domingo, noviembre 18, 2007

'Michael Clayton', muy interesante

Salgo del cine bastante contento después de ver Michael Clayton, una de esas películas interesantes, bien hechas, muy bien interpretadas y con un buen guión; una película de denuncia social y de personajes; una película clásica, que bien podría haberse hecho en los años 70. La primera de sus dos horas me parece demasiado larga, yo le habría recortado unos minutos para que fuera redonda, pero aún así salgo muy contento. No llevo mala racha, no, después de ver en menos de una semana Redacted, Leones por corderos y Michael Clayton. Las tres son películas bastante notables, cada una a su estilo, y un cine comprometido de ese que tanto me gusta, sobre todo si viene del tradicionalmente conservador Hollywood.
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Michael Clayton es una película hecha a priori para el lucimiento de George Clooney. Mirad los carteles. Primer plano de este actor y nada más. Admito que a Clooney siempre le había tenido cierta manía. Convertirse en el actor que casi entierra para siempre la franquicia de Batman (mi superhéroe de cómic favorito, por si alguien no lo sabe) con ese engrendro de Joel Schumacher que fue Batman & Robin me parecía un motivo bastante bueno para tenerle esa manía. Pero al césar lo que es del césar. Clooney ha crecido mucho como actor desde entonces y su carrera, además, ha seguido una línea de compromiso realmente interesante, alternando las películas comerciales de turno con otras de bajo presupuesto. Protagonizar y dirigir Buenas noches, y buena suerte cambió por completo mi opinión sobre él. Y aquí está realmente bien.
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Pero Clooney no es, en absoluto, el mejor actor de la película, porque hay hasta tres que hacen trabajos sensacionales. Tom Wilkinson, al que descubrí tardíamente hace un par de años en Batman begins, hace un papel extraordinario, lo mismo que Sidney Pollack, más conocido como director pero al que mucha gente recordará por su personaje en el Eyes Wide Shut de Kubrick. Los dos están brillantes, pero quien reamente se sale es Tilda Swinton, a la que ya había visto en Las crónicas de Narnia. Su trabajo es sencillamente formidable en todas las escenas en las que aparece. Toda una lección para todos aquellos, demasiados, que piensan que para ser actriz hay que tener veintitantos años y tener un cuerpo escultural. Tilda Swinton me ha ganado para siempre como seguidor.
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Para comprobar el buen trabajo de los actores, ojo a sobre todo a tres escenas: el encuentro en el callejón de Wilkinson y Clooney, la aparición de Wilkinson en Times Square (¡quiero ir a Nueva York...!) y el memorable cara a cara final entre Swinton y Clooney. Tampoco es nada desdeñable el momento en que Pollack responde en su despacho del bufete a la petición monetaria del personaje de Clooney.
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La película se centra en Michael Clayton, un antiguo fiscal que trabaja ahora para un bufete de abogados como solucionador de problemas. No es un héroe. Tampoco un antihéroe. Es un personaje que sabe lo que hace en su trabajo, pero al que se le acumulan los problemas en su vida personal. Su último trabajo va a mezclar ambas cosas. Necesita dinero para saldar una vieja deuda familiar, y sólo su bufete se lo puede dar. Pero al mismo tiempo el caso en el que está trabajando le plantea dudas morales. Un abogado (Wilkinson) amigo suyo, con problemas de personalidad, se cambia de bando en un caso para defender a una joven que se enfrenta a una corporación que ha intoxicado a cientos de granjeros. Ese abogado descubre la inquietante verdad sobre la corporación, representada por una mujer aparentemente sin escrúpulos (Swinton), pero que en realidad pasa por momentos muy duros cuando toma las decisiones más difíciles.
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Dirige el debutante Tony Gilroy, responsable de guiones como la trilogía de Bourne o Pactar con el diablo. Y no lo hace mal. Mis principales reproches a su trabajo son como montador, ya que, como he dicho, yo habría cortado unos minutos al comienzo de la película. Como guionista pasa por altibajos. Hay momentos muy buenos y diálogos maravillosos, pero hay escenas que no terminan de encajar, sobre todo en la primera mitad del filme. Pero, insisto, es una muy buena película, muy recomendable y no sólo para fans del amigo Clooney.

jueves, noviembre 15, 2007

Irak según Brian De Palma, Afganistán según Robert Redford

Me gusta que el cine no eluda las cuestiones más polémicas, que no esquive la política, que se moje en temas importantes, que sea reflejo de su tiempo. Me gustó la valentía de hacer películas sobre el 11-S como World Trade Center o United 93. Me encantó ver una película sobre la corrupción política que pasó muy desapercibida el pasado año, Todos los hombres del rey. Me maravilla ver cine europeo como Las vidas de los otros. Y ahora me gusta que Hollywood lance una mirada crítica hacia la intervención del Gobierno norteamericano en Irak y Afganistán. Y me encanta que detrás de estos proyectos haya nombres importantes. Redacted y Leones por corderos son películas valientes. Y por eso, por encima de todo, me gustan.

Redacted la he podido ver en un preestreno (llega a los cines mañana viernes) y, como dije en mi blog Un mundo peculiar, tuve la suerte de poder comentarla a la salida con una persona que conoce de sobra la situación de Irak tras la guerra iniciada por Estados Unidos, el periodista Jon Sistiaga. Éste nos contaba que la película refleja muy bien esa realidad, como en las escenas sobre los controles de carretera del ejército norteamericano. Nos decía que, a pesar de que sea una película sobre Irak, cosas como las que se relatan pasan en todas las guerras. En todas partes, decía, sólo hace falta un loco para que estalle un conflicto. En Redacted se ven dramatizaciones de vídeos colgados en Internet, desde denuncias en Youtube hasta reivindicaciones y asesinatos en webs islamistas. Me dio la sensación de que esto fue lo que más poco creíble le pareció.

Brian de Palma ha hecho una película diferente a lo habitual. Es un falso documental. Vemos a un soldado americano grabar con su cámara digital sus experiencias en Irak. Vemos a periodistas franceses rodar imágenes del conflicto. Y vemos vídeos colgados en Internet. Sólo al final vemos imágenes reales. Fotografías de víctimas civiles en Irak. Instantáneas durísimas, como toda la película. Cuando acaban las imágenes y empiezan unos títulos de crédito sin música alguna, el silencio se apodera de la sala. Algún crítico lo ha interpretado como indiferencia ante la película. Yo creo que te deja tan hecho polvo lo que ves que tardas en reaccionar.

Es obvio que De Palma ha hecho una película claramente partidista. Como nos decía Jon Sistiaga, algunas situaciones están muy exageradas (especialmente la del coche que se salta el control de carretera; los americanos disparan y matan a una mujer embarazada. Podría haber sido un hombre de 47 años o incluso uno de esos que ahora llaman "insurgentes", pero no, era una mujer embarazada) para reforzar el mensaje en contra de esta guerra de Irak. Pero no es un panfleto. No me gusta que en el cartel se haya escrito que ésta es "la película que Bush no quiere que veas". Esos mensajes le restan credibilidad y provocan que la gente se crea que va a ver un panfleto ideológico.

Redacted no es un panfleto. Para mí es una película necesaria. Cuenta los hechos anteriores y posteriores a la violación y asesinato de una cría iraquí de 15 años a manos de dos soldados norteramericanos. No es un tema nuevo para De Palma. Hace muchos años, con Corazones de hierro (una película que no sé si muchos recuerdan, fue el mayor intento de Michael J. Fox de convertirse en actor serio, y contaba con el tan espléndido como comprometido Sean Penn), trató un tema bastante similar con la guerra de Vietnam de fondo. Pero como estas situaciones siguen produciéndose en escenarios bélicos, los medios de comunicación (y el cine no deja de serlo) tienen la obligación de ser reflejo de la realidad. De Palma dramatiza y exagera, desde luego, aunque tenga un tono de falso documental, es una película de ficción que además toma partido. Pero no por ello engaña. Merece bastante la pena.

Muy distinta es Leones por corderos. No en cuanto a calidad, porque ambas películas me han parecido bastante buenas, de una calidad más que aceptable y con indudables aciertos cinematográficos. Pero ésta sí es una historia abiertamente de ficción. En realidad son tres historias entrelazadas. Vemos por un lado a dos soldados norteamericanos (un hispano y un negro) que han decidido alistarse en el ejército en contra de la opinión de su idealista profesor y que participan en una misión sobre el terreno en Afganistán. Vemos al senador que ha diseñado esa operación contestar a las preguntas de una veterana periodista que duda de todo. Y vemos a aquel profesor tratar de enseñar a uno de sus alumnos más cualificados que ha caído en la apatía, en esa sensación de que nada de lo que hagamos merece la pena porque no vamos a cambiar nada.
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Lo mejor de la película dirigida por Robert Redford está en las interpretaciones. Ya sé que Tom Cruise no le cae demasiado bien a mucha gente, pero a mí siempre me ha parecido un actor valiente. Desde el comienzo de su carrera se lanzó a actuar con los mejores intérpretes. Y no solía salir malparado. Cruise está impresionante en Leones por corderos. Sus escenas son un brutal duelo de actuación con Meryl Streep. Redford parece que se queda un paso atrás de lo que hacen sus compañeros de reparto, pero está tan correcto como siempre. Y me gustó el chaval con el que dialoga en la mayoría de sus escenas, Andrew Garfield. Le seguiré la pista. Leones por corderos es, por encima de todo, una película muy dialogada. Sin buenos actores, habría fracasado.
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Como Redacted, pero de forma más sutil, Leones por corderos también toma partido hacia el mismo espectro ideológico. Es una película contra los intereses que esconden guerras como las de Afganistán o Irak. Redford tiene para todos. Para los políticos como el que interpreta Cruise, para los medios de comunicación, para los mandos militares. Pero el mensaje que más me gustó es el que menos relación tiene con la guerra de Afganistán o con la de Irak. Me encanta el alegato que hace Redford contra la apatía de la juventud. Él mismo se ha reservado en su papel como actor ese mensaje, con esa parte de la historia cierra la película y es, sin duda, la que más puede calar en el ciudadano de a pie. Porque nosotros no vamos a formar parte de la guerra de Afganistán. Pero habrá otras situaciones que demanden acción. La juventud pierde valores y perspectiva, y contra eso sí hay que rebelarse.
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La parte más sencilla de Leones por corderos es precisamente los retratos algo estereotipados del político, del medio de comunicación o incluso de los soldados en Afganistán (ya hemos visto muchas veces la historia del soldado que se queda atrapado en la línea enemiga), pero eso no le resta valentía. A Redford siempre se le ha acusado de ser blando, pero yo creo que su trabajo es abrir el debate, no cerrarlo. En la película se ven todo tipo de personajes, idealistas y tramposos, soñadores y apáticos. Es el espectador el que decide qué postura se acerca más a sus planteamientos personales. Toma partido, sí, pero de forma sutil. No es un mensaje contra nadie. Es una película para empezar a pensar de nuevo. Y por eso tiene el magnífico final que tiene.

martes, noviembre 13, 2007

Por fin he visto 'Mulholland Drive'...

