Hay quien piensa que las expectativas, sobre todo cuando son muy elevadas, son un mal compañero de butaca en el cine. Que si se piensa que lo que vamos a ver es grandioso, nada de lo que se nos ofrezca estará a la altura de lo que deseamos ver. Si tú, amigo lector, piensas así cuando vas a ver una película y te fías, aunque sea mínimamente, de las opiniones que suelo plasmar aquí, igual no te conviene seguir leyendo lo que tengo que decir de Los Vengadores. Porque, y ya lo dejo claro desde el principio, estamos ante el mayor espectáculo de superhéroes que se ha realizado nunca y ante una de esas películas que se convierten en un modelo a seguir durante décadas, como en su momento lo fue el Superman de Richard Donner para contar el origen de un héroe de cómic o El Caballero Oscuro para narrar su vertiente más oscura y realista. Los Vengadores triunfa a todos los niveles porque es imposible hacer esta película con un mayor cariño hacia los personajes y hacia un tipo de cine, el blockbuster hollywoodiense, a menudo demasiado despreciado. Yo, que no lo desprecio, sólo puedo decir que hacía años que no disfrutaba tanto en una sala de cine.
Conocidos los cinco antecedentes de Los Vengadores, el primer triunfo de Joss Whedon a la hora de encarar esta película está en que no son en absoluto necesarias para comprender este filme. Sí, por supuesto, para saber más sobre los personajes que van a acompañarnos durante casi dos horas y media gozosas de principio a fin. Quizá la más necesaria en ese sentido sea Thor, más que nada debido a que el villano de la función (como en el cómic que dio origen de Los Vengadores) sea Loki, e incluso Capitán América. El primer Vengador para saber algo más de la naturaleza del artefacto que sirve de excusa argumental al filme. Pero Whedon se las ingenia para montar una estructura lógica y asumible. Es cierto que hay pequeños fallos de continuidad con las películas anteriores (¿cómo vuelve Thor a la Tierra?) e incluso que la premisa argumental es algo débil, pero llegados al final de la película son detalles nimios en comparación con el divertimento salvaje que ofrece, pues casi hay más acción aquí que en las cinco ya mencionadas juntas.
Porque Whedon lo que hace es coger lo mejor de cada una de las películas anteriores, mezclarlo con su innata capacidad de gestionar repartos con muchos nombres (siempre recomendaré en ese sentido su tristemente breve serie Firefly, un prodigio televisivo que no tuvo suerte en su momento y que en España es muy desconocido) e introducirle las dosis justas de sentido del humor (una constante en la película) y, por supuesto, de épica. Porque no hay otro adjetivo mejor para calificar el clímax de la película, salvaje, intenso, gigantesco, modélico en todos los aspectos. En él da tiempo a construir a los personajes psicológica y visualmente y también a dar un curso de cine. Es impagable el plano secuencia con el que Whedon muestra, a una velocidad trepidante, cómo luchan los Vengadores como equipo. Ese momento pasa desde ya a los anales de la historia del cine de fantasía y ciencia ficción. Sobra decir que los efectos especiales son impresionantemente buenos, y que convierten a la Viuda Negra en una acróbata descomunal, a Ojo de Halcón en el arquero que debe ser, a Hulk en la imparable fuerza de la naturaleza que tiene que ser o a Thor en un auténtico semidios.
Pero no está ahí, en la excelencia visual, lo que hace de Los Vengadores algo único. Eso tan especial es el alma que tiene la película. Los seis héroes tienen su momento de gloria, al menos uno que hable de la capacidad que han tenido estos personajes para enamorar a tantos aficionados durante cinco décadas. Y, seguramente, está aquí la mejor versión de todos ellos, mejor que lo que les hemos visto hasta ahora, pensemos que es bueno o no tan bueno. Si hay uno que mejora de forma exponencial, ese es Hulk. Y si no me creéis, no tenéis más que ver todo su papel en la batalla final por las calles de Manhattan pero, sobre todo, su irrupción en la misma. Es de esos momentos que hacen que un escalofrío te recorra la espalda mientras piensas que, por fin, alguien ha entendido a un personaje casi siempre maltratado por sus versiones de carne y hueso. Pero no es el único. Es que está todo en la película, todo lo que cabe esperar de ella y del desarrollo de sus protagonistas. De los humanos y de los inmateriales. Que levante la mano el aficionado Marvel que no se emocione al ver el Helitransporte de SHIELD por primera vez. O que no sonría en el inevitable y como siempre divertidísimo cameo del creador del Universo Marvel en los cómics, el mítico Stan Lee.
