domingo, agosto 09, 2009

Pixar, gracias por la aventura de 'Up'

Hace un año se estrenó Wall·E, la enésima obra maestra de Pixar. Y entonces ya dije que el estudio que hizo competencia a la mismísima Disney y acabó fusionada con ella tenía un don: no hace películas de animación, hace cine por encima de todo y la animación es su herramienta. Eso hace que cada nuevo título deje una sensación contradictoria. Por un lado, uno piensa que Pixar ha alcanzando su cumbre, que ya no volverá a hacer un peliculón como el anterior. Como Toy Story, como su secuela, como Monstruos S.A., como Buscando a Nemo, como Los Increíbles o como la mencionada Wall·E. Pero, por otro lado, uno piensa que, si tienen la capacidad de hacer buen cine, ¿por qué no repetir con otra fresca y original genialidad? Suele triunfar más la primera corriente, y se generaliza la idea de que el nuevo Pixar no puede ser tan bueno como el anterior, y más cuando corren tantos riesgos como ahora. Y todavía no sé cómo lo hacen, pero lo consiguen. Se superan película a película. Hilan obra maestra tras obra maestra y traspasan con una facilidad asombrosa límites que parecían vedados al cine de animación. Eso es Up.

Con Up la sorpresa ha sido aún mayor de lo esperado, porque lo que esperaba ver, lo que anunciaban los trailers, era una comedia desenfrenada. Esperaba ver el mismo tono humorístico de Buscando a Nemo, para mí la más divertida de todas las películas de Pixar. Y no, no tiene nada que ver. Por descontado que hay risas, muchísimas (¿son los animadores los únicos capaces de conseguir hoy en día comedia de primera y con buen gusto?). Pero Up es, por encima de todo, una historia de amor. Los diez primeros minutos de la película son un cursillo acelerado de cinematografía y animación. Sin diálogos, sólo con la música de ese genio que es Michael Giacchino, pasamos por delante de toda una vida en común de una pareja, asomándonos a temas que el espectador jamás esperaría encontrar en el cine de animación (como el aborto o la muerte)... porque el cine de animación actual sigue empeñado en tratar a los niños como idiotas. Todos, salvo Pixar. Y por eso Pixar reina. El toque de genialidad es que la historia de amor se sigue desarrollando a lo largo de toda la película con sólo uno de sus dos protagonistas. Sencillamente maravilloso.

También es Up una historia de amistad, entre el anciano protagonista y el pequeño explorador que busca la última distinción que le falta (quizá esta relación sea lo más predecible de toda la película, pero es igualmente encantadora gracias a que los personajes están trazados con maestría, sin forzar situaciones, sin recurrir a estereotipos facilones). Y una historia de aventuras, de lugares exóticos y desconocidos, con un malo a la altura, con un desenlace magníficamente coreografiado. Por supuesto que, como buena película de animación, es una comedia. Y es una comedia que marca distancia con la comedia moderna y para niños. No hay escatología, no hay chistes fáciles. Hay genialidades, tiene un humor tan inteligente y a la vez tan sencillo que lo captan espectadores de todas las edades. Porque si algo tiene Pixar es que hiptoniza a los más pequeños, les cautiva, les hace estar pendientes de la pantalla, y no de las palomitas, del baño o de lo que les espera a la salida del cine. Lo vi con Wall·E y lo he corroborado con Up. Y todavía no salgo de mi asombro.

Había quien no veía claro el negocio de Up. Pensaron que un anciano no engancharía a los más pequeños, que no era un protagonista adecuado para una película de animación. Creían que apostar por una gran historia y un guión magnífico, por una obra de calidad, no mejoraba la tradición de hacer la misma película de siempre, con los mismos animales, con los secundarios cómicos de siempre, con los mismos chistes fáciles. Y Up, como casi todo lo que hace Pixar, se revela como un auténtico prodigio, como una rara especie (tan como el pájaro Kevin de la película o como los perros parlantes) dentro de un cine que no termina de darse cuenta de que en el talento se puede confiar por encima de todo. Y en Up hay mucho talento, muchísimo, desde su prológo hasta el álbum con el que se cierra la película en los títulos de créditos (homenaje a Star Wars incluído), pasando por unos diálogos certeros, un guión lleno de ritmo, escenas de acción perfectas y un desarrollo de personajes que supera a buena parte del cine moderno.