Por fin, después de unos cuantos años (la película es de 2001), he visto Mulholland Drive. Llevo años escuchando hablar de esta peculiar película de David Lynch, director que a veces me gusta mucho (El hombre elefante o la serie de Twin Peaks) y a veces detesto (Carretera perdida, la película de Twin Peaks). Que es incomprensible, que no tiene ni pies ni cabeza, que en realidad es una obra maestra... Una vez vista, coincido en que es una película incomprensible, pero creo que es algo intencionado por parte del bizarro Lynch. Tengo mi propia interpretación del guión, pero no la voy a revelar para no destrozar a nadie ni el final ni el desarrollo de esta particular cinta.

La mejor prueba de que ni el propio Lynch sabía dónde le iba a llevar la película es una anécdota que aparece en IMDB. Según parece el actor que interpretaba al Cowboy, Justin Theroux, le pidió al director volver a aparecer en la película después de la escena que tiene con el director Adam Kesher, donde le dice que si lo hace mal le verá una vez más, pero que si lo hace bien le verá dos. La respuesta de Lynch fue ésta: "No lo sé, lo averiguaremos juntos". No revelo si vuelve a aparecer. Mulholland Drive es una película, en todo caso, con muy buena fama. Para mí, un cine exagerado y algo pretencioso que tiene algunos puntos de interés.

Le encuentro mucho interés a la misteriosamente resuelta historia de las dos mujeres protagonistas. Parte de lo demás en realidad sobra. Sobre todo en la primera hora, la película tiene multitud de escenas que no tienen aparentemente que ver con esa parte de la trama. Al final sólo algunas cobran sentido. Pero si hay algo que adoro en Mulholland Drive es Naomi Watts. En un cine actual, carente de grandes actrices de las de verdad, Watts es una de las pocas capaces de deslumbrar, capaces de hacer creíble lo increíble, capaces de llenar la pantalla con su sola presencia. Espectacular la candidez con la que aparece en la película, más impresionante aún el giro que adopta su personaje. Mulholland Drive fue la película que dio fama a Naomi Watts, y aunque sólo sea por eso, ya merece la pena.

No es fácil escribir mucho más sobre esta película sin destripar demasiado. Mi sugerencia es que la veáis y juzguéis por vosotros mismos. Lo que sí es seguro es que pocos tendrán una opinión como la mía. Porque ésta es una de esas clásicas películas que odias o adoras, y a mí ni me ha horrorizado ni me ha entusiasmado. Para mí, interesante por momentos pero olvidable en buena medida.

miércoles, noviembre 07, 2007

Tres remakes de títulos ilustres

Hollywood sigue preparando remakes. Tres de los últimos que se han anunciado suponen revisar auténticos clásicos del cine, películas inmortales. Será difícil que los remakes se acerquen a la calidad de los originales...


La nueva versión de Ultimátum a la Tierra la dirigirá Scott Derrickson (El exorcismo de Emily Rose). El increíblemente soso y a la vez muy bien valorado en Hollywood Keanu Reeves dará vida a Klatuu, el alienígena que viene a la Tierra para alertarnos del peligro que corremos. Junto a él estará la excepcional Jennifer Connelly y, probablemente, Kathy Bates. El rodaje comenzará el próximo mes y la película se estrenará en diciembre de 2008. El Ultimátum a la Tierra original era una película que basaba toda su trama en la Guerra Fría. Con aquel conflicto ya enterrado, está por ver qué excusa se le ocurre a los guionistas Ryne Douglas Pearson y David Scarpa para poner en marcha la historia y hacerla creíble.

Parece que el western vuelve a dar señales de vida. El remake que se anuncia para confirmar el regreso del género es el de Solo ante el peligro, la extraordinaria película que en su día protagonizaron Gary Cooper, Grace Kelly, Kathy Jurado y Lloyd Bridges (¡es sorprendente ver en papeles serios a este actor que acabó su carrera en comedias como Hot Shots!). El proyecto todavía no tiene ni director ni una estrella que recoja el testigo de Cooper, que ganó el Oscar por su papel, y el objetivo es comenzar el rodaje a comienzos del próximo año. Solo ante el peligro es uno de los mejores westerns de la historia, una impresionante película rodada casi a tiempo real y con un final mítico en el género. Además de versiones televisivas, la cinta de ciencia ficción Atmósfera cero, con el gran Sean Connery, ya fue un remake encubierto de esta película.

Hitchcock también está siendo objetivo de los estudios para sus remakes. Si Disturbia es una especie de versión de La ventana indiscreta, el próximo título es revisarse será Los pájaros. Que nadie se asuste, que al propio Hitchcock le gustaban los remakes y él mismo se hizo uno de El hombre que sabía demasiado. Martin Campbell, director de Casino Royale, será el encargado de llevar de nuevo Los pájaros a la gran pantalla. Quiere que su estrella sea Naomi Watts, pero no hay nada confirmado y se está reescribiendo el guión en estos momentos. Será difícil llegar a generar tanto terror y tensión con unos animales como hizo el gran Hitch. Una curiosidad: la película original no tiene música en ninguna de sus escenas. Lo fácil hubiera sido subrayar el terror con una orquesta, pero Hitchcock logra lo impensable. Por eso era un genio. Por eso le hacen remakes hoy en día.

domingo, noviembre 04, 2007

'Taxi driver', cine puro

No importa cuántas veces vea Taxi driver, siempre me parecerá una película extraordinaria, sorprendente, magnética. Siempre se encuentra algo nuevo. Siempre produce un escalofrío ver a Travis Bickle (un impresionante Robert de Niro) hablando delante de su espejo con la pistola en la mano. Siempre se ve la maestría de Scorsese en la dirección y de Paul Shcrader en el guión. Siempre se ve un aspecto del Nueva York de los años 70 en el que no había reparado antes. Siempre estremece la maravillosa música de ese genio que era Bernard Herrmann, en lo que fue su último trabajo para el cine, ya que murió al día siguiente de finalizar la grabación. Siempre hay algo que coloca ésta entre las mejores películas de todos los tiempos, que la convierte en un clásico inmortal.

Taxi driver es un impresionante relato sobre la soledad, pero también un descenso redentor a los infiernos. Es la historia de un hombre enfermo, de un auténtico psicópata que descarga toda su ira en menos de dos horas de película, pero que tiene unos objetivos muy claros y, en el fondo, no tan perversos como puede parecer en un principio. Es el antihéroe por excelencia. De Niro borda el papel. No soy capaz de imaginarme a otro en la piel de Travis, por mucho que se llegara a negociar con Dustin Hoffman o con Al Pacino para hacer la película. El gran De Niro estuvo un mes trabajando de taxista doce horas al día, igual que su personaje. Tenía que sentir lo mismo que Travis, entenderlo para plasmar en la pantalla todas esas sensaciones. Y lo consigue, ya lo creo que lo consigue. No hay más que ver su último plano en la película, tremendamente inquietante, para ver la sintonía entre el actor y el personaje.

De Niro y Scorsese llegaron prácticamente juntos al proyecto. Ambos venían de hacer Malas calles y querían hacer Taxi Driver. No todo el mundo sabe que el propio Scorsese se reservó un pequeño papel en la película. Acostumbrados a verle con su imagen actual, es difícil reconocerle con su pelo totalmente negro y con una abundante perilla, pero es el hombre que se sienta en el taxi de Travis y le dice que va a matar a su mujer, cuya sombra se ve en la ventana de la casa de otro hombre. Entre los dos mejoraron el impresionante guión de Schrader, que usó algunos aspectos de su propia vida, escrito en apenas cinco días. El "¿Me estás hablando a mí?" delante del espejo no figuraba en el guión, fue una gloriosa improvisación de De Niro.

La película fue nominada a cuatro Oscar, los de mejor película, mejor actor (De Niro lo perdió ante el Peter Finch de Network), mejor banda sonora (ganó Jerry Goldsmith con esa joya que es La profecía) y mejor actriz secundaria (una Jodie Foster espectacular a sus 14 años, que no pudo rodar las escenas más explícitas sexualmente hablando que había en el guión por ser menor de edad y su hermana mayor, de una talla muy similar, actuó como doble; el premio se lo llevó Beatrice Straight por Network). Ese fue el principio del ninguneo de la Academia a Scorsese, que duró hasta el año pasado, cuando logró la estatuilla por Infiltrados. Aquel fue el año en el que triunfó Rocky.

Cuando triunfa una película tan violenta como ésta, suelen sucederse las críticas por lo explícito de lo que se ve en pantalla. Hay quien cree que filmes así fomentan el uso de la violencia. Y, desde mi punto de vista, se equivocan. Es un estudio sobre la violencia, además de sobre la soledad, es un análisis de la sociedad estadounidense de mitad de los años 70. La violencia forma parte de la vida e ignorarla no va a conseguir que desaparezca. Quien quiera utilizar un modelo para descargar su ira y su odio lo va a encontrar, con o sin Taxi driver. Y si no defendemos este cine, lo único que conseguimos es perder para siempre el trabajo de varios genios que coincidieron en un mismo proyecto. Taxi driver es historia del cine, séptimo arte con mayúsculas, una delicatessen para la vista y para el cerebro, una de esas películas que hacen pensar y disfrutar.

