miércoles, agosto 14, 2013

'Aviones', mejor entretenimiento infantil de lo que cabía esperar

Ese "del mundo de Cars" que suena en trailers y anuncio, el cambio de Pixar a Disney (no, no es una película Pixar aunque tanto Cars como su secuela sí lo eran) y el hecho de que su franquicia de procedencia funcione mejor en la venta de merchindising que en la pantalla de un cine convirtieron Aviones en un título bajo sospecha desde su anuncio. Pero asumiendo sus reglas básicas y sus sinceras pretensiones, lo cierto es que es un entretenimiento infantil de muy buena factura. Empezando por eso, es obviamente una película para los más pequeños, porque el humor adulto sólo deja algunas de las mejores perlas de la película pero no es una cuestión que explote con abundancia. Lo que importa es la aventura y la diversión. Y ésta es una carrera de aviones con la clásica moral bondadosa que se espera de una película de dibujos animados, realizada con una bellísima factura visual en la que el 3D no se convierte en la habitual molestia.

Aunque el año pasado mezclaron filosofía con ¡Rompe Ralph! y Brave y aunque Cars está entre lo más flojo de Pixar, esta es una clara película Disney que busca aprovechar un buen éxito de la casa. No es que ese sea un concepto como para alterarse: el cine sigue siendo un negocio y la gente paga entradas para ver películas que le entretienen. En este caso, que entretienen a los más pequeños, y eso parece más que asegurado. A pesar de que, como en Cars, es difícil encontrar demasiado carisma visual y expresividad de gestos a los personajes como tales y a que la historia es sencilla y lineal, sin riesgo ni sorpresas, lo cierto es que el resultado final cumple con lo que promete siguiendo esquemas sobradamente conocidos, un héroe que quiere hacer en la vida algo distinto de su destino (un avión fumigador que quiere ser un avión de carreras), unos amigos incondicionales que le ayudan a realizar su sueño y un instructor con un oscuro pasado y dotes de manda.

No habrá que insistir mucho en lo que conlleva que sea una película pensada para los más pequeños (y para venderles aviones como en su día se vendieron y se siguen vendiendo coches), pero sí merece la pena detenerse en pequeños detalles que amenizan la proyección para los más grandes. En primer lugar, un comienzo rockero y atrevido que, de alguna manera, lleva a las mentes nostálgicas a recordar Top Gun durante unos breves instantes. Hay algunas alusiones a películas clásicas en las que los aviones juegan un papel destacado y, por qué no decirlo, la carrera final recuerda muchísimo a La amenaza fantasma (sí, ese muy vilipendiado Episodio I de Star Wars). Más adelante, hay algún chiste francamente divertido (las lágrimas de los británicos o la alusión a la compañía informática de la manzana), aunque decididamente no se trata de una película que apuesta con claridad por el humor (salvo con los clásicos secundarios cómicos... y con demasiado parecido con Cars). Y, sobre todo, unas muy bellas imágenes con los aviones en vuelo.

La baza visual es lo más destacado de la película, a pesar de que Aviones no está producida por los estudios punteros de la casa y a que es la segunda cinta de su director, Klay Hall, y la primera que se estrena en cines. No hay engaño alguno en su propuesta, es un filme para mantener entretenidos a los críos durante hora y media, y lo cierto es que consigue su propósito sin despeinarse. Sin riesgo alguno y aceptando sin problema todos los rasgos más habituales del cine deportivo más tradicional y de las fantasías animadas infantiles de los últimos tiempos, esas en las que los buenos son muy buenos, los malos son muy malos y los que dudan entre un lado y el otro siempre se acaban decantando por el correcto. Y que conste que en la escena del túnel llegué a pensar que todo lo que estaba ya pensando en escribir había que dejarlo a un lado y decir que Aviones era una película rompedora. Pero no, es lo que todos podemos esperar. Sin trampa ni cartón, con aventura y entretenimiento.

3 comentarios:

Éowyn dijo...

Hola!

Me ha encantado tu entrada. El boblaje ha sido a cargo de los piltos de la Patrulla Águila, con base en San Javier (Murcia) Pixar les envió el guión y ellos han hecho pequeñas correciones aeronáuticas para que se ajustara más a la película.

Tengo ganas de ver este nuevo filme.

Un saludo!

Juan Roures dijo...

Espero poco de esta película, que parece un modo facilón de ganar dinero gracias a los niños fans de Cars, aunque tu crítica da algo de esperanza. Le echaré un vistazo para tener opinión fundada, saludos!

Juan Rodríguez Millán dijo...

Éowyn, efectivamente, y aparecen acreditados en la película. Sabiendo lo que es, creo que entretiene.

Juan, yo entré esperando poco y con la misma sensación. Y es verdad que es un intento de ganar dinero, pero tiene detalles simpáticos e interesantes. A ver qué tal cuando la veas...