Sí, pero no. Esa es la conclusión que saqué de El orfanato. Sí, porque me lo pasé en grande en las dos horas que dura la película. Fui a ver una película de terror y viví terror en muchas escenas, algo que hacía mucho tiempo que ningún filme conseguía provocarme en una sala de cine. Sí, porque es un relato elegante, bien contado, bien llevado, con una puesta en escena brillante, sin caer en innecesarios momentos gore (bueno, tiene uno y no dejo de preguntarme si forma parte del imaginario del director, Juan Antonio Bayona, o si es un intento de complacer al productor, Guillermo del Toro), porque tiene un atractivo visual innegable y porque es un hábil producto de género. Sí, porque está bien interpretada y dirigida. En general, sí.sábado, octubre 13, 2007
'El orfanato': sí, pero no
Sí, pero no. Esa es la conclusión que saqué de El orfanato. Sí, porque me lo pasé en grande en las dos horas que dura la película. Fui a ver una película de terror y viví terror en muchas escenas, algo que hacía mucho tiempo que ningún filme conseguía provocarme en una sala de cine. Sí, porque es un relato elegante, bien contado, bien llevado, con una puesta en escena brillante, sin caer en innecesarios momentos gore (bueno, tiene uno y no dejo de preguntarme si forma parte del imaginario del director, Juan Antonio Bayona, o si es un intento de complacer al productor, Guillermo del Toro), porque tiene un atractivo visual innegable y porque es un hábil producto de género. Sí, porque está bien interpretada y dirigida. En general, sí.martes, octubre 09, 2007
Secuela para 'La Reina'
Qué extraño suena que una película como La Reina pueda tener una secuela... y sin embargo qué inteligente me ha parecido el planteamiento. Peter Morgan, guionista de aquella película, está ya trabajando en un nuevo proyecto que pretende ser una continuación de lo que se contaba en La Reina. ¿La novedad? Que ya no veremos la narración a través de los ojos de esa Isabel II tan maravillosamente interpretada por Helen Mirren, sino por medio del ya ex primer ministro británico Tony Blair.Esta especie de continuación se centraría en las relaciones de Blair con los presidentes de Estados Unidos con los que coincidió durante su mandato, Bill Clinton y George W. Bush. ¿Llegará la película hasta la guerra de Irak? ¿Veremos a algún actor interpretando a José María Aznar? Sería, desde luego, una valiente forma de ver los entresijos de la política, una forma que en España no se estila. ¿Se imagina alguien un plano como el que aparecía en La Reina de Tony Blair en su cocina con la camiseta del Newcastle trasladada a la política española con un actor haciendo de Zapatero, Rajoy, Aznar, Felipe González o cualquier otro? Imposible, ¿verdad...?
Si todo va según lo planeado, Morgan comenzará a escribir el guión a finales de este año y la película contaría con los mismos productores que La Reina. Aunque todavía no hay nada oficial, se espera que repita Michael Sheen, el actor galés que dio vida al político británico en aquella primera película. A Sheen se le ha podido ver en películas como El reino de los cielos, las dos partes de Underworld o Diamante de sangre.
miércoles, octubre 03, 2007
El (imprescindible) montaje del director de 'El reino de los cielos'
Cuando uno ve una edición especial o un montaje del director hay dos grandes posibilidades. La primera es que sea un método más de sacar dinero. Tenemos una película de razonable éxito, tenemos mucho material que se ha quedado en la sala de montaje y tenemos afán de seguir sacando beneficios en el mercado del DVD. Solución, editamos una una película con cinco, diez, veinte o treinta minutos más, al margen de que sean necesarios, de que mejoren la película o de que cuenten con el beneplácito de sus autores. Porque lo único que importa es ganar dinero y los fans de una película normalmente están dispuestos a picar para conseguir un nuevo montaje de la misma con escenas nuevas.El segundo camino normalmente lo emprende el director. La película que se ha estrenado en el cine no es exactamente la que él había visualizado. Y sacando partido de ese afán económico del productor, le convence para que le deje hacer un montaje más personal. Con estos montajes se suele remediar el daño que se ha hecho al estrenar una película, lastrándola con la ausencia de secuencias y personajes importantes sólo para conseguir que la duración sea apta para que haya cinco sesiones al día y no tres (así se venden más entradas) o que la calificación por edades no sea restrictiva (se amplía el público que puede acceder a la sala).