Acaba de salir una muy buena edición de dos discos en DVD. Escuchar a Scorsese hablar sobre los planos innovadores que incluyó (como el travelling a un pasillo vacío mientras Travis habla por teléfono), De Niro o Schrader hablar de la película es un lujo. Y me quedo con una anécdota que revela cuan realista es este filme. Un día entró un hombre en el despacho de Schrader y le preguntó quién le había hablado sobre él para escribir ese guión. ¿Os imagináis lo que puede ser tener delante a alguien parecido a Travis Bickle pidiéndote explicaciones...? Tiemblo sólo de pensarlo...

martes, octubre 30, 2007

La 'Invasión' no funciona


La moda de los remakes llega a películas que ya han tenido varios remakes. Invasión es, ni más ni menos, que la cuarta versión de la misma historia. La de los años 50, La invasión de los ladrones de cuerpos, es una joya, una más de las que nos dejó la ciencia ficción en aquella década. La de los años 70, La invasión de los ultracuerpos (¿de dónde sacaría esa palabra el traductor de turno...?), es una muy correcta muestra de género, digna heredera aunque inferior al original. La tercera, Secuestradores de cuerpos, no la he visto, así que me guardaré el juicio previo que tengo sobre ella. La cuarta, esta Invasión, es una decepcionante película de ciencia ficción algo disimulada que apenas tiene elementos de interés.

Y es una lástima, porque a priori tenía muchos motivos para verla. El primero era precisamente la historia. No desdeño los remakes sólo por ser remakes, e incluso aquellos que no tienen grandes novedades me suelen gustar como nuevas visitas a mundos ya conocidos (me sucedió con la denostada El planeta de los simios que hizo Tim Burton, muy inferior al original, pero endiabladamente entretenida). Pero es que esta cuarta versión pierde hasta los elementos de interés del original. Globaliza demasiado la historia, tanto que pierde toda credibilidad, y lanza mensajes políticos que se quedan en nada (ese mundo pretendidamente perfecto que preconizan los alienígenas se traduce, en los informativos que se ven de fondo en una escena, en un abrazo entre Bush y Chávez, el fin de la guerra en Irak y la paz en Darfour).

El segundo motivo de interés estaba en los nombres detrás del proyecto. El director es Olivier Hirschbiegel, que daba el salto a Hollywood después de rodar El hundimiento. Pero la película que rodó y montó no le gustó a los ejecutivos de la Warner. El productor, Joel Silver, acudió a sus últimos protegidos, los hermanos Wachowsky (juntos hicieron la saga de Matrix) y le recomendaron a James MacTeigue para rodar nuevas escenas y cambiar la película bastante. Incluso se reescribió buena parte del guión. El galimatías que una situación así provoca se traduce en una película confusa y que cambia constantemente de registro sin que sepamos muy bien por qué.

Los actores tampoco me han entusiasmado. Nicole Kidman aparece espectacularmente guapa en la primera mitad de la película, pero la cara de asombro/susto que tiene en toda la película le resta bastante credibilidad. Nada que ver con otras actaciones suyas. Por citar un papel similar en algunos aspectos a este, en Los otros (otra madre que se enfrenta a una situación extraordinaria que no termina de comprender) estaba mucho mejor. Daniel Craig, que viene de trabajar con Spielberg en Munich y de hacer un muy buen Bond en Casino Royale, también decepciona. Poca química entre ellos. Paradójicamente, el actor más convinvente de todo el reparto es el más joven, el debutante Jackson Bond, que da vida al hijo de Kidman. Y, por supuesto, es genial el guiño de ver en un papel secundario a Veronica Cartwright, una de las protagonistas de la versión de los años 70.

Como único punto de originalidad de la película, está la forma en la que se transmite la invasión alienígena. Ya no aparecen esa clásicas vainas, ya no tenemos esos duplicados casi exactos de las personas a las que sustituían los extraterrestres. Ahora es una especie de virus que llega por medio de un transbordador espacial accidentado (hay que admitir el valor de incluir una secuencia así cuando apenas han pasado cuatro años desde el accidente del Columbia) se propaga como si fuera la gripe. Esa variación permite la escena más lograda de la película pero, a la vez, una de las más desagradables que he visto en la ciencia ficción moderna (y no la revelo para no aguar a nadie la sorpresa). Ojo, que no lo digo como crítica o con malestar porque se incluyera en la película, sino como descripción de la secuencia, que seguramente será la más recordada de esta 'Invasión'...

Más que una parábola política como era la película original (que hablaba de maravilla, con el telón de fondo de ciencia ficción, de la Guerra Fría y de la caza de brujas del senador McCarthy), ésta pretende ser una explicación sobre la naturaleza del ser humano. Pero cuando adopta ese tono supuestamente didáctico se nota demasiado y no se mantiene en el discurso general de la película, me imagino que por ese cambio de director. Por eso, la película no llega a tener ritmo, pega saltos incoherentes. Y lo peor de todo es que no genera la tensión (y eso, en parte, se debe a la manía de dejar tan, tan, tan claro quienes están infectados y quiénes no) que en condiciones normales tendría que generar una historia de seres alienígenes que llegan a la Tierra y van sustituyendo poco a poco a todas las personas con oscuros intereses...

No, definitivamente no. Esta 'Invasión' no funciona...

sábado, octubre 27, 2007

'Stardust', una fantasía como las de antes

Hacía mucho, mucho, mucho tiempo que el cine fantástico no dejaba en las pantallas una joya como Stardust. Si este filme se hubiera hecho en los años 80 (con los medios de aquella época, claro) hubiera sido uno más dentro de una colección de películas inolvidables como La princesa prometida, Willow, La historia interminable, Dentro del laberinto, Cristal oscuro y tantas otras. Unas fueron mejores, otras peores, pero todas ellas dejaron un recuerdo imborrable entre quienes las vimos en aquellos años. Ya sabéis que soy un nostálgico de la fantasía de aquella década. Y Stardust me lleva precisamente a esa época, a esas sensaciones. Al estar rodada en una época en la que la fantasía ya no es como antes, ésta se convierte en una película realmente especial.
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Stardust es una aventura tremendamente entretenida, que despliega una imaginación tremenda que hay que atribuir, en primer lugar, a Neil Gaiman. Conozco poco, más allá de su magnífica reputación, de este autor inglés de fantasía y ciencia ficción, que ha tocado prácticamente todos los campos, desde la novela al cómic (Sandman, Los libros de la magia) pasando por el cine (coguionista de la inminente Beowulf, que tiene una pinta impresionante) y la televisión. Stardust es, originalmente, un relato de fantasía escrito por Gaiman que fue publicado en una miniserie con bastantes ilustraciones. Todavía no lo he leído, pero lo haré en breve porque la historia es fascinante.
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También tiene mucho mérito la dirección de Matthew Vaughan. Esta es su segunda película, después de Layer Cake, cinta que no he visto, y ya se ha comprometido para adaptar al cine el cómic de Marvel Thor. Stardust es fantasía, a veces realmente tétrica, a veces más infantil, pero lo que está claro es que es una película para toda la familia. Normalmente cuando se pone esa calificativo quiere decir que es una película estúpida. Stardust no lo es. Su humor funciona casi siempre sin caer en el ridículo en que suelen caer este tipo de producciones con demasiada facilidad. Es divertida, pero no cargante. Es entretenida, pero no trivial. Es bonita, pero no empalagosa. Casi todo funciona bien en el guión, aunque tiene algún pequeño agujero, que seguramente cabe achacar a la ingenuidad de antaño que desprende la película, alejada de los discursos trascendentalistas en los que suele caer la fantasía moderna.
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Y la película funciona porque tiene un puñado de actores maravillosos. Lo mejor de la película, sin duda alguna, es Michelle Pfeiffer. ¿Cómo hemos podido sobrevivir cinco años sin ver a esta impresionante actriz en la pantalla? Tiene 49 años y sigue siendo una belleza impresionante. Ya quisieran algunas veinteañeras de las que tanto se habla en los medios de comunicación, esas que confunden juventud con belleza como si fuera lo mismo, tener la elegancia de la Pfeiffer. Salvo con su voz en la película de dibujos animados de Simbad (muy recomendable, por cierto), no recuerdo que Michelle Pfeiffer haya hecho antes de villana. ¡Y qué villana! He disfrutado con ella como hacía tiempo que no disfrutaba con una actriz en el cine.
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Leí hace poco una entrevista en la que Michelle Pfeiffer dijo esto: "No estaba muy segura de si quería volver. Había una parte de mí que habría estado muy feliz si me hubiese retirado definitivamente. Acepte particupar en Stardus para ver si disfrutaba del regreso, pensando que tal vez ésta iba a ser mi última experiencia y que no iba a actuar nunca más. Pero disfruté tanto que ahora me doy cuenta de que es algo que tiene que seguir estando en mi existencia". Y en la nuestra, sin duda. ¡No te retires nunca, Michelle!
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Anda por ahí un divertido, aunque a veces algo pasado de rosca, Robert De Niro (sigo viendo en él tanto talento desaprovechado...), un majestuoso Peter O'Toole (siempre es un placer ver en la pantalla al mismísimo Lawrence de Arabia, aunque sea en un papel tan breve como éste), una pareja protagonista un pelín sosa (Charlie Cox y Claire Danes son lo más tópico de la historia aunque tampoco es que estén mal) y algún que otro secundario memorable como el mercader que interpreta Ricky Gervais (al que no conocía de nada y veo que es sobre todo un actor de televisión). o el guardian del muro. Todo ello con un lenguaje más moderno con el que el director considera que ha hecho "una película fantástica-no fantástica". Extraña definición, la verdad...
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Y tenemos unicornios, brujas malvadas, cazadores de rayos, piratas, estrellas, magia, traiciones y ansias de poder, la gran historia de amor y, sobre todo muchísima imaginación. Para todo, para el desarrollo de este particular universo y para situaciones que, de verdad, no se habían visto antes en el cine de género (y me encantaría hablar de un par de ellas, pero ¿por qué destriparos el final si puedo animaros a que lo veaís en el cine...?). Fantasía pura y un entretenimiento de primera. Hacía mucho que no disfrutaba tanto con una película de género como ésta.

martes, octubre 23, 2007

'El jorobado de Notre Dame', una joya no tan conocida de Disney

Disney vivió años de esplendor en los años 90, comenzó una auténtica época dorada. La Sirenita abrió el camino, La Bella y la Bestia (siempre será mi favorita junto con el clásico que es y siempre será Bambi) se convirtió en todo un hito al convertirse en la primera película de animación que pudo ganar el Oscar al mejor filme, Aladdin y El Rey León destrozaron las taquillas... Y muy poca gente se acuerda de que una de las siguientes películas que hizo Disney, quizá su última obra maestra de ese periodo (con permiso de Tarzan, que veo como una película injustamente infravalorada) fue El jorobado de Notre Dame. A pesar de que no es uno de los títulos más conocidos y reconocidos, siempre he pensado que es una de las mejores películas que salió del estudio, unas de las más ricas y completas.