La mayor sorpresa que esconde esta película, con respecto a cómo probablemente mucha gente se ha imaginado que podría ser, es la gran cantidad de momentos cómicos que reúne. Whedon se acerca a la delgadísima línea que separa una película divertida de una ridícula, precisamente porque abundan los momentos para reír. Pero siempre se queda en el lado bueno de la frontera. Esa comicidad, ese saber reírse de lo que el director tiene entre manos, es lo que le ha faltado a muchas adaptaciones de cómic. Aquí nada sobra, nada suena extraño. Y qué decir de los actores. Este Universo Marvel cinematográfico cuenta con un casting brutal. La socarronería de Robert Downey Jr. como Iron Man, la grandeza de Chris Evans como Capitán América, la calculada ambigüedad de Mark Ruffalo como Bruce Banner y como Hulk, la clara mejoría de Scarlett Johansson como Viuda Negra con respecto a Iron Man 2, el misterio que aporta Jeremy Renner a Ojo de Halcón, la planta imponente de Samuel L. Jackson como Nick Furia, lo maquiavélico que puede ser Tom Hiddleston como Loki, la ironía de Clark Gregg como el agente Coulson y la seriedad de Cobie Smulders como la agente Hill son sencillamente brillantes.
Los Vengadores es una montaña rusa desde el principio. Es evidente que cuando se pone toda la carne en el asador es en su descomunal batalla final, pero todas las secuencias de acción son impactantes. Todas, sin excepción. Y sus bromas son divertidas, igualmente sin excepción. Es un sueño hecho realidad. Y cuando uno está pensando que no hay nada que pueda hacer de Los Vengadores una película más espectacular, satisfactoria, gozosa y entretenida, llega el epílogo que Joss Whedon ha incluido y del que hay que ser un insensato para revelar nada, aunque es verdad que sólo los fans de Marvel lo comprenderán en toda su magnitud. Y, una vez entendido y asumido, sólo queda comportarse como un fan hambriento de más y desear que llegue ya, cuando antes Los Vengadores 2. Eso sí, después de haber saboreado en el cine en más de una ocasión este audaz vehículo de hacer felices a quienes hemos leído cómics de superhéroes durante años y de ofrecer un sincero gran rato a quienes no conozcan de nada a estos personajes. Una joya a día de hoy inigualable. Sin más y sin complejos.
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jueves, abril 26, 2012
'Los Vengadores', el mayor espectáculo superheroíco de la historia
martes, abril 10, 2012
Antes de 'Los Vengadores'...
Hay que retroceder hasta los años 60 del siglo pasado para conocer el origen de los superhéroes de Marvel Comics. Uno de los aspectos más novedosos que introdujeron, además de ser personajes realistas con problemas con los que se pudieran identificar los lectores (más allá, obviamente, del toque fantástico que sus superpoderes daban a las historias), fue el concepto de universo. Todos estos personajes vivían en el mismo universo, interactuaban, sus vidas y sus aventuras se cruzaban con naturalidad en las diferentes colecciones. Lo que hoy parece tan evidente y cotidiano, en los años 60 era un terreno inexplorado y novedoso. Las películas que llevamos viendo desde 2008 y que ahora confluirán en Los Vengadores, de Joss Whedon, han heredado ese mismo concepto. Y eso, al margen de la mayor o menor calidad de las películas (que a mí me parece notable), es un concepto que está ayudando a escribir la historia de las superproducciones hollywoodienses de nuestros días, porque nadie hasta ahora lo había hecho. Son cinco los títulos que merece la pena ver antes de afrontar la reunión de sus personajes en Los Vengadores.