Después de ver el montaje del director de El reino de los cielos, me decanto por la segunda opción y censuro con toda mi alma a los productores, distribuidores o responsables que hayan decidido en su día cortar tanto esta película. Siempre he pensado que Ridley Scott es uno de los grandes directores de finales del siglo XX y comienzos del XXI. Pero, por algún motivo, casi siempre ha tenido problemas con el montaje final de sus películas. Y también con la crítica, que siempre ha gustado de despedazar cada uno de sus trabajos, por muy notables que puedan ser. Eso sucedió con El reino de los cielos, una película denostada en su día con críticas facilonas y que a mí, en su momento, me pareció un espectáculo realmente entretenido.
Ahora veo este nuevo montaje y rectifico. El reino de los cielos es una gran película. No es una obra maestra, no está entre las grandes maravillas de su director (Alien, Blade Runner, Thelma & Louise), pero sí es una gran historia. Ahora sí. Al verla en el cine, era obvio que faltaban muchas cosas. Era imposible entender cómo un herrero (Orlando Bloom; no es un gran actor pero con esta película demostró que podía ser alguien más que Legolas en la pantalla) se convertía, casi de la noche a la mañana, en todo un caballero del reino de Jerusalén. Era imposible entender las decisiones que adoptaba la reina de Jerusalén (una Eva Green a la que no conocía y que me sorprendió muy positivamente).
El montaje del director añade escenas del inicio y ayuda a entender el dolor de Balian por la muerte de su esposa. Extiende muchísimo el personaje de Sybila, hasta el punto de darle un hijo que había desaparecido del montaje cinematográfico. Sin él, sin esa parte de la historia, no se puede entender mucho de lo que sucede después. Recrea casi desde cero la relación entre Balian y el rey Balduino (que en el original tiene la voz de Edward Norton), dando una mejor y mayor explicación de por qué confian tanto el uno en el otro. Explica tantas cosas que se hace difícil entender por qué se cayó tanto material en la sala de montaje.
Este nuevo montaje mantiene todas las cualidades de la película estrenada en cine. Actores bastante correctos (es una gozada oír a Jeremy Irons en la versión original o ver el enésimo papel de maestro de Liam Neeson; pero si un actor me gustó de verdad es el sirio Ghassan Massoud, que interpreta a Saladino), una fotografía preciosa que distingue de maravilla los distintos escenarios y tonos de la película, un diseño de producción extraordinario y una música de Harry Gregson-Williams (esto sí que no lo entenderé nunca en Ridley Scott, cómo contando con músicos en estado de gracia rellena sus películas con temas de otros: aquí usa música de Hannibal, El cuervo: ciudad de ángeles y El guerrero nº13).
La película pasa de 130 a 185 minutos. Esos 55 minutos más tampoco ponían la película en una duración imposible de estrenar. Pero los productores decidieron cortar indiscriminadamente. Una pena, porque El reino de los cielos que conocerán la mayoría de los espectadores no será el mismo que tenía en mente Ridley Scott cuando rodó la película, el que yo he visto en este nuevo montaje. Menos mal que nos queda el DVD...
martes, octubre 02, 2007
'Bitelchús', los inicios del mundo imaginario de Tim Burton
Cuando la gente habla de Tim Burton, suele olvidarse de sus primeras películas. Parece que este fabuloso narrador de historias nació con la obra maestra de Ed Wood (no deja de ser curioso que todo el mundo empezara a elogiarle con una película que a Madrid llegó sólo en versión original y a dos salas, pero en fin...). Si acaso alguien se acuerda que dirigió las dos primeras películas de Batman, pero acto seguido suele establecerse que eran películas de estudio, nada de historias personales como las que le gusta contar a este fabulador. Incluso puede que alguien mencione Eduardo Manostijeras, que, pese a Big Fish o las fantasías de stop motion que ha realizado (Pesadilla antes de Navidad y La novia cadáver), me sigue pareciendo su película más redonda.-
Pero nadie, o casi nadie mejor dicho, se acuerda de Bitelchús... Pongámonos en situación. Después de trabajar como animador para Disney (recomiendo encarecidamente el corto Vincent, homenaje a ese mago del cine de terror que fue Vincent Price), de hacer algún corto (el delirante Frankenweenie, o cómo llevar el mito de Frankenstein al mundo de los perros...) y algún que otro trabajo para la televisión, en 1985 dirige su primer largometraje, La gran aventura de Pee-Wee, un vehículo a mayor gloria del cómico Paul Reubens. Con estas credenciales, un joven que no llega a 30 años encara su segunda película: Bitelchús (horrenda traducción española para Beetlejuice).