Los seis primeros minutos de la película son simplemente magistrales, uno de los mejores prólogos que se han visto nunca en una película de animación. Sí, El jorobado es una película de dibujos animados. Sí, es un musical. Sí, tiene secundarios cómicos para que disfruten los más pequeños. Pero la historia, basada en la espectacular, oscura y dramática obra de Víctor Hugo, no podía reflejarse en una película sólo para niños. Ese prólogo es oscuro, duro, violento y dramático, seis minutos perfectos, vibrantes y brillantes. Contado como un cuento para niños, descubrimos el origen de Quasimodo, el campanero de la magnífica Notre Dame, cómo llegó allí y quién es el responsable.

Y en esa escena conocemos a uno de los mejores villanos modernos de Disney: el juez Frollo. Víctor Hugo retrató a un mandatario eclesiástico, pero Disney optó por convertirlo en magistrado y darle el poder en París. El estudio esgrimió ese motivo para justificar el cambio, pero es obvio que hubiera habido protestas si ese comportamiento lo mostrara un cura en una película de dibujos animados. Y es que hay dos motores en esta película para explicar las motivaciones de los personajes. El primero, muy habitual en Disney, el amor. Quasimodo y Febo se enamoran de Esmeralda, y ella siente cariño por el primero y amor por el segundo.

Pero Frollo es otra historia. La lujuria es lo que le mueve. Y hay que ser muy valiente para expresar eso es una película de dibujos animados. Es sencillamente espectacular ver cómo la canción de amor de Quasimodo se transforma, temática y visualmente, en el grito lujurioso de un Frollo que clama ante la atenta mirada de unos ficticios inquisidores que parecen salidos del mismísimo infierno. Este es uno de los mejores números musicales que jamás ha metido Disney en sus películas (por cierto, en castellano es Constantino Romero quien dobla a Frollo y quien canta sus canciones).

Tan adulto estaba quedando el contenido visual de este filme, que esta escena llamó la atención de la asociación norteamericana que se encarga de calificar las películas y le llevó a pedir que las líneas de la ropa de la Esmeralda que Frollo ve bailando en el fuego quedaran mejor definidas, para que no diera la impresión de que la gitana está desnuda. Y es que El jorobado de Notre Dame puede ser el primer filme Disney que utiliza de una forma tan abierta y expresa el deseo sexual. Ese uso es tanto visual (el baile de Esmeralda en el Festival de los Locos es, como poco, sugerente) como narrativo.

La animación es de las más conseguidas de la época y, si no me falla la memoria, fue el primer título de este género que utilizó el ordenador para generar escenas de masas. Los paisajes de París y de Notre Dame, ya desde el excepcional comienzo de la película (Notre Dame observada por encima de las nubes en un travelling que acaba en las calles de la capital francesa), son el marco perfecto para la historia.

Y como colofón, cuenta con la mejor banda sonora escrita por Alan Menken (no encuentro otra partitura que haya sabido utilizar los coros de una forma tan maestra como la de El jorobado), quien fue dueño de los Oscar musicales durante tantos años con su trabajo para Disney y que, curiosamente, se quedó sin estatuilla por este título (siempre he pensado que este es uno de los premios más esquizofrénicos de la Academia, en el que casi nunca estoy de acuerdo; aquel año el ganador fue Gabriel Yared por su correcta música para El paciente inglés).

El jorobado es una joya de Disney. Una joya que muchos no han descubierto todavía y, sin duda, el mejor camino para conocer la obra de Víctor Hugo si todavía no la habéis leído.

jueves, octubre 18, 2007

Una de títulos curiosos

Va una de títulos curiosos, títulos que un buen día se decidieron traducir de una forma que nada tenía que ver con el original. Hay de todo. Desde malas traducciones que tergiversan el mensaje del filme o intentos de explicitar de qué va la película, hasta deformaciones sin pies ni cabeza que sólo quieren establecer que tenemos entre manos una comedia disparatada. Por haber, hay incluso algún título que desvela demasiado sobre la película en cuestión y burdos intentos de esquivar nombres en inglés.
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Sin duda alguna, mi traducción inverosímil favorita es la de la película que pone imagen a esta entrada, Teléfono rojo, ¿volamos hacia Moscú?, una de las más geniales muestras del talento de Stanley Kubrick. Para mí es la mejor sátira que se hizo nunca sobre la guerra fría, una delirante comedia sobre el momento que tanto temieron americanos y rusos durante tantos años: un general norteamericano se vuelve loco y lanza un masivo ataque nuclear contra la Unión Soviética que nadie parece capaz de abortar a tiempo. Ambos países se enfrentan a una crisis sin precedentes con el ánimo de evitar la guerra nuclear. Y todo depende de los varios personajes que interpreta el gran Peter Sellers en la película. Maravillosa y recomendable a todas luces.
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De todas las películas del listado, incluyo el título en castellano, el título original y una traducción aproximada de cómo debiera haber sido ese título de seguirse al pie de la letra ese original. Así podréis comparar lo que vio un espectador en Estados Unidos y lo que vimos aquí en España. Todos los títulos que hay más abajo son películas que he visto en algún momento, y como vereis hay de todos los géneros y épocas. Es más, seguro que algunas ni siquiera os suenan... No tengo ninguna duda de que hay muchos más, que me obligarán en el futuro, con total seguridad, a hacer una nueva entrega de este post. Será por traducciones horribles... Seguro que os sabéis alguna más...
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· A la caza del lobo rojo – The package – El paquete
· Agárralo como puedas – The naked gun – La pistola desnuda
· Agárrame esos fantasmas – The frighteners – Los asustadores
· Al límite – Bringing out the dead – Desvelando a los muertos
· Algo para recordar – Sleepless in Seattle – Insomnes en Seattle
· Aterriza como puedas – Airplane - Aeroplano
· Atraco perfecto – The kiling – La matanza
· Cadena perpetua – The Shawshank redemption –
· Camino a la perdición – Road to Perdition – Camino a Perdición
· Casada con todos – Married to the mob – Casada con la mafia
· Centauros del desierto – The searchers – Los buscadores
· Con faldas y a lo loco – Some like it hot – A algunos les gusta caliente
· Conspiración de silencio – Bad day at Black Rock – Mal día en Roca Negra
· Corazones de hierro – Casualties of war – Bajas de guerra
· Crimen perfecto – Dial M for murder – Marque A de asesinato
· Cuatro mujeres y un destino –
· De repente, un extraño – Pacific Heights
· Dentro del laberinto – Labyrinth – Laberinto
· Dos hombres y un destino – Butch Cassidy and the Sundance Kid
· Eclipse total – Dolores Claiborne
· El bosque – The village – El pueblo
· El clan de los irlandeses – State of grace – Estado de gracia
· El diablo sobre ruedas – Duel – Duelo
· El guerrero rojo – Red Sonja
· El hombre y el monstruo – Dr. Kekyll and Mr. Hyde – El doctor Jekyll y Mister Hyde
· El ladrón de orquídeas – Adaptation – Adaptación
· El malvado Zaroff – The most dangerous game – El juego más peligroso
· El príncipe de Zamunda – Coming to America – Llegando a América
· El protegido – Unbreakable – Irrompible
· El quinteto da la muerte – The Ladykillers – Los asesinos de la mujer
· El secreto de la pirámide – Young Sherlock Holmes – El joven Sherlock Holmes
· Ellas dan el golpe – A league of their own – Una liga para ellas
· En busca del valle encantado – The land before time – La tierra antes del tiempo
· Encadenados – Notorious – Notorio
· Fievel y el nuevo mundo – An american tail – Un cuento americano
· Granujas a todo ritmo – The Blues Brothers – Los hermanos Blues
· Héroe por accidente – Hero – Héroe
· La ley del silencio – On the waterfront – En la línea de costa
· La mujer y el monstruo – Creature from Black Lagoon – La criatura de la Laguna Negra
· La noche se mueve – Night moves – Movimientos nocturnos
· La semilla del diablo – Rosemary’s baby – El bebé de Rosemary
· La zíngara y los monstruos – House of Frankenstein – La casa de Frankenstein
· Ladrón de bicicletas – Ladri di biciclette – Ladrones de bicicletas
· Lazos ardientes – Bound – Límite
· Los gemelos golpean dos veces – Twins – Gemelos
· Matar o no matar, ese es el problema – Theater of blood – Teatro de sangre
· Mentiras arriesgadas – True lies – Mentiras de verdad
· Morir todavía – Dead again – Muerto de nuevo
· Paro clínico – Article 99 – Artículo 99
· Perdición – Double Indemnity – Doble indemnización
· ¿Qué sucedió entonces? – Quatermass and the pit – Quatermass y el pozo
· Recuerda – Spellbound – Hechizado
· Satanás – The black cat – El gato negro
· Solamente se vive una vez – Head above water – La cabeza por encima del agua
· ¿Teléfono rojo? Volamos hacia Moscú – Dr. Strangelove or: How I stopped worrying and love the bomb – Doctor Strangelove o cómo dejé de preocuparme y amé la bomba
· Ultimátum a la tierra – The day the aerth stood still – El día en que la Tierra permaneció inmóvil
· Un cadáver a los postres – Murder by death – Muerte por asesinato
· Una terapia peligrosa – Analize this – Analice esto

lunes, octubre 15, 2007

Viggo Mortensen, un actor en alza

Viggo Mortensen es uno de los actores a los que más cariño estoy cogiendo últimamente y sobre los que más ha cambiado mi opinión desde la primera vez que le vi. Tenía papeles en películas como Atrapado por su pasado (no me cansaré nunca de recomendar esta brillante película de Brian de Palma, a pesar de que no mucha gente la conoce), Marea roja o Pánico en el túnel, pero ninguno de ellos me dejó nada en el recuerdo, nada que apuntara en mi mente a un gran actor. Cuando le vi en Un crimen perfecto no acababa de ver por qué Gwyneth Paltrow le prefería antes que a Michael Douglas... Y entonces me enteré de que iba a ser Aragorn en El Señor de los Anillos. No me gustó la elección, lo admito. En la primera película no me convenció del todo. Es más, recuerdo haber dicho que Sean Bean, que interpretó a Boromir, habría hecho un Aragorn extraordinario, mejor que el de Viggo.