· Iron Man (2008)
· Iron Man (2008)
Robert Downey Jr. es el perfecto Tony Stark. Socarrón, aventurero, cínico y atractivo. Jon Favreau, director de esta película inaugural del Universo Marvel cinematográfico, supo sacar todo el jugo a una interpretación logradísima y que ya forma parte de los cánones del personaje por derecho propio. Iron Man se convirtió en un magnífico espectáculo superheroíco, apto para todos los públicos, incluso para los que no conozcan el cómic, gracias al carisma de su protagonista, una buena historia, una lograda atmósfera y unos espléndidos efectos visuales que nunca se superponen a la historia. Del resto se encarga el actor protagonista. Quizá el punto menos positivo de la película es el que sufren todas las películas de estas características, que siempre optan por contar el origen del personaje y eso lastra la narración en algunos momentos. Pero es tan entretenida que, al final, ni se nota.
· El increíble Hulk (2008)
Aunque Hulk (2003) es una película apreciada en algunos sectores, Ang Lee fracasó al llevar a la vida al personaje. A la hora de retomar la historia, El increíble Hulk se planteó desde el inicio con la intención de que el gigante verde tuviera una adaptación digna en la gran pantalla. Y se consiguió. Louis Leterrier no es precisamente un artesano, pero supo insuflar vida a un efecto digital con la ayuda de un muy buen trabajo de Edward Norton (será el gran ausente de Los Vengadores, sustituido por Mark Ruffalo a causa de eso que llaman en Hollywood diferencias creativas) y encajarlo en una historia atractiva y conseguida. La clara apuesta por la acción, sin dejar de lado en todo caso los aspectos más humanos de Hulk, fue un acierto. La lucha final entre Hulk y Abominación fue un más que digno colofón a una película que, quizá siendo la más floja y la más desconectada de todas las que confluyen en Los Vengadores, rozó el notable.
· Iron Man 2 (2010)
Jon Favreau repitió en la dirección de la secuela de Iron Man. Por un lado, acertó al proponer más espectáculo, ya libre de las ataduras inherentes a la narración del origen del personaje. Por otro, falló en la elección de los villanos. El principal, Mickey Rourke no termina de ser un enemigo convincente ni ofrece un clímax lo suficientemente espectacular. Con poco metraje, la inclusión de Scarlett Johansson como la Viuda Negra pareció más una introducción a Los Vengadores que una necesidad narrativa. Pero Robert Downey Jr. sigue siendo el mayor acierto de cásting de las películas Marvel y se echa la película a sus espaldas en todo momento. El resultado, en cualquier caso, es de nuevo un entretenidísimo espectáculo, quizá levemente por debajo del original. En el crecimiento del universo Marvel que ofrece se agradece la inclusión de Máquina de Guerra y detalles sobre el padre de Tony Stark, que después jugaría un papel importante en Capitán América. Por si alguien lo dudaba, era la prueba de que Los Vengadores estaba sobre la mesa.
· Thor (2011)
De estas cinco películas, Thor es quizá la que merece el juicio más ambiguo. Es, probablemente, la que más mimbres tenía para ser una gran película que trascendiera el género de superhéroes, pero Kenneth Branagh sólo consigue dar los pasos necesarios en el primer tercio de la película, el que se desarrolla en los mundos mágicos de los dioses de Asgard. Chrish Hemsworth, sin demostrar grandes dotes como actor, es un gran acierto de casting para dar vida a Thor, al igual que Anthony Hopkins y Tom Hiddleston (que volverá en Los Vengadores) en los papeles de Odín y Loki. Branagh falla en muchos momentos del camino del héroe en la Tierra, con la inclusión de una anodina Natalie Portman y un duelo final contra el Destructor que resultó algo pobre. Al resto de la película le faltó la espectacularidad de aquellas primeras escenas ymontaje final muestra un extraño ritmo que sitúa el pico climático al comienzo y no al final. La recreación de Asgard es notable y también la breve introducción de Ojo de Halcón.
