
La conversación que mantuvieron al conocerse es una perfecta definición de lo que fue el romance entre Katharine y Spencer. "Me parece, señor Tracy, que es usted demasiado bajito para mí", le dijo ella. Josep L. Mankiewicz, que les estaba presentando antes de rodar La mujer del año, fue quien le dio la réplica: "No te preocupes, Kate, Spencer te humillará hasta rebajarte a su altura". Hablaba de cine, por supuesto, pero sentó las bases de la relación que mantendrían durante los siguientes 25 años.
Spencer nunca se divorció de su esposa, que padecía una enfermedad de la que el actor se sentía responsable, pero aún así vivió una apasionada historia de amor con Katharine. Ella le cuidó durante sus últimos años de vida, ella soporto la adicción al alcohol de Spencer y ella lidió con sus bajones profesionales. Él la adoraba, pero nunca pudo estar sólo con ella. "¿Qué podía hacer? Le amaba y lo único que quería era estar con él", dijo en una ocasión Katharine, que nunca pudo formar una familia por este amor.
El legado que nos dejó esta pareja es impresionante. La mujer del año, La llama sagrada, Sin amor, Mar de hierba, El estado de la unión, La costilla de Adán, Pat y Mike, Su otra esposa y Adivina quién viene esta noche. Nueve películas que forman parte ya de la historia del cine, sobre todo esa gloriosa lucha de sexos que protagonizaron estos dos monstruos en La costilla de Adán o el alegato en favor de la igualdad entre razas que se esconde bajo los enredos cómicos de Adivina quién viene esta noche. Katharine y Spencer eran geniales. Y lo siguen siendo.
1 comentario:
Qué grandes películas hicieron estos dos juntos y por separado. He visto La costilla de Adán unas 10 veces, cuesta encontrar hoy en día películas así.
Saludos.
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