Mi opinión empezó a cambiar con Las dos torres. ¿Os acordáis de la secuencia en la que cree que los orcos han matado a los hobbits y lanza un grito desgarrador mientras le pega una patada de rabia a un casco? Ahí vi de verdad a Aragorn por primera vez y me quité de la cabeza al actor que conocía de antes. Ese grito me entusiasmó y a partir de ahí me enganchó (nota: en los maravillosos extras de la edicción de coleccionista de la película, Viggo revela que la toma que aparece en la película fue la tercera que hicieron y que quedó auténtica porque al pegar la patada se rompió dos dedos del pie; ¡qué grande es el cine!). Visualmente me encantó como Alatriste, a pesar de que su acento me rompía la magia y de que la película me pareció muy decepcionante, por ser cortés. Y me ha cautivado del todo con las dos películas que ha hecho con David Cronenberg.

Una historia de violencia me sorprendió, tanto el trabajo de su director como el del actor. Me encantó, me pareció brillante, aunque la película tenía sus altibajos. Viggo estaba a la altura de mi admiradísimo Ed Harris (un actor que nunca tendrá todo el reconocimiento que a mi juicio merece), y eso es mucho decir. En Promesas del Este directamente se convierte en el alma de la película. No creo que me hubiera creído toda esta trama de la mafia rusa en Londres si no hubiera sido por él. He leído que Viggo se marchó a Rusia sin traductor y por su cuenta para conocer de cerca el mundo al que iba a dar vida en la película. Y que habló con gente que "no era precisamente con quien me iría de copas". Me encanta la profesionalidad de Viggo Mortensen, la que le llevó a aprender a una velocidad de vértigo a manejar una espada para El Señor de los Anillos o la que le llevó a recorrer las calles de León para conocer el ambiente de España para Alatriste.

Promesas del Este, al margen del impresionante trabajo de Viggo Mortensen (me imagino que será más impresionante todavía en versión original, puesto que se pasa toda la película hablando en ruso y en inglés con acento ruso), hay que decir que es una muestra más del cine adulto en el que se ha metido Cronenberg últimamente. Ha abandonado el terror explícito de sus primeros años en aras de un cine más complejo. La puesta en escena es envidiable, la forma de rodar es limpia y precisa. Violencia, la justa para meternos de lleno en la realidad de un mundo que desconocemos. Y Naomi Watts, como siempre, maravillosa. Merece la pena, a pesar de que es una película algo previsible y que no tiene el espectacular final que nos dejó Una historia de violencia, uno de los más bonitos y poéticos de la historia del cine.

sábado, octubre 13, 2007

'El orfanato': sí, pero no

Sí, pero no. Esa es la conclusión que saqué de El orfanato. Sí, porque me lo pasé en grande en las dos horas que dura la película. Fui a ver una película de terror y viví terror en muchas escenas, algo que hacía mucho tiempo que ningún filme conseguía provocarme en una sala de cine. Sí, porque es un relato elegante, bien contado, bien llevado, con una puesta en escena brillante, sin caer en innecesarios momentos gore (bueno, tiene uno y no dejo de preguntarme si forma parte del imaginario del director, Juan Antonio Bayona, o si es un intento de complacer al productor, Guillermo del Toro), porque tiene un atractivo visual innegable y porque es un hábil producto de género. Sí, porque está bien interpretada y dirigida. En general, sí.
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Pero no porque algo falla. No porque es una película demasiado influenciada por montones de películas anteriores, construida sobre esquemas que sabemos que no fallan en la taquilla. Es imposible ver El orfanato y no acordarse de Los otros por la temática, por la atmósfera, por la música e incluso por el papel protagonista, que no es sino una madre capaz de hacer lo imposible por proteger a sus hijos (Belén Rueda, esa actriz a la que primero se vilipendió antes de ver Mar adentro y luego se encumbró de forma desmedida, hace un buen trabajo, por cierto, porque es una buena profesional). Pero hay otras muchas referencias. Hay una escena casi calcada de Poltergeist y otras muchas sacadas de cualquier película de casas encantadas, en especial el clásico La mansión encantada, de Robert Wise (esa que tuvo un horripilante remake que se bautizó aquí en España como La guarida).
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No porque hay muchas trampas en la película. Hay trampas visuales que no voy a revelar para no destripar a nadie la película (sabéis lo mucho que odio que eso se haga de forma pública y sin avisar). Hay personajes, historias paralelas, que quedan sin explicación y que aparecen sin tener demasiado sentido en la historia de fondo que se intuye. No, definitivamente algo falla, aunque a veces es realmente difícil explicar de qué se trata. Y es difícil porque, insisto, durante las dos horas que estuve sentado en la butaca, me lo pasé en grande. No hay sustitos, hay terror. Son dos cosas distintas. El orfanato prometía terror y ofrece terror. Esa es su mayor virtud, que es una película honesta, al margen de los defectos que pueda tener.
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Eso convierte a este título en una dignísima película de género, muy bien hecha y muy entretenida. Pero volvemos al problema de siempre. En España tenemos la absurda costumbre de buscar siete u ocho obras maestras todos los años, cuando hay muchos en los que no se llega a ver ni una sola. El orfanato, antes incluso de ser estrenada, ya era una obra maestra, ya había sido seleccionada para representar a España en los Oscar y ya había vendido sus derechos para hacer un remake nortemaericano. Esta película no morirá por este éxito medianamente artificial porque merece la pena y seguro que la gente acudirá a verla, pero es una pena que el márketing le gane la partida al cine. Porque, al final, del márketing nos olvidaremos todos, pero la película perdurará para siempre.

martes, octubre 09, 2007

Secuela para 'La Reina'

Qué extraño suena que una película como La Reina pueda tener una secuela... y sin embargo qué inteligente me ha parecido el planteamiento. Peter Morgan, guionista de aquella película, está ya trabajando en un nuevo proyecto que pretende ser una continuación de lo que se contaba en La Reina. ¿La novedad? Que ya no veremos la narración a través de los ojos de esa Isabel II tan maravillosamente interpretada por Helen Mirren, sino por medio del ya ex primer ministro británico Tony Blair.

Esta especie de continuación se centraría en las relaciones de Blair con los presidentes de Estados Unidos con los que coincidió durante su mandato, Bill Clinton y George W. Bush. ¿Llegará la película hasta la guerra de Irak? ¿Veremos a algún actor interpretando a José María Aznar? Sería, desde luego, una valiente forma de ver los entresijos de la política, una forma que en España no se estila. ¿Se imagina alguien un plano como el que aparecía en La Reina de Tony Blair en su cocina con la camiseta del Newcastle trasladada a la política española con un actor haciendo de Zapatero, Rajoy, Aznar, Felipe González o cualquier otro? Imposible, ¿verdad...?

Si todo va según lo planeado, Morgan comenzará a escribir el guión a finales de este año y la película contaría con los mismos productores que La Reina. Aunque todavía no hay nada oficial, se espera que repita Michael Sheen, el actor galés que dio vida al político británico en aquella primera película. A Sheen se le ha podido ver en películas como El reino de los cielos, las dos partes de Underworld o Diamante de sangre.

miércoles, octubre 03, 2007

El (imprescindible) montaje del director de 'El reino de los cielos'

Cuando uno ve una edición especial o un montaje del director hay dos grandes posibilidades. La primera es que sea un método más de sacar dinero. Tenemos una película de razonable éxito, tenemos mucho material que se ha quedado en la sala de montaje y tenemos afán de seguir sacando beneficios en el mercado del DVD. Solución, editamos una una película con cinco, diez, veinte o treinta minutos más, al margen de que sean necesarios, de que mejoren la película o de que cuenten con el beneplácito de sus autores. Porque lo único que importa es ganar dinero y los fans de una película normalmente están dispuestos a picar para conseguir un nuevo montaje de la misma con escenas nuevas.

El segundo camino normalmente lo emprende el director. La película que se ha estrenado en el cine no es exactamente la que él había visualizado. Y sacando partido de ese afán económico del productor, le convence para que le deje hacer un montaje más personal. Con estos montajes se suele remediar el daño que se ha hecho al estrenar una película, lastrándola con la ausencia de secuencias y personajes importantes sólo para conseguir que la duración sea apta para que haya cinco sesiones al día y no tres (así se venden más entradas) o que la calificación por edades no sea restrictiva (se amplía el público que puede acceder a la sala).

Después de ver el montaje del director de El reino de los cielos, me decanto por la segunda opción y censuro con toda mi alma a los productores, distribuidores o responsables que hayan decidido en su día cortar tanto esta película. Siempre he pensado que Ridley Scott es uno de los grandes directores de finales del siglo XX y comienzos del XXI. Pero, por algún motivo, casi siempre ha tenido problemas con el montaje final de sus películas. Y también con la crítica, que siempre ha gustado de despedazar cada uno de sus trabajos, por muy notables que puedan ser. Eso sucedió con El reino de los cielos, una película denostada en su día con críticas facilonas y que a mí, en su momento, me pareció un espectáculo realmente entretenido.

