y Dana Reeve, que trabaja para que los avances en la lucha contra la parálisis puedan devolver a muchas personas la capacidad de andar.

En vida dejó numerosas frases de lo que significó para él interpretar a Superman, frases que se pueden extrapolar perfectamente a la lucha en la que vivió sus últimos años. "Lo que hace a Superman un héroe no es que tenga poder, sino la sabiduría y la madurez para usar ese poder correctamente. Desde un punto de vista intepretativo, así es como me aproximé al personaje". "Un héroe es un individuo normal que encuentra la fuerza para perseverar y superar los obstáculos". "He visto de primera mano cómo Superman transforma la vida de las personas. He visto a niños con tumores cerebrales cuya última petición es hablar conmigo y que se han ido a la tumba con la paz que les dio saber que su creencia en este personaje estaba intacta". "Muchos de nuestros sueños al principio parecen imposibles, después son improbables y después, cuando reunimos la determinación necesaria, pronto se convierten en inevitables".

Brandon Routh se convirtió en Superman para el Superman returns de Bryan Singer. Volverá a serlo, casi con toda seguridad, en la película que se está preparando sobre La Liga de la Justicia y también casi seguro en una secuela dedicada en solitario al Hombre de Acero. No importa cuántos actores se metan en la piel de Superman ni lo bien que lo puedan llegar a hacer. Christopher Reeve ES Superman y siempre lo será.

lunes, marzo 19, 2007

¿Cuándo volverá Superman al cine?

Superman volverá al cine, pero lo que todavía no se sabe es cuándo ni como. Superman returns, la visión que Bryan Singer plasmó sobre el Hombre de Acero, no fue ni de lejos el éxito que Warner Bros esperaba, pero aún así dieron luz verde a una secuela. La película, que acabo de volver a ver, es una muy apreciable adaptación, muy digna continuación de la historia que dirigió Richard Donner a finales de los años 70 y con escenas realmente bonitas y hasta ahora nunca vistas (como la ascensión de Superman a los cielos en busca del sol que le da poder o el fervor popular por un héroe al que creen moribundo). Pero el cine es un negocio, la pasta manda y el primer Superman tuvo un presupuesto algo desorbitado para lo que esperaba la productora...

Aún así, Singer aseguró que quería hacer también la secuela para estrenarla en 2009. Pero no está claro que vaya a cumplirse ese calendario. Se ha publicado (Variety, la poderosa revista del mundo del espectáculo, lo ha hecho) que se ha postpuesto el rodaje. Sin embargo, una web especializada en Superman (http://www.bluetights.net) se hace eco de unas declaraciones de Robert Meyer Burnett, productor de Superman returns, en las que asegura que no hay cambios. "El rodaje empezará probablemente en marzo de 2008, como habíamos previsto desde el principio", afirma, convencido de que el próximo proyecto de Singer, un thriller ambientado en la Segunda Guerra Mundial que rodará este verano, no tendrá efecto alguno en su segunda película sobre Superman.

Los rumores sobre el retraso se basan en otro anuncio, que también recogí en este blog, la intención de Warner de crear una franquicia cinematográfica sobre la Liga de la Justicia, de la que forma parte Superman. Según MovieHole (http://www.moviehole.net), la productora preferiría que el Hombre de Acero volviera a la gran pantalla acompañado por el resto de héroes insignia de DC Comics (aunque, según la misma noticia, Batman, del que se rodará en breve la secuela de Batman Begins, no estaría en el filme; qué lástima, sigo queriendo ver juntos a los dos héroes más grandes de DC...). La propia web, en todo caso, no descarta que la película de la Liga de la Justicia llegue después de un segundo Superman en solitario. Sea por separado o con la Liga, lo que se da por seguro es que Brandon Routh volverá a ser Superman.

Por cierto, sólo un apunte para quien no lo sepa. La foto que acompaña a esta entrada es una imagen de Superman returns que supone todo un homenaje a la portada del cómic en que debutó Superman allá por junio de 1938, el número 1 de Action Comics. Una delicia para todos los aficionados al noveno arte.