· Capitán América (2011)
Chris Evans ya había sido la Antorcha Humana en las películas de Los 4 Fantásticos y eso suscitó dudas sobre su capacidad de interpretar a Steve Rogers, el más patriótico de los superhéroes. Pero lo consiguió, ayudado por unos fantásticos efectos visuales que hicieron creíble su transformación de tipo enclenque a supersoldado. Joe Johnston elaboró un magnífico espectáculo, entretenido en todo momento, con una ambientación de época formidable y un innegable tono aventurero, además de notables escenas de acción. Hugo Weaving, en un espléndido reparto de secundarios, es un Cráneo Rojo de categoría. Como Thor, que fuera en 3D supuso un añadido innecesario. Si hay una película necesaria antes de ver Los Vengadores, esa es sin duda Capitán América. Que su subtítulo sea El primer Vengador es la pista más clara. Su metraje está lleno de referencias a este Universo Marvel que se viene construyendo desde 2008.
· El Universo Marvel
Hay dos elementos que han servido para crear ese concepto de universo también en el cine. El primero, las escenas que sirven como epílogo a todas estas películas, y que tienen como protagonista a Nick Fury, interpretado por Samuel L. Jackson. En ellas se han ido introduciendo vínculos y motivos argumentales de cara a Los Vengadores, desde la que abrió la puerta a todo este universo en Iron Man (en la que da la sensación de que no estaba del todo claro cómo iba a hacerse Los Vengadores) hasta la de Capitán América, que añadía, de hecho, el primer trailer de la película que dirige Joss Whedon. El segundo son los cameos de Stan Lee, el padre del Universo Marvel en el cómic. Este detalle no es exclusivo de las películas que desembocan en Los Vengadores (también aparece en las películas de otros de los personajes que creó, como Spider-Man Los 4 Fantásticos o X-Men), pero ayuda a darle esa mayor cohesión desde el punto de vista del aficionado, que no narrativamente puesto que siempre interpreta a personajes diferentes.
lunes, septiembre 14, 2009
Los cameos de Stan Lee
En la introducción de un volumen de Spiderman publicado no hace mucho, Stan Lee se definía a sí mismo como "el tipo que ha hecho cameos en casi tantas películas como Hitchcock". ¿Cómo? ¿Te estás preguntando quién es Stan Lee? Eso es que no eres muy aficionado a los cómics de superhéroes. Pues Stan Lee es el tipo que revolucionó el género en los años 60 creando la mayoría de personajes principales de lo que hoy conocemos como el Universo Marvel: Spiderman, Daredevil, la Patrulla-X, Hulk, los 4 Fantásticos... Un tipo que a lo largo de los años se ha ganado el cariño de todo el mundo, incluso aunque su fama eclipsara el mérito de colaboradores suyos como el gran Jack Kirby. El de Stan Lee fue uno de los nombres de los que me vino a la cabeza cuando hace unos años se le dio el Premio Príncipe de Asturias de la Concordia a J. K. Rowling, por haber creado una mitología aún más duradera y universal que la de la madre de Harry Potter.Volviendo a la frase inicial, desde hace unos cuantos años Stan Lee ha convertido el cameo (suerte de broma privada que, por desgracia, parece estar recluída en el cine fantástico) en un arte y, sí, puede que el referente más claro sea el propio Hitchcock. El creador del Universo Marvel ha aparecido en casi todas las adaptaciones cinemagráficas de los personajes a los que dio vida (la página de Stan Lee en Wikipedia ofrece un listado muy completo). Sus apariciones se han convertido ya en un momento muy especiales de películas que ya de por sí son especiales para los aficionados al noveno arte. Y es un precioso reconocimiento en vida de un hombre que ha creado leyenda, al que gracias a sus creaciones se recordará para siempre y que ha ofrecido innumerables momentos de diversión y entretenimiento a incontables personas en todo el mundo. Aunque todos ellos me han arrancado una sonrisa (reconozco que el de la primera X-Men es el único que no vi en la película y tuve que buscarlo después), sin duda mi favorito es el cameo en Los 4 Fantásticos y Silver Surfer, donde hace de sí mismo, recreando una escena que él mismo escribió hace más de cuatro décadas.