sábado, septiembre 29, 2007
A por el cuarto 'Terminator'
"La batalla no ha hecho más comenzar", decía John Connor al final de Terminator 3, una estimable película aunque estuviera por debajo de las dos precedentes. Y no le faltaba razón, no. La saga que nació en 1984, con James Cameron como director, lleva camino de convertirse en una de las más longevas de la ciencia ficción. Hace cuatro años se estrenó la tercera entrega y parecía el final. Habíamos llegado a ese Día del Juicio Final del que tanto nos habían hablado en las dos primeras películas. Pero la historia no estaba agotada ni mucho menos. No hemos visto apenas nada de la guerra entre los hombres y las máquinas. Y ahí se centrará el próximo Terminator, que será además el primero de una segunda trilogía.El objetivo es estrenar la nueva película en octubre de 2009 y la preproducción comenzará en unos días. Por el momento no se ha confirmado el nombre del director (Cameron se hizo cargo de las dos primeras, Jonathan Mostow de la tercera) ni tampoco se sabe si Nick Stahl o Claire Danes repetirán los papeles que hicieron en la anterior entrega, ahora ya como los líderes de la rebelión contra las máquinas. La película no se llamará Terminator 4, sino que cambiará el número por un subtítulo. La segunda ya fue El juicio final y la tercera La rebelión de las máquinas.
miércoles, septiembre 26, 2007
Lincoln para Spielberg, Mandela para Clint Eastwood
A Hollywood siempre le han gustado las biografías y ya prepara dos películas biográficas de mucha altura. Los personajes escogidos son tremendamente conocidos y representativos: Abraham Lincoln y Nelson Mandela. Y los nombres que están detrás de los proyectos son también bastante impresionantes. Liam Neeson dará vida al presidente norteamericano en una película dirigida por Steven Spielberg y Morgan Freeman hará lo propio con el histórico líder sudafricano, probablemente dirigido por Clint Eastwood.Spielberg, ahora inmerso en la cuarta entrega de la saga de Indiana Jones, lleva años intentando dirigir una biografía de Lincoln y el 200 aniversario del nacimiento del presidente americano, que se cumple en febrero de 2009, parece una ocasión perfecta para el estreno. Para Spielberg no sería un problema tener la película lista para esa fecha, puesto que un realizador muy rápido. Neeson está comprometido para hacer el papel protagonista desde hace bastante tiempo. En los últimos días, Dreamworks ha anunciado que Sally Field dará vida a Mary Todd, la esposa del 16º presidente. La película estará basada en el libro escrito por Doris Kearns Goodwin, ganador del Premio Pullitzer. En todo caso, habrá que esperar todavía bastante para ver estas dos cintas, que se encuentran aún en periodo de preproducción.
La película sobre Mandela estará también basada en un libro, el escrito por John Carlin. Morgan Freeman ejerce como productor de la película, que distrubuirá Warner Bros. Todavía no tiene director, pero parece que el proyecto le interesa y mucho a Clint Eastwood (que ya compartió reparto con Freeman en dos maravillas que él mismo dirigió: Sin perdón y Million dollar baby), que en breve dirigirá a Angelina Jolie en The Changeling. The human factor, que así se titulará esta biografía, sería su siguiente película. Matt Damon también está en negociaciones para sumarse al reparto. La cinta narrará acontecimientos posteriores a la caída del Apartheid y la liberación de Mandela.