Ahora veo este nuevo montaje y rectifico. El reino de los cielos es una gran película. No es una obra maestra, no está entre las grandes maravillas de su director (Alien, Blade Runner, Thelma & Louise), pero sí es una gran historia. Ahora sí. Al verla en el cine, era obvio que faltaban muchas cosas. Era imposible entender cómo un herrero (Orlando Bloom; no es un gran actor pero con esta película demostró que podía ser alguien más que Legolas en la pantalla) se convertía, casi de la noche a la mañana, en todo un caballero del reino de Jerusalén. Era imposible entender las decisiones que adoptaba la reina de Jerusalén (una Eva Green a la que no conocía y que me sorprendió muy positivamente).

El montaje del director añade escenas del inicio y ayuda a entender el dolor de Balian por la muerte de su esposa. Extiende muchísimo el personaje de Sybila, hasta el punto de darle un hijo que había desaparecido del montaje cinematográfico. Sin él, sin esa parte de la historia, no se puede entender mucho de lo que sucede después. Recrea casi desde cero la relación entre Balian y el rey Balduino (que en el original tiene la voz de Edward Norton), dando una mejor y mayor explicación de por qué confian tanto el uno en el otro. Explica tantas cosas que se hace difícil entender por qué se cayó tanto material en la sala de montaje.

Este nuevo montaje mantiene todas las cualidades de la película estrenada en cine. Actores bastante correctos (es una gozada oír a Jeremy Irons en la versión original o ver el enésimo papel de maestro de Liam Neeson; pero si un actor me gustó de verdad es el sirio Ghassan Massoud, que interpreta a Saladino), una fotografía preciosa que distingue de maravilla los distintos escenarios y tonos de la película, un diseño de producción extraordinario y una música de Harry Gregson-Williams (esto sí que no lo entenderé nunca en Ridley Scott, cómo contando con músicos en estado de gracia rellena sus películas con temas de otros: aquí usa música de Hannibal, El cuervo: ciudad de ángeles y El guerrero nº13).

La película pasa de 130 a 185 minutos. Esos 55 minutos más tampoco ponían la película en una duración imposible de estrenar. Pero los productores decidieron cortar indiscriminadamente. Una pena, porque El reino de los cielos que conocerán la mayoría de los espectadores no será el mismo que tenía en mente Ridley Scott cuando rodó la película, el que yo he visto en este nuevo montaje. Menos mal que nos queda el DVD...

"No muestres temor cuando estés ante el enemigo
Sé valiente y recto para que Dios te ame
Di la verdad siempre aunque te conduza a la muerte
Protege a los indefensos y sé justo
Este es tu juramento
Y esto es para que no lo olvides"

martes, octubre 02, 2007

'Bitelchús', los inicios del mundo imaginario de Tim Burton

Cuando la gente habla de Tim Burton, suele olvidarse de sus primeras películas. Parece que este fabuloso narrador de historias nació con la obra maestra de Ed Wood (no deja de ser curioso que todo el mundo empezara a elogiarle con una película que a Madrid llegó sólo en versión original y a dos salas, pero en fin...). Si acaso alguien se acuerda que dirigió las dos primeras películas de Batman, pero acto seguido suele establecerse que eran películas de estudio, nada de historias personales como las que le gusta contar a este fabulador. Incluso puede que alguien mencione Eduardo Manostijeras, que, pese a Big Fish o las fantasías de stop motion que ha realizado (Pesadilla antes de Navidad y La novia cadáver), me sigue pareciendo su película más redonda.
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Pero nadie, o casi nadie mejor dicho, se acuerda de Bitelchús... Pongámonos en situación. Después de trabajar como animador para Disney (recomiendo encarecidamente el corto Vincent, homenaje a ese mago del cine de terror que fue Vincent Price), de hacer algún corto (el delirante Frankenweenie, o cómo llevar el mito de Frankenstein al mundo de los perros...) y algún que otro trabajo para la televisión, en 1985 dirige su primer largometraje, La gran aventura de Pee-Wee, un vehículo a mayor gloria del cómico Paul Reubens. Con estas credenciales, un joven que no llega a 30 años encara su segunda película: Bitelchús (horrenda traducción española para Beetlejuice).
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Se trata de una comedia negra sobre el mundo de los muertos. Una joven pareja (Geena Davis y Alec Baldwin) vive feliz en una casa enorme de un pequeño pueblecito americano. Pero tienen un accidente de coche y mueren. Como fantasmas, se quedan atrapados en su casa. Ese rincón idílico se convertirá en la peor de sus pesadillas con la mudanza de una familia urbanita de lo más peculiar. La pareja usará todas las artimañas del mundo de los vivos y del de los muertos para hacer que se vayan. Y en estas aparece un curioso ser, llamado Bitelchús, un fantasma sádico y lujurioso, un peligro para todo ser, viviente o no, para, supuestamente, echarles una mano.
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La idea original era hacer una película bastante morboso y mucho menos cómica. Si finalmente acabó como la hemos conocido fue, sobre todo, por Michael Keaton. El actor, que da vida a Bitelchús, le pidió libertad a Tim Burton para hacer su personaje mucho más cómico. No deja de ser curioso que, a pesar de que su personaje da título a la película, Keaton apenas tardara dos semanas en rodar sus escenas, que no llegan ni siquiera a 20 minutos de los casi 100 de película... Con su desmadrado pero acertadísimo trabajo, no es de extrañar que sea el personaje al que más aprecio tiene Keaton. Y tampoco es de extrañar que provocara pánico entre los fans de Batman cuando se anunció un año más tarde que Keaton sería el héroe de Gotham City a las órdenes de nuevo de Tim Burton...
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Del reparto hay que destacar algunos nombres más. Winona Ryder, apenas una quinceañera, daba aquí sus primeros pasos cinematográficos en el papel de una adolescente siniestra y con capacidad para ver a los muertos. Juliette Lewis, que destacaría con El cabo del miedo unos años después, hizo una prueba para conseguir el papel. Cathetine O'Hara, una estupenda actriz de comedia (que ha hecho mucho doblaje de animación, incluyendo un personaje en Pesadilla antes de Navidad), consiguió su papel, madrastra apasionada por una escultura que no domina en absoluto, por una enfermedad de Anjelica Houston. Y Jeffrey Jones borda su personaje, un hombre cansado de la vida en la gran ciudad que busca el relax en el campo pero que no duda en lanzarse a cualquier proyecto comercial que le pueda dar dinero... incluso explotar la presencia de fantasmas en su casa.
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Cuánta imaginación derrocha Tim Burton y su equipo, especialmente en la recreación del mundo de los muertos. Cuántos detalles para no perderse tiene esta película, como ese viaje inicial por el pueblo que finaliza con la aparición inesperada de una araña (en un precioso homenaje a la ciencia ficción de los años 50 y 60) o el delirante baile calypso, por cierto un tema que propusieron Catherine O'Hara y Jeffrey Jones. Y cuánta imaginación derrocha Danny Elfman, autor de la banda sonora, compañero habitual de Burton en sus películas, con un desatado tema central y una acertadísima elección de temas y tonos para cada una de las escenas.
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Una delirante comedia fantástica, muy propia de su época, los añorados años 80. Y una buena muestra del cine de Tim Burton. Hay mucho aquí de Tim Burton para quien lo quiera buscar.

sábado, septiembre 29, 2007

A por el cuarto 'Terminator'

"La batalla no ha hecho más comenzar", decía John Connor al final de Terminator 3, una estimable película aunque estuviera por debajo de las dos precedentes. Y no le faltaba razón, no. La saga que nació en 1984, con James Cameron como director, lleva camino de convertirse en una de las más longevas de la ciencia ficción. Hace cuatro años se estrenó la tercera entrega y parecía el final. Habíamos llegado a ese Día del Juicio Final del que tanto nos habían hablado en las dos primeras películas. Pero la historia no estaba agotada ni mucho menos. No hemos visto apenas nada de la guerra entre los hombres y las máquinas. Y ahí se centrará el próximo Terminator, que será además el primero de una segunda trilogía.

El objetivo es estrenar la nueva película en octubre de 2009 y la preproducción comenzará en unos días. Por el momento no se ha confirmado el nombre del director (Cameron se hizo cargo de las dos primeras, Jonathan Mostow de la tercera) ni tampoco se sabe si Nick Stahl o Claire Danes repetirán los papeles que hicieron en la anterior entrega, ahora ya como los líderes de la rebelión contra las máquinas. La película no se llamará Terminator 4, sino que cambiará el número por un subtítulo. La segunda ya fue El juicio final y la tercera La rebelión de las máquinas.
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Este pequeño avance lo ha ofrecido James Middleton, que es uno de los nombres que está detrás de la otra gran novedad que ofrecerá la saga de Terminator próximamente: una serie de televisión. The Sarah Connor Chronicles llenará el hueco que hay entre Terminator 2 y Terminator 3. En realidad, la serie no tendrá en cuenta los sucesos de la última película y sacará su propia versión de Skynet o de los robots asesinos del futuro. El proyecto se aprobó en agosto de 2006 y se comenzó a rodar en enero de 2007. Lena Heady, la Reina Gorgo de 300, recoge el papel de Sarah Connor de Linda Hamilton (que lo interpretó en las dos primeras películas) y Thomas Dekker, visto en la serie Héroes, logró el de John Connor.

miércoles, septiembre 26, 2007

Lincoln para Spielberg, Mandela para Clint Eastwood

A Hollywood siempre le han gustado las biografías y ya prepara dos películas biográficas de mucha altura. Los personajes escogidos son tremendamente conocidos y representativos: Abraham Lincoln y Nelson Mandela. Y los nombres que están detrás de los proyectos son también bastante impresionantes. Liam Neeson dará vida al presidente norteamericano en una película dirigida por Steven Spielberg y Morgan Freeman hará lo propio con el histórico líder sudafricano, probablemente dirigido por Clint Eastwood.