Una entrada como ésta sólo puede acabar con el grito de guerra del propio Stan Lee. ¡Excelsior!
domingo, octubre 19, 2008
Me gusta el plan de Marvel
Quienes en su día se quedaron en el cine a ver los títulos de crédito completos de Iron Man, o quienes tengan ya la película en DVD, pudieron ver una escena en la que Samuel L. Jackson, interpretando a Nick Furia, el líder de SHIELD, le hablaba a Tony Stark del Proyecto Vengador. Era la muestra más evidente de que las últimas películas basadas en superhéroes de Marvel Comics iban a introducir una nueva variante en el cine moderno. Se estaba consolidando la creación de un universo cinematográfico interconectado, tal y como están las vidas de esos personajes en el cómic. En la misma Iron Man había una segunda muestra que pasó bastante más desapercibida:
Si os fijáis en la pantalla que hay debajo del brazo derecho de Tony Stark, lo que se ve es un diseño del escudo del Capitán América. Sin duda, una elegante manera de preparar el terreno para el cada vez más cercano salto a la gran pantalla del héroe más patriótico de Marvel. Pero es que el plan tenía un nuevo paso que todavía no habíamos visto. En la edición en DVD de El increíble Hulk se podrá ver un comienzo alternativo de la película que Bruce Banner (Edward Norton) se va al Ártico con la intención de acabar con su vida y poner fin a su pesadilla. Antes de que logre su objetivo, se transforma en Hulk y éste sale de allí con uno de sus poderosos saltos. Su fuerza provocará que se rompa el hielo y deje al descubierto una conocida figura que se puede intuir en la imagen de abajo.
Además de la secuela de Iron Man (en la que su director, Jon Favreau, ya ha adelantado que SHIELD tendrá protagonismo... lo que apunta a que veremos más al Nick Furia de Samuel L. Jackson) y la esperada adaptación de Thor (proyecto que ahora parece estar en manos de ¡¡¡Kenneth Branagh!!!), el siguiente filme Marvel a estrenar dentro de este magnífico plan será precisamente Capitán América, que contará con el sugerente subtítulo de First Avenger (El primer Vengador). No hay todavía director ni protagonista para este filme, cuyo estreno está previsto para 2011, pero ya se sabe que el guión situará la historia en sus orígenes: en la Segunda Guerra Mundial. En otras palabras, lo más normal es que veamos el enfrentamiento original con el nazi Craneo Rojo, que finaliza con el accidente que deja al Capitán América enterrado en el hielo, en animación suspendida y a la espera de revivir en nuestros días.-
Con Iron Man, Hulk, Thor y Capitán Ameríca, Marvel dará el siguiente paso en la evolución, la película sobre los Vengadores con la que tanto tiempo llevan soñando los fans. La idea es hacerla con los mismos actores que las películas de cada héroe individual, lo que dará una cohesión al Universo Marvel cinematográfico (Marvel ya fue la primera casa en crear en el mundo del cómic el concepto de universo para todos sus personajes, que hasta entonces vivían sus aventuras en solitario y sin influir en los demás) nunca vista hasta ahora en las adaptaciones al cine de cualquier cómic. DC planeó una adaptación de la Liga de la Justicia (ahora congelada, si no definitivamente cancelada) en la que, por motivos económicos, no pensaba contar con Christian Bale como Batman ni Brandon Routh como Superman. El plan de Marvel, además de dotar de una calidad interpretativa al proyecto, es mucho más sugerente que el de DC. Yo ya me estoy frotando las manos...