jueves, septiembre 20, 2007
Un cuarto de siglo sin dos grandes damas del cine
Entre agosto y septiembre de 1982, en apenas dos semanas de hace ya 25 años, se perdieron las vidas de dos auténticos mitos del cine, de dos de las mujeres más hermosas que haya captado nunca el celuloide. Grace Kelly murió el 14 de septiembre, a los 52 años, en un accidente de coche, más de un cuarto de siglo después de dejar el mundo del cine y cumplir en Mónaco su cuento de hadas. Ingrid Bergman falleció el 30 de agosto tras una dura lucha contra el cáncer. Tenía 67 años, los había cumplido el día antes de dejar esta vida. En el mundo de la interpretación trabajó hasta el mismo año de su muerte, aunque llevaba cuatro años sin hacer cine cuando nos dejó.Grace era la preferida de Alfred Hitchcock. Era su ideal de belleza, una rubia perfectamente hermosa, y el mago del suspense nunca pudo soportar que dejara el cine. De hecho, intentó que volviera para interpretar Marnie, la ladrona, pero en Mónaco no gustó la idea de que su princesa interpretara a una delincuente y que, además, se enamorara del personaje de Sean Connery. En una ocasión dejó muy claros los motivos por los que dejó el cine: "Odio Hollywood. Es un mundo sin compasión. No conozco otro lugar en el mundo donde tanta gente sufra colapsos nerviosos, donde haya tantos alcóholicos, neuróticos y tanta infelicidad".
Estuvo pocos años en el mundo del cine, y nos dejó pocas películas, pero unas cuantas de ellas son inolvidables. Ganó el Oscar en 1954 por La angustia de vivir, protagonizó tres películas de Hitchcock (fue la víctima escogida para el Crimen perfecto, la novia de James Stewart en La ventana indiscreta y reinventó su papel de rubia para el maniático director en Atrapa a un ladrón) y dejó su sello en dos obras maestras del western (Sólo ante el peligro) y el cine de aventuras (Mogambo; la censura española evitó su adulterio con Clark Gable, pero apuntó el incesto al convertir a Donald Sinden en su hermano). Su última película fue Alta sociedad. Pocas veces la belleza de una mujer ha lucido tanto en una pantalla como conGrace Kelly.
No deja de ser curioso que una de sus actrices favoritas de en su juventud fuera, precisamente, Ingrid Bergman. Cuando Kelly debutó en 1951, Bergman era ya una estrella que había intervenido en una veintena de películas. Ella también fue la preferida de otro director, de Roberto Rossellini, pero el italiano consiguió lo que Hitchcock nunca pudo hacer con Grace Kelly: casarse con su musa. Orgullosa de ser sueca y de su trayectoria en su país natal, nunca accedió a los deseos que tuvieron los ejecutivos de los estudios de cambiar su nombre cuando llegó a Hollywood. Fue, también una de las actrices de Hitchcock (en dos joyas, Recuerda y Encadenados).
Ingrid Bergman nos dejó mucho más cine que Grace Kelly, pero siempre será Ilsa, la mujer a la que tiene que renunciar Rick (Humphrey Bogart) en Casablanca. No creo haber visto a una mujer llorar con tanta perfección, con tanto sentimiento, con tanta verosimilitud, en una pantalla. Estuvo en El extraño caso del Doctor Jekyll, en ¿Por quién doblan las campanas?, en Luz que agoniza, en Juana de Arco, en Stromboli, en Sonata de otoño y en otras tantas maravillosas películas... Pero siempre será Ilsa. Ella misma lo decía. "He hecho muchas películas importantes, pero la única de la que quieren hablar es de la que hice con Humphrey Bogart". No son las bombas, son los latidos de mi corazón.
martes, septiembre 11, 2007
Un escenario irrepetible
Nada más producirse los atentados del 11-S, Columbia retiró el primer trailer de Spider-Man. En él se veía a un helicóptero atrapado en una inmensa tela de araña que el héroe había tejido entre las Torres Gemelas. Un trailer maravilloso, pero muy doloroso. El fotograma que hay sobre la imagen se dejó en la película, no obstante, como homenaje al lugar de la mayor masacre terrorista que ha vivido Estados Unidos. Si Spider-Man es el héroe por excelencia de Nueva York, lo más reconocible de Nueva York debía salir en su primera gran película.