Spielberg, ahora inmerso en la cuarta entrega de la saga de Indiana Jones, lleva años intentando dirigir una biografía de Lincoln y el 200 aniversario del nacimiento del presidente americano, que se cumple en febrero de 2009, parece una ocasión perfecta para el estreno. Para Spielberg no sería un problema tener la película lista para esa fecha, puesto que un realizador muy rápido. Neeson está comprometido para hacer el papel protagonista desde hace bastante tiempo. En los últimos días, Dreamworks ha anunciado que Sally Field dará vida a Mary Todd, la esposa del 16º presidente. La película estará basada en el libro escrito por Doris Kearns Goodwin, ganador del Premio Pullitzer. En todo caso, habrá que esperar todavía bastante para ver estas dos cintas, que se encuentran aún en periodo de preproducción.

La película sobre Mandela estará también basada en un libro, el escrito por John Carlin. Morgan Freeman ejerce como productor de la película, que distrubuirá Warner Bros. Todavía no tiene director, pero parece que el proyecto le interesa y mucho a Clint Eastwood (que ya compartió reparto con Freeman en dos maravillas que él mismo dirigió: Sin perdón y Million dollar baby), que en breve dirigirá a Angelina Jolie en The Changeling. The human factor, que así se titulará esta biografía, sería su siguiente película. Matt Damon también está en negociaciones para sumarse al reparto. La cinta narrará acontecimientos posteriores a la caída del Apartheid y la liberación de Mandela.

jueves, septiembre 20, 2007

Un cuarto de siglo sin dos grandes damas del cine

Entre agosto y septiembre de 1982, en apenas dos semanas de hace ya 25 años, se perdieron las vidas de dos auténticos mitos del cine, de dos de las mujeres más hermosas que haya captado nunca el celuloide. Grace Kelly murió el 14 de septiembre, a los 52 años, en un accidente de coche, más de un cuarto de siglo después de dejar el mundo del cine y cumplir en Mónaco su cuento de hadas. Ingrid Bergman falleció el 30 de agosto tras una dura lucha contra el cáncer. Tenía 67 años, los había cumplido el día antes de dejar esta vida. En el mundo de la interpretación trabajó hasta el mismo año de su muerte, aunque llevaba cuatro años sin hacer cine cuando nos dejó.

Grace era la preferida de Alfred Hitchcock. Era su ideal de belleza, una rubia perfectamente hermosa, y el mago del suspense nunca pudo soportar que dejara el cine. De hecho, intentó que volviera para interpretar Marnie, la ladrona, pero en Mónaco no gustó la idea de que su princesa interpretara a una delincuente y que, además, se enamorara del personaje de Sean Connery. En una ocasión dejó muy claros los motivos por los que dejó el cine: "Odio Hollywood. Es un mundo sin compasión. No conozco otro lugar en el mundo donde tanta gente sufra colapsos nerviosos, donde haya tantos alcóholicos, neuróticos y tanta infelicidad".

Estuvo pocos años en el mundo del cine, y nos dejó pocas películas, pero unas cuantas de ellas son inolvidables. Ganó el Oscar en 1954 por La angustia de vivir, protagonizó tres películas de Hitchcock (fue la víctima escogida para el Crimen perfecto, la novia de James Stewart en La ventana indiscreta y reinventó su papel de rubia para el maniático director en Atrapa a un ladrón) y dejó su sello en dos obras maestras del western (Sólo ante el peligro) y el cine de aventuras (Mogambo; la censura española evitó su adulterio con Clark Gable, pero apuntó el incesto al convertir a Donald Sinden en su hermano). Su última película fue Alta sociedad. Pocas veces la belleza de una mujer ha lucido tanto en una pantalla como conGrace Kelly.

No deja de ser curioso que una de sus actrices favoritas de en su juventud fuera, precisamente, Ingrid Bergman. Cuando Kelly debutó en 1951, Bergman era ya una estrella que había intervenido en una veintena de películas. Ella también fue la preferida de otro director, de Roberto Rossellini, pero el italiano consiguió lo que Hitchcock nunca pudo hacer con Grace Kelly: casarse con su musa. Orgullosa de ser sueca y de su trayectoria en su país natal, nunca accedió a los deseos que tuvieron los ejecutivos de los estudios de cambiar su nombre cuando llegó a Hollywood. Fue, también una de las actrices de Hitchcock (en dos joyas, Recuerda y Encadenados).

Ingrid Bergman nos dejó mucho más cine que Grace Kelly, pero siempre será Ilsa, la mujer a la que tiene que renunciar Rick (Humphrey Bogart) en Casablanca. No creo haber visto a una mujer llorar con tanta perfección, con tanto sentimiento, con tanta verosimilitud, en una pantalla. Estuvo en El extraño caso del Doctor Jekyll, en ¿Por quién doblan las campanas?, en Luz que agoniza, en Juana de Arco, en Stromboli, en Sonata de otoño y en otras tantas maravillosas películas... Pero siempre será Ilsa. Ella misma lo decía. "He hecho muchas películas importantes, pero la única de la que quieren hablar es de la que hice con Humphrey Bogart". No son las bombas, son los latidos de mi corazón.

martes, septiembre 11, 2007

Un escenario irrepetible

Nada más producirse los atentados del 11-S, Columbia retiró el primer trailer de Spider-Man. En él se veía a un helicóptero atrapado en una inmensa tela de araña que el héroe había tejido entre las Torres Gemelas. Un trailer maravilloso, pero muy doloroso. El fotograma que hay sobre la imagen se dejó en la película, no obstante, como homenaje al lugar de la mayor masacre terrorista que ha vivido Estados Unidos. Si Spider-Man es el héroe por excelencia de Nueva York, lo más reconocible de Nueva York debía salir en su primera gran película.

Las Torres Gemelas de Nueva York las hemos visto tantas veces en el cine que ya ni siquiera recordamos en qué películas estaban. Pero estaban en muchas. Muchas veces al fondo, sin ser escenario real del filme que estábamos viendo. Algunas veces más de cerca. De día o de noche. Daba igual. Allí estaban. Eran un símbolo de Nueva York y los directores se valían de su figura para decirle al espectador que estaba en Nueva York. Y ya lo creo que funcionaba. El cariño que yo tengo por esta ciudad viene sobre todo del cine.

Desde hace seis años, cuando unos fanáticos lanzaron dos aviones contra ellas y las derribaron, no podemos verlas más en el cine. Al menos no de la misma forma. Martin Scorsese y Steven Spielberg rindieron preciosos homenajes a estas torres en Gangs of New York y Munich. Oliver Stone rodó World Trade Center para que las viéramos por última vez en todo su esplendor y también en su caída. Será difícil olvidar que una vez Nueva York tuvo estas Torres. Ahí estará siempre el cine para recordárnoslo. Sirvan estos tres ejemplos como mi pequeño homenaje a un lugar que ya nunca podré ver más que en el cine.

lunes, septiembre 10, 2007

Indy IV ya tiene título oficial y definitivo

Ya es oficial. El título de la cuarta entrega cinematográfica del arqueólogo más famoso del mundo es Indiana Jones and the Kingdom of the Crystal Skull, algo así como Indiana Jones y el Reino de la Calavera de Cristal, aunque todavía tendremos que esperar a que los temidos traductores le metan mano a este título para su estreno en España. De momento, suena a viejo serial, como la misma saga; suena a clásico, como ha sido siempre Indiana Jones; suena al cine de otros años, alejado del estruendo de las películas actuales de acción y aventuras.

La foto es de los días que se ha pasado Karen Allen (Marion) por el rodaje. No me digáis que Harrison Ford, por mucho que tenga 65 años, no sigue pareciendo el mismo Indy de siempre... Queda mucho, pero cada vez menos para verle en acción...

sábado, septiembre 08, 2007

¡Qué alegría volver a verte, John McClane!

