viernes, febrero 26, 2016

'Tenemos que hablar', una serie de catastróficas desdichas

Por Sonia Rodríguez Fernández

Con una línea argumental bastante trillada, llega Tenemos que hablar. David Serrano, director de Una hora más en Canarias, nos presenta una caótica comedia bastante predecible. Como pareja protagonista nos encontramos a Michelle Jenner y Hugo Silva, acompañados por el amigo de este, Ernesto Sevilla, y los padres de ella, Verónica Forqué y Óscar Ladoire. La película nos cuenta cómo Nuria, interpretada por Jenner, y Jorge, el papel de Silva, son unos novios perfectos y él, trabajador de banco, da una serie de consejos a sus suegros, llevándoles poco a poco a la ruina y, por el camino, destrozando ambos matrimonios. Dos años más tarde, ella ha seguido adelante con su vida junto a Víctor, interpretado por Ilay Kurelovic, con el que va a casarse y para lo que necesita el divorcio con Víctor.

A partir de aquí, una serie de malentendidos y catastróficas desdichas, a cada cual más absurdo que el anterior, hacen que la trama se complique hasta un punto que hace que nos preguntemos cómo hemos llegado hasta aquí. Nuria, que necesita el divorcio, llama a Jorge para decirle "tenemos que hablar" y desde este momento todo pierde el sentido: Jorge se cae por una ventana, lo que hace creer a Nuria, junto con otros momentos comprometidos, que su antigua pareja se quiere suicidar por ella, por lo que intentará de todo, buscarle un trabajo o reconciliarle con sus propios padres, para que este no pierda las ganas de vivir. Para ello enrolará a todos a su alrededor, como sus padres, los cuales no quieren ni oír hablar de Jorge, para que participen en esta charada hasta toparnos con un final igual de absurdo y por todos esperado.

Con golpes de humor que a veces son acertados y otras veces pasan desapercibidos, la película se puede considerar entretenida para pasar una tarde pero poco más. Verónica Forqué, sin duda lo mejor de la película desde su papel secundario, hace reír con su naturalidad de siempre, que tan famosa se hizo por ejemplo en Pepa y Pepe. En contraste nos topamos con un Ernesto Sevilla que se desenvuelve con una actitud idéntica a la que que usaba en aquella Muchachada Nui, con los mismos chascarrillos de entonces. Eso hace que su personaje parezca forzado y pierde así gran parte de su gracia. En cambio, a aquellos a los que les guste ese estilo de siempre estarán en su salsa con su actuación.

Por su parte, la pareja protagonista, Jenner y Silva vuelven a demostrar esa química con la que ya se desenvolvieron en Los Hombres de Paco, la serie que en su momento tantas alegrías nos dio. Jenner, muy bien en su papel, demuestra que desde que se estrenara esta serie, hace ya una década, ha progresado mucho en sus dotes interpretativas. Silva, eso sí, se muestra demasiado artificial, demostrando que se le dan mejor las comedias más sutiles o papeles más serios como los de El cuerpo o Musarañas. No hay que olvidarse del tercero en discordia, Ilay Kurelovic, un desconocido actor argentino que demuestra una muy notable actuación como novio incomprendido. Definitivamente, una comedia española más para el olvido.

3 comentarios:

Lee dijo...

Wow por fin se de donde es ilay Kurelovic q tan desconocido no es pues estuvo en el anuncio de tresor con penelope cruz

Lee dijo...

Wow por fin se de donde es ilay Kurelovic q tan desconocido no es pues estuvo en el anuncio de tresor con penelope cruz

carlos martin marquez dijo...

ahhh ahora se de donde es ilay kurelovic agentino y bien cooordooooobezzzzz!!!!!