sábado, junio 21, 2008
Ahora sí es Hulk
Este, por fin, sí que es Hulk. Eso es lo mejor que se puede decir de El increíble Hulk, falsa secuela de aquel tostón que dirigió en 2003 Ang Lee sobre uno de los personajes emblemáticos de Marvel Comics. Bien es verdad que el listón que dejó aquella era bastante bajo y que ésta no es tan buena como la todavía muy reciente Iron Man, pero lo cierto es que el regusto que deja El increíble Hulk es de satisfacción. Es una película muy entretenida, muy respetuosa con el cómic, con el pertinente final abierto para continuar la franquicia en caso de éxito de taquilla, con una dirección adecuada (aunque un poco alocada en algunos momentos de las escenas de acción) y con un buen reparto.Y el caso es que no debiera ser así. La comparación entre Hulk y El increíble Hulk debiera haber sido favorable a la primera. Un director reputado frente a un tipo que ha hecho Transporter 2. Una película que miraba más allá de los efectos especiales contra una que apostaba por la acción. Una aproximación ambiciosa a un personaje de fantasía frente a efectos especiales como protagonistas. Pero El increíble Hulk es infinitamente mejor que Hulk porque entiende mejor no sólo al personaje (en su desarrollo como personaje y también visual, más realista, menos de dibujos animados) sino también el lenguaje cinematográfico adecuado para trasladarlo a la gran pantalla. Hulk es aquí un personaje terrorífico y violento, sin medias tintas. Hulk domina una acción brillantemente coreografiada. Y tiene un villano a la altura, la Abominación, interpretado por un Tim Roth que sigue al pie de la letra el manual del villano desquiciado.
Lo del reparto es curioso, porque era el principal punto fuerte de la película de Ang Lee pero destaca más el del filme de Louis Leterrier. Edward Norton supera a Eric Bana como el torturado Bruce Banner y entra en la línea para interpretar a un superhéroe marcada por Robert Downey Jr. (quien tiene aquí un cameo para poner los dientes largos a los fans de cara al futuro de los héroes Marvel en la pantalla) en Iron Man. Liv Tyler, en cambio, se queda muy por debajo de lo que había ofrecido Jennifer Connelly en la anterior película. Ambas interpretan a Betty Ross, el interés romántico y también heroína de la función, además de hija de la némesis de Hulk, el general Ross. En este papel, al notable Sam Elliott le perjudicó el guión de la película de Ang Lee, por lo que el duelo con William Hurt estaba perdido de antemano. Hurt, que lleva años en estado de gracia (con registros tan alejados como éste y el que enseñó en Una historia de violencia), borda un personaje con connotaciones de villano y de héroe.
Además de mostrar al Hulk genuino, el propio de los cómics (no como el que nos ofreció Ang Lee), lo mejor que tiene esta película es que recupera el espíritu de las aventuras más clásicas, el que ofreció la mítica serie de televisión de los años 70, la que tenía a Bill Bixby y Lou Ferrigno (magnífico cameo el suyo en El increíble Hulk como guardia de seguridad fácilmente sobornable... con comida) como protagonistas, el mismo espíritu que tenía la serie El fugitivo. Bruce Banner huye del Ejército por diferentes partes del mundo mientras lucha desesperadamente por encontrar una cura al mal que le han causado los rayos gamma. Y por el camino dejará un detalle más para los fans, el primer apunte del villano más clásico del personaje en el cómic que, de haberla, aparecerá seguro en la secuela.
Siendo El increíble Hulk una clara apuesta por la acción como vehículo narrativo de este personaje, Louis Leterrier (debiera decir que contra todo pronóstico) no desdeña ni arruina las escenas más pausadas e interesantes de la película, aquellas en las que Bruce Banner reflexiona sobre sí mismo, sobre el monstruo que le posee cuando su corazón se acelera demasiado o sobre su relación con Betty. No es que el guión sea prodigioso, ni mucho menos, ya que tiene alguna que otra laguna, pero el entretenimiento está asegurado. Y atentos al inevitable cameo de Stan Lee, creador de éste y otros tantos personajes de este universo de cómic. No es de los mejores que ha hecho (Los 4 Fantásticos y Silver Surfer sigue teniendo ese honor), pero siempre es un gustazo verle en las películas Marvel. Una buena película de acción y fantasía.