Estamos ante una oportunidad única que no sé si sabemos valorar en estos momentos, en esta década, quizá como mucho en la siguiente y al igual que en unos pocos años precedentes. Están regresando muchos de los personajes con los que vivimos aquellos espléndidos años 80 en géneros como la aventura, la fantasía, la acción o la ciencia ficción. Y están regresando con sus encarnaciones originales. Lo permite el hecho de que hayan pasado sólo 20 años desde entonces. No volveremos a ver algo parecido, porque hoy la industria del cine coge una franquicia y la exprime al máximo en el menor tiempo posible. Es lo que hacen con los Piratas y Harry Potters de turno. Cuantas más películas mejor, sin que importe realmente su calidad, puesto que son productos, no cine en el sentido más extenso de la palabra, y si se pueden rodar al mismo tiempo, más dinero que se gana.
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Pero quienes hemos crecido en los años 80, estamos teniendo ahora la oportunidad de recuperar personajes como Rocky, Rambo, Indiana Jones, los héroes de Cristal Oscuro o este John McClane que nació allá por 1988, cuando John McTiernan dirigió La jungla de cristal, una de las película que marcó el camino del cine de acción al final de su década. McClane era el típico policía que estaba en el lugar inoportuno en el momento más inadecuado para salvar la situación al final. Tuvo dos películas casi consecutivas. La primera ya es un clásico del género. La secuela, dirigida por Renny Harlin (Máximo riesgo), se quedó muy lejos del original a pesar de la espectacularidad del marco elegido (un aeropuerto) y pareció acabar con la saga.
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John McTiernan la resucitó hace nada menos que doce años y con Jungla de cristal: La venganza ofreció un entretenidísimo producto de acción que cogía lo mejor de esta saga y lo mejor del cine policiaco de colegas. Con un comienzo espectacular (explosión al medio minuto, y de ahí en aumento) y un villano imprescindible (que mantiene la tensión durante 45 minutos sin haber aparecido en pantalla más allá de su voz, un Jeremy Irons fantástico), parecía un precioso final a la saga. Pero no. John McClane ha vuelto. ¡Y qué alegría volver a verle!
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La jungla 4.0 es una película más difícil de analizar de lo que parece. Lo esencial es acertado. Es John McClane el que aparece en pantalla sin duda alguna. Y eso vale para que haya merecido la pena pagar una entrada. El policía creado por Bruce Willis aparece en todo su esplendor a pesar de la edad (del actor y del personaje), soltando casi tantos tacos como de costumbre, destrozando tantas cosas como siempre y protagonizando batallas perdidas de las que por fuerza (aunque ensangrentado y con la camiseta hecha un asco) sale victorioso. Esta Jungla es la primera que no califican para mayores de 18 edad y después de verla no salgo de mi asombro. No sé que han visto (o qué no han visto) en ésta que no estuviera en las anteriores. La violencia es verdaderamente brutal en todo momento. En fin, curiosidades de la industria...
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El guión no está nada mal, sobre por el escenario que plantea, que si algo demuestra es que el cine norteamericano se ha quitado ya de encima la losa que supuso el 11-S. Ver la situación de caos total provocado por un grupo terrorista (europeo, que hay que mantener lo políticamente correcto...) que se ve en esta película seguramente no hubiera sido posible dos años atrás. Pero por fortuna, productores y director (Len Wiseman; reconozco que no esperaba mucho de quien sólo había dirigido hasta ahora las dos películas de Underworld) no se han cortado un pelo ni en lo desproporcionado del plan terrorista ni en la violencia para llevarlo a cabo. La Jungla tiene que ser violenta. Si no, no sería La Jungla.
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Bruce Willis está tan impagable como siempre en su papel de John McClane. Sabe cómo hacer que este personaje funcione y cumple a las mil maravillas. A su alrededor no todo funciona de la misma forma. No porque los actores no estén razonablemente bien, sino porque la mayoría de los personajes son auténticos y desproporcionados estereotipos, sobre todo los del villano de la función (Timothy Oliphant), el compañero de fatigas de McClane (Justin Long) o ese hacker al que da vida el también director Kevin Smith. Lo más gracioso es que la dama en apuros no es tal y esta vez, por primera vez en mucho tiempo en el cine de acción, no me desentona para nada. Mary Elizabeth Winstead da vida a la hija de McClane, la viva imagen del carácter de su padre.
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Lo peor de esta Jungla 4.0 viene de la mezcla entre el cine de los años 80 y el del siglo XXI. Las mejores escenas de la película son las que más recuerdan a las primeras películas de la saga, las que ofrecen secuencias planificadas, las que no se ruedan con un aspecto semi-improvisado gracias a la cámara en mano. Especialmente inverosímil, especialmente para una saga como ésta, es el número en el que cae todo el cine de acción contemporáneo: buscar el más difícil todavía, la escena imposible que nadie ha rodado antes. John McClane, para ser John McClane, no necesita que caza se ponga a disparar el camión que conduce, derribar el puente por el que transita, salir de un salto de ese camión en llamas para posarse en el ala de ese mismo avión, a punto de estrellarse, y salir con vida. Pero bueno, se lo perdonaremos por la alegría que produce siempre volver a ver a un personaje tan entrañable como éste...
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Si pague una entrada por escuchar la música de Rocky en el cine, ¿cómo no la iba a pagar por escuchar a John McClane volver a decir aquello de "Yippee Ki Yay, hijo de puta"...?

lunes, septiembre 03, 2007

El homenaje a Ray Harryhausen en 'La novia cadáver'

En la segunda escena de La novia cadáver, Victor se acerca al piano para tocar la bellísima melodía compuesta por Danny Elfman para la película, mientras Victoria, la mujer que ya es su prometida, aún sin conocerse, se acerca silenciosamente por detrás para escuchar las notas y conocer de esta forma a quien va a convertirse en su marido. En el piano, Tim Burton, ese grandísimo fabulador, nos deja un homenaje a uno de los nombres más destacados de la fantasía cinematográfica, Ray Harryhausen. En la imagen de arriba se puede ver ese nombre como marca del piano, pero incluyo también a continuación el detalle en que se ve mejor.

Adoro esos pequeños homenajes, tan frecuentes en el cine fantástico y de ciencia ficción de nuestros días, y más si tienen como destinatarios a personajes como Harryhausen. ¿Quién no recuerda sus maravillosos efectos visuales para películas como Jasón y los Argonautas (la magia de sus esqueletos, también homenajeada en La novia cadáver, nunca ha sido superada), Hace un millón de años, El viaje fantástico de Simbad o Furia de titanes, el canto del cisne de una forma única de hacer efectos visuales? Los que nos acercamos a la treintena hemos crecido con esas películas. Ahora se me antoja difícil hacer entender a los que nos siguen, acostumbrados al mundo digital, que aquellos efectos visuales son auténticas joyas de artesanía.
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La novia cadáver es un intento más de revivir una técnica ya casi totalmente olvidada, con la que antaño se hacían buena parte de los efectos especiales de las películas, la técnica en la que Harryhausen era un auténtico maestro. Tim Burton resucitó para la maravillosa Pesadilla antes de Navidad (Burton no dirigió esa película, se limitó a los diseños y a la producción y dejó la realización en manos de Henry Selick; en La novia cadáver, Mike Johnson ejerce de codirector) la técnica de stop-motion, que no consiste en otra cosa que ir moviendo manualmente todos y cada uno de los muñecos que aparecen en el plano para cada fotograma.
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Y para dejar testimonio de lo que cuesta rodar con esta técnica, decir que se tardó nada menos que 55 semanas en rodar La novia cadáver. Eso sí, el trabajo visual es sencillamente maravilloso, porque además Burton se permite el lujo de introducir unos movimientos de cámara que nunca se habían visto con esta ténica, giros alrededor de los personajes y muchas innovaciones técnicas que dejan imágenes inolvidables en la retina del espectador (entre otros muchos detalles, merece ser destacado el impresionante el efecto que produce el velo de la novia cadáver, Emily).
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Aunque Pesadilla me sigue pareciendo mejor película que La novia cadáver, es innegable la fantasía desbordante que Tim Burton sabe dar a todas sus películas. Es una preciosa historia de amor, combinada con el humor macabro que tanto distingue al realizador de joyas como Eduardo Manostijeras o Big fish. Eso, unido al formidable trabajo musical de Danny Elfman (inseparable compositor del director, salvo en Ed Wood, que no hizo por unas diferencias afortundamente superadas), tanto en las melodías más emotivas como en las más marchosas, hacen de ésta una película deliciosa, entretenida y realmente bonita, a pesar de algún que otro desajuste en el guión que deriva en un final precipitado y no tan creíble como debiera. En todo caso, muy recomedable para los espíritus rebosantes de fantasía.

domingo, septiembre 02, 2007

Primeros rumores sobre 'La Liga de la Justicia'

La adaptación a la gran pantalla de La Liga de la Justicia promete ser una de las películas más espectaculares de los próximos años. Sin fecha todavía para el estreno, sin haber comenzado siquiera la producción, los rumores sobre el reparto y el argumento están ya inundando Internet. No en vano estamos hablando de la que, a priori, sería la adaptación de cómic más ambiciosa hasta la fecha, puesto que sería la mayor reunión de héroes nunca vista en la pantalla. Y los efectos especiales necesarios para hacerla realidad tendrán que ser por fuerza incréibles.

Por no saber, no sabemos ni siquiera cuántos personajes de la Liga de la Justicia desfilarán por la pantalla, aunque sí hay certeza ya de unos cuantos. Batman será uno de ellos, y el rumor que cobra más fuerza es el de que no se quitará la capucha, y por tanto no aparecerá como Bruce Wayne, en ningún momento de la película. En sintonía con esa idea, se busca a un actor mucho más desconocido (y barato) que Christian Bale, tras Michael Keaton, Val Kilmer y George Clooney, el último rostro del héroe en Batman Begins y la próxima The Dark Knight.

Superman, obviamente, también estará. Después de muchos años de rumores sobre un projecto que uniera a Batman y Superman (con el que siempre se relacionó al director Wolfgang Petersen), ambos héroes coincidirán aquí. Parece confirmado que Brandon Routh, el Superman de Brian Singer, no se vestirá la capa en esta película. Y lo que se dice es que Tom Welling, el Clark Kent de la serie de televisión Smalville, podría crecer y convertirse en el Hombre de Acero, aunque los productores se han apresurado a negarlo.

Otros dos héroes que parecen confirmados son el Detective Marciano (para quien no le conozca, en la imagen, que corresponde a la maravillosa serie de animación de hace pocos años, es el personaje verde con capa azul que aparece a la derecha), que podría estar interpretado por Laurence Fishburne (Morfeo en Matrix y la voz original de Silver Surfer en Los 4 Fantásticos y Silver Surfer), y Aquaman (se hizo hace muy poco tiempo un episodio piloto para una serie de televisión sobre el personaje que no parece que se vaya a producir) para el que los productores querrían a Leonardo Di Caprio.

Entre los villanos de la función, se habla de muchas cosas, la mayoría muy relacionadas con los argumentos previos a la macrosaga del verano de 2006 (2007 en España) en los cómics DC, Infinite Crisis. Así, se habla de que Bruce Willis podría encarnar a Lex Luthor (tras Gene Hackman y Kevin Spacey), lo que podría ser un gran acierto. Para Talia Al Ghul (hija de Ra's Al Ghul, a quien se vio en Batman Begins) se especula con la posibilidad de Scarlett Johansson (y eso reconozco que no me encaja con la visión que tengo del personaje en el cómic). Y se coloca a Mel Gibson como Max Lord. Otros actores de los que se habla, sin tener claro para qué personajes, son Jake Gyllenhaal (a quien se ha asociado muchas veces con el papel de Spider-Man) o Jessica Biel (vista hace muy poquito en Next).

George Miller será el director de la película. Su experiencia en el mundo de la animación hizo disparar los rumores de que la película se realizaría íntegramente con la técnica de captura de movimiento, más o menos como será la próxima Beowulf. Pero este rumor lo ha desmentido Warner. La película será de acción real, aunque esta técnica se utilizará para muchos de los efectos visuales, en especial los de los personajes no humanos. De momento queda mucho para verlo, pero lo que se dice tiene buena pinta y promete cumplir los sueños de muchos fans...