Las Torres Gemelas de Nueva York las hemos visto tantas veces en el cine que ya ni siquiera recordamos en qué películas estaban. Pero estaban en muchas. Muchas veces al fondo, sin ser escenario real del filme que estábamos viendo. Algunas veces más de cerca. De día o de noche. Daba igual. Allí estaban. Eran un símbolo de Nueva York y los directores se valían de su figura para decirle al espectador que estaba en Nueva York. Y ya lo creo que funcionaba. El cariño que yo tengo por esta ciudad viene sobre todo del cine.
Desde hace seis años, cuando unos fanáticos lanzaron dos aviones contra ellas y las derribaron, no podemos verlas más en el cine. Al menos no de la misma forma. Martin Scorsese y Steven Spielberg rindieron preciosos homenajes a estas torres en Gangs of New York y Munich. Oliver Stone rodó World Trade Center para que las viéramos por última vez en todo su esplendor y también en su caída. Será difícil olvidar que una vez Nueva York tuvo estas Torres. Ahí estará siempre el cine para recordárnoslo. Sirvan estos tres ejemplos como mi pequeño homenaje a un lugar que ya nunca podré ver más que en el cine.lunes, septiembre 10, 2007
Indy IV ya tiene título oficial y definitivo
Ya es oficial. El título de la cuarta entrega cinematográfica del arqueólogo más famoso del mundo es Indiana Jones and the Kingdom of the Crystal Skull, algo así como Indiana Jones y el Reino de la Calavera de Cristal, aunque todavía tendremos que esperar a que los temidos traductores le metan mano a este título para su estreno en España. De momento, suena a viejo serial, como la misma saga; suena a clásico, como ha sido siempre Indiana Jones; suena al cine de otros años, alejado del estruendo de las películas actuales de acción y aventuras.La foto es de los días que se ha pasado Karen Allen (Marion) por el rodaje. No me digáis que Harrison Ford, por mucho que tenga 65 años, no sigue pareciendo el mismo Indy de siempre... Queda mucho, pero cada vez menos para verle en acción...
sábado, septiembre 08, 2007
¡Qué alegría volver a verte, John McClane!
lunes, septiembre 03, 2007
El homenaje a Ray Harryhausen en 'La novia cadáver'
En la segunda escena de La novia cadáver, Victor se acerca al piano para tocar la bellísima melodía compuesta por Danny Elfman para la película, mientras Victoria, la mujer que ya es su prometida, aún sin conocerse, se acerca silenciosamente por detrás para escuchar las notas y conocer de esta forma a quien va a convertirse en su marido. En el piano, Tim Burton, ese grandísimo fabulador, nos deja un homenaje a uno de los nombres más destacados de la fantasía cinematográfica, Ray Harryhausen. En la imagen de arriba se puede ver ese nombre como marca del piano, pero incluyo también a continuación el detalle en que se ve mejor.
Adoro esos pequeños homenajes, tan frecuentes en el cine fantástico y de ciencia ficción de nuestros días, y más si tienen como destinatarios a personajes como Harryhausen. ¿Quién no recuerda sus maravillosos efectos visuales para películas como Jasón y los Argonautas (la magia de sus esqueletos, también homenajeada en La novia cadáver, nunca ha sido superada), Hace un millón de años, El viaje fantástico de Simbad o Furia de titanes, el canto del cisne de una forma única de hacer efectos visuales? Los que nos acercamos a la treintena hemos crecido con esas películas. Ahora se me antoja difícil hacer entender a los que nos siguen, acostumbrados al mundo digital, que aquellos efectos visuales son auténticas joyas de artesanía.domingo, septiembre 02, 2007
Primeros rumores sobre 'La Liga de la Justicia'
La adaptación a la gran pantalla de La Liga de la Justicia promete ser una de las películas más espectaculares de los próximos años. Sin fecha todavía para el estreno, sin haber comenzado siquiera la producción, los rumores sobre el reparto y el argumento están ya inundando Internet. No en vano estamos hablando de la que, a priori, sería la adaptación de cómic más ambiciosa hasta la fecha, puesto que sería la mayor reunión de héroes nunca vista en la pantalla. Y los efectos especiales necesarios para hacerla realidad tendrán que ser por fuerza incréibles.Por no saber, no sabemos ni siquiera cuántos personajes de la Liga de la Justicia desfilarán por la pantalla, aunque sí hay certeza ya de unos cuantos. Batman será uno de ellos, y el rumor que cobra más fuerza es el de que no se quitará la capucha, y por tanto no aparecerá como Bruce Wayne, en ningún momento de la película. En sintonía con esa idea, se busca a un actor mucho más desconocido (y barato) que Christian Bale, tras Michael Keaton, Val Kilmer y George Clooney, el último rostro del héroe en Batman Begins y la próxima The Dark Knight.