lunes, abril 16, 2007
Edward Norton será el nuevo Hulk
Hulk ya tiene nuevo rostro. Después de que Eric Bana diera vida al trágico superhéroe en la película que Ang Lee hizo en 2003, ahora será Edward Norton quien interprete al doctor Bruce Banner y a su poderoso alter ego. "Edward Norton es un talento único y uno de los actores más versátiles en el negocio", afirma Kevin Feige, el presidente de producción de Marvel Studios, en la nota de prensa en la que se anuncia el fichaje. Feige está convencido de que es el actor adecuado para "llevar a la gran pantalla a uno de los iconos de Marvel más populares e importantes de una forma nueva y excitante".-
La elección de Norton se puede considerar una sorpresa, porque no es el típico actor en el que podemos pensar para dar vida a un superhéroe del cómic, pero va en línea con lo visto en los últimos tiempos en este subgénero que tan popular se está haciendo en los últimos años gracias a los increíbles avances en el campo de los efectos especiales. ¿Quién podía pensar a priori que Tobey Maguire iba a personificar tan maravillosamente a Spiderman? ¿O quién hubiera dicho sin dudar el nombre de Robert Downey Jr. como el mejor protagonista posible de Iron Man? Calidad y fantasía no están reñidos en absoluto, tampoco en este género...
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Más que una secuela, The Incredible Hulk está pensada como una revisión de la historia del superhéroe desde un punto de vista más cercano al cómic que la visión filosófica y aburrida que hizo Ang Lee. La historia comenzará con Bruce Banner tratando de huir de la justicia, más o menos como en la clásica serie de televisión de los años 70, tratando de ganar tiempo para encontrar una cura a la maldición que le persigue, su transformación en Hulk. El estreno de la película está previsto para el 13 de junio de 2008 ydel reparto todavía no se sabe nada más que el nombre de Norton. Dirige Louis Leterrier, responsable de Transporter.
martes, febrero 13, 2007
Piensa en verde: 'Hulk' y 'Hulka'

Que los superhéroes están de moda en el cine no es ninguna novedad. Dentro de los proyectos que se anuncian, hoy destaco dos muy relacionados entre sí. The Incredible Hulk será el segundo intento de llevar a la gran pantalla al personaje que durante muchos años, y gracias a la serie de televisión, se conoció en España como La Masa. La primera película fue el triste y aburrido intento de Ang Lee de dar una nueva dimensión a Hulk. Ahora Marvel apuesta por una visión totalmente diferente y, esperemos, mucho más fiel y cercana al cómic. Y tanto quiere distanciarse de su predecesora que no se está vendiendo como una secuela, sino como una revisión. Esta película la va a dirigir Louis Leterrier, protegido de Luc Besson y autor, entre otras, de Transporter.
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La última noticia sobre este proyecto es sólo un rumor, pero que puede dar mucho juego. Se ha publicado en alguna página de Internet que el papel de Hulk y de su alter ego, Bruce Banner, podría recaer en Adrien Brody, ganador del Oscar por El Pianista, que en breve va a estrenar Manolete y al que todavía se puede ver en la cartelera española con Hollywoodland. Marvel sólo ha dicho que el papel no está asignado todavía a ningún actor y la oficina de Brody se ha limitado a afirmar que no va a hacer comentarios y que es prematuro hablar de la posibilidad de que éste intervenga en el proyecto. Ojalá que sí, aunque también es verdad que Eric Bana era de lo poco salvable del primer Hulk.
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Y muy relacionado con este proyecto está otro personaje de Marvel Comics. De hecho, es la prima de Hulk, Hulka (She-Hulk en el original). Nicolas Cage, que está promocionando otra versión cinematográfica de un personaje de Marvel, Ghost Rider (el motorista fantasma en España), ha afirmado que le gustaría impulsar el proyecto y que ya ha hablado sobre ello con Avi Arad, responsable de las películas de Marvel. Y tiene claro la actriz que podría hacer el papel, que no es otra que Eva Mendes, su compañera de reparto en Ghost Rider. "¿No os lo imagináis como Hulka?", preguntó Cage a los periodistas en una rueda de prensa de promoción de la película. "Imagináosla en bikini, pateando culos y lanzando coches al aire. ¡Increíble!", añadió. Hubo hace muchos años un intento de producir una película de Hulka con Brigitte Nielsen (que dio vida en la pantalla a Red Sonja, la contrapartida femenina de Conan) como protagonista. Se llegaron a distribuir posters previos de la película, pero nunca llegó a realizarse.
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