Siendo sinceros, yo también habría dudado si fuera un ejecutivo de un gran estudio y alguien me dice que quiere hacer una película sobre un anciano que un buen día decide llevarse su casa volando gracias a cientos de globos a un lugar exótico en el que su mujer y él siempre soñaron vivir, y que hace ese viaje con un niño polizón, un ave zancuda y un perro que habla. Pero si a continuación me dicen que es un producto Pixar, cierro los ojos y salto al vacío. Algún día Pixar se equivocará (Cars para mí es su título más flojo), pero para cuando llegue ese día ya nos habrá dejado un puñado de obras maestras inolvidables. Up es otra más. Si ya fue duro ver que Wall·E se quedara fuera de las nominadas al Oscar a la mejor película (no de animación, sino en la categoría general), este año sería aún más difícil de explicar, ya que cambian las normas y serán diez las nominadas.

En el viejo álbum que aparece en la película, descubrimos casi al final una frase que describe a la perfección lo que desprende la película. "Gracias por la aventura. Ahora empieza otra nueva". Gracias, Pixar, por esta aventura. Ya estoy deseando ver la nueva, la próxima, la que de nuevo me volverá a hacer sentir que es imposible mejorar lo anterior y nuevamente me volverá a emocionar y entusiasmar. Gracias de verdad. Porque por esto es por lo que merece la pena pagar una entrada.

7 comentarios:

satrian dijo...

Mío, mío, a mi también Buscando a Nemo me pareció la más divertida.
Desde luego que merece pagar la entrada incluso dos veces una para verla en 3D otra vez, me alegro que una película sobre un abuelo triunfe, directivos cománse sus estudios de marketing, je je, con un inicio maravilloso digno de una película de cine mudo clásica, habla de tantas cosas en tan poco tiempo, maravillosa, increible y mágica, pongamos unos globos a nuestra mente y dejemos volar nuestra imaginación, UP, alto muy alto.

Jo Grass dijo...

Soy fan de PiXAR desde el primer corto del muñequito de nieve dentro de una bola y la chati en bikini fuera; no me acuerdo del título, pero creo que fue su tarjeta de presentación junto a la animación del logo con el flexo. Han conseguido elevar la categoría del cine de animación que se había quedado fuera del mercado con los úlrimos desastres de Disney. No he visto todavía UP pero espero hacerlo en cuanto regrese a Barcelona, porque para mí es esencial la versión original. Tampoco dejaría de lado a Aardman y sus Wallace and Gromit, otro ejemplo de cine animado de altísima calidad.

M@r@ dijo...

No la he visto,pero tengo claro que Pixar es una gran compañia de hacer cine y además que si me tengo que quedar con una seria Monstrous S.A,Aunque me he quedado con las ganas de la segunda parte...:(

uN BSS

muchachadeojostristes dijo...

ya van tres intentos para ir a verla y todavía no fui capaz, pero después de este post, voy a poner más empeño
besitos

Doctora dijo...

Sí,a mí la idea de que el prota fuese un abuelete fue lo que más me sedujo cuando ví el trailer,hay que variar un poquito.

Juan Rodríguez Millán dijo...

Satrian, para eso sirve este cine, para hacer volar nuestra imaginación. Y Pixar sabe de eso.

Jo Grass, los cortos forman parte de este gran universo de Pixar, tienes razón. El que va con Up es simpático, pero no me pareció de los mejores. Todavía no he podido ver casi nada de Aardman, tomo nota y a ver si me animo.

M@r@, a mí Monstruos S.A. también me pareció una preciosidad de película. Todavía no descartes esa secuela. Si va a haber ya seguro un Toy Story 3, todo es posible.

Muchacha, ¿ya has tenido suerte? ¿Ya la has visto...?

Doctora, es que uno de los puntos fuertes que yo le veo a Pixar es que no tienen reparo algún en colocar al protegonista que realmente quieren, sin necesidad de dejarse llevar por arquetipos o modelos que vendan muñequitos.

chasqui dijo...

Buscando "sala de cine" me he encontrado con tu blog y me alegro. Comparto muchas opiniones y envidio tus pases de antes del estreno :)
Un saludo desde Mallorca