jueves, octubre 01, 2009

Enemigos públicos, héroes eternos

Cuando uno escribe historias de superhéroes, es difícil resistir a unir a Superman y Batman. Se hizo en la serie de animación del Hombre de Acero de los años 90 (la primera historia se llegó a comercializar en DVD con el título de Superman / Batman La Película; fantástica, por cierto) y la del Caballero Oscuro de la presente década. El cine todavía espera ver a los dos héroes juntos (lo intentó hace años Wolfgang Petersen). En el cómic, ambos personajes han caminado juntos casi desde su existencia, a finales de los años 30 del siglo pasado, en la serie World's Finest Comics primero, en las colecciones regulares de ambos personajes, en números especiales y, más recientemente, en la serie Superman & Batman. El primer arco argumental de este cómic mensual es el que ha servido de referencia a Warner Animation para su última película basada en héroes de DC Comics: Superman / Batman: Public enemies. Una película cuya principal razón de ser es agrandar la ya de por sí inagotable leyenda de dos héroes eternos.

Dada su breve duración (66 minutos), es fácil entender la gran simplificación a la que se ve sometida la historia original, que abarcó seis números de 24 páginas. El cómic no era precisamente una obra de arte irrepetible ni un sesudo análisis de los personajes, sino un simpático entretenimiento que tenía su principal atractivo en la ingente cantidad de héroes y villanos que desfilaban por sus páginas. Como gancho, el guionista Jeph Loeb (muy recomendable la lectura de sus dos grandes trabajos para Batman, El largo Halloween y Dark Victory) ofrecía también alguna que otra pincelada sobre los orígenes y el futuro de Batman y Superman. La película prescinde de todas esas subtramas y se centra, además de en las numerosas escenas de acción (motor principal de la película, que nadie espera una historia existencial), en la relación de amistad entre ambos superhéroes. Bromas, chistes privados y mucha confianza. Interesante de ver, sin duda, por atípico.

Atípico es también el comienzo de la película, ya que plantea un mundo en crisis, más o menos como la que se está viviendo en la actualidad, pero en un escenario aún más desesperado, con revueltas sociales incluídas. Una pena que sólo sea el prólogo de la película, el gancho con el que justificar que Lex Luthor, el mayor enemigo de Superman, haya llegado a convertirse en presidente de Estados Unidos (para así, y tras varios acontecimientos, declarar a Superman enemigo público y ofrecer una recompensa por su cabeza), y no el motor argumental de la cinta. Bien distinta (y tremendamente atractiva y novedosa) podría haber sido la película de haber seguido esos derroteros, pero la acción manda y es la pieza esencial de esta cinta. De hecho, hay una traslación casi literal del cómic a la pantalla de casi todas las luchas (y sus diálogos). Con la misma y sencilla ambición, no demasiado elevada, de ver en acción a cuantos más personajes del universo DC como sea posible.

Paradójicamente, lo mejor de la película no está en las escenas de acción (sencillas, bien resueltas, pero no muy originales para quien conozca las aventuras de Superman y Batman; prima más el deseo de satisfacer al fan, de hacer una lectura casi directa del cómic, que el de hacer algo diferente), sino en las pequeñas conversaciones entre los dos héroes. Las alusiones de Superman a Lois Lane y su vida conyugal; los detalles que evidencian que, pese a aser como la noche y el día, Superman y Batman se conocen como lo que son, dos viejos y grandes amigos. Es decir, la perspectiva más novedosa, sobre todo para quienes estén acostumbrados a ver a los paladines de Metropolis y Gotham sólo en el cine y por separado. Visualmente, Public enemies es tan atractiva como cabría esperar, con el destacable detalle de respetar los diseños de los personajes que el dibujante Ed McGuinness hizo para la versión original en las viñetas.

No es una película imprescindible en la mitología de ambos héroes, pero sí un buen entretenimiento, como casi todas las recientes películas animadas que está produciendo sobre héroes DC (Justice League: The new frontier, Green Lantern: First Flight, La muerte de Superman y Wonder Woman -estas dos últimas ya editadas en DVD en España-). La película se acaba de estrenar en DVD en Estados Unidos, ya veremos cuándo llega a nuestro país... si es que llega. En todo caso, siempre es un placer escuchar en la versión original la voz de Kevin Conroy, el mejor Batman animado posible.

5 comentarios:

Jo Grass dijo...

Ay, Juannnn, yo quiero ver esta peli. Pero, ¿no se va a estrenar en cine? O es que yo no me he enterado...
(imperdonable)
O es que ¿va a llegar directamente en DVD? Si es así me parece una lástima, la disfrutaría más en pantalla grande y VO.

Juan Rodríguez Millán dijo...

Jo, me temo que no, que Warner produce estas películas pensando directamente en el mercado de DVD, aunque sería genial poder disfrutar de algo así en pantalla gigante... Siempre nos queda Internet para poder verla. Aunque algunos lo llamen piratería, que no duden que me compro el DVD el mismo día que salga a la venta en España...

Cuando hicieron la primera película de dibujos de Batman a partir de la serie de animación de los 90, 'La máscara del Fantasma', también pensaron lanzarla sólo en DVD, pero les gustó tanto que invirtieron un poquitín más y la lanzaron en cines... sólo en Estados Unidos, claro.

Simone B. dijo...

Pues es una pena que no la lleven al cine, seríamos unos cuantos que acudiríamos a verla..no entiendo que no lo quieran ver juntos en el cine a estos dos héroes pero sí a Alien y Depredador, (la vi ayer con cara de "pero cómo he acabado yo aquí?").

Besooos

* Raquel * dijo...

pues mira que yo no soy mucho de películas fantásticas, pero hasta a mi me apeteció.
Con la de pelis chorras que llevan hasta la gran pantalla... una pena. Habrá que hurgar en internet, pues.

Juan Rodríguez Millán dijo...

Simone, sí es curioso ver que llegan a los cines proyectos rocambolescos y/o mal hechos y que películas por las que mucha gente pagaría una entrada no lo hagan... Habrá que tener paciencia.

Raquel, yo la verdad es que sí soy un apasionado de la fantasía y la ciencia ficción, pero no sólo por lo visual, también porque hay unas historias formidables. Muchas veces la gente se deja engañar por el envoltorio y se pierde auténticas maravillas...