Superman, obviamente, también estará. Después de muchos años de rumores sobre un projecto que uniera a Batman y Superman (con el que siempre se relacionó al director Wolfgang Petersen), ambos héroes coincidirán aquí. Parece confirmado que Brandon Routh, el Superman de Brian Singer, no se vestirá la capa en esta película. Y lo que se dice es que Tom Welling, el Clark Kent de la serie de televisión Smalville, podría crecer y convertirse en el Hombre de Acero, aunque los productores se han apresurado a negarlo.
Otros dos héroes que parecen confirmados son el Detective Marciano (para quien no le conozca, en la imagen, que corresponde a la maravillosa serie de animación de hace pocos años, es el personaje verde con capa azul que aparece a la derecha), que podría estar interpretado por Laurence Fishburne (Morfeo en Matrix y la voz original de Silver Surfer en Los 4 Fantásticos y Silver Surfer), y Aquaman (se hizo hace muy poco tiempo un episodio piloto para una serie de televisión sobre el personaje que no parece que se vaya a producir) para el que los productores querrían a Leonardo Di Caprio.
Entre los villanos de la función, se habla de muchas cosas, la mayoría muy relacionadas con los argumentos previos a la macrosaga del verano de 2006 (2007 en España) en los cómics DC, Infinite Crisis. Así, se habla de que Bruce Willis podría encarnar a Lex Luthor (tras Gene Hackman y Kevin Spacey), lo que podría ser un gran acierto. Para Talia Al Ghul (hija de Ra's Al Ghul, a quien se vio en Batman Begins) se especula con la posibilidad de Scarlett Johansson (y eso reconozco que no me encaja con la visión que tengo del personaje en el cómic). Y se coloca a Mel Gibson como Max Lord. Otros actores de los que se habla, sin tener claro para qué personajes, son Jake Gyllenhaal (a quien se ha asociado muchas veces con el papel de Spider-Man) o Jessica Biel (vista hace muy poquito en Next).
George Miller será el director de la película. Su experiencia en el mundo de la animación hizo disparar los rumores de que la película se realizaría íntegramente con la técnica de captura de movimiento, más o menos como será la próxima Beowulf. Pero este rumor lo ha desmentido Warner. La película será de acción real, aunque esta técnica se utilizará para muchos de los efectos visuales, en especial los de los personajes no humanos. De momento queda mucho para verlo, pero lo que se dice tiene buena pinta y promete cumplir los sueños de muchos fans...
jueves, agosto 30, 2007
Corazón de dragón
Los dragones no tienen una gran historia cinematográfica. No hay muchas películas basadas en estas criaturas fantásticas que hayan conseguido dar en el clavo. Alguna vez he hablado de El dragón del lago de fuego, quizá la única que supo plasmar en la pantalla, con los limitados efectos visuales que permitían los primeros años 80, la grandiosidad de este ser. En 1996 hubo otra película que se ganó mis simpatías y las de muchos: Dragonheart. Modesta, y se nota en cómo se camufla la falta de medios técnicos, pero con mucha imaginación, con un guión precioso y actores muy interesantes.Dragonheart (en España se subtituló como Corazón de dragón) cuenta la relación entre Bowen, un caballero, el último que sigue el viejo Código de honor y que ha jurado acabar con los dragones, con el último ser de esa noble estirpe. Rob Cohen (XXX, Pánico en el túnel, Stealth: la amenaza invisible) nunca ha conseguido dirigir una película tan entretenida y simpática como ésta, y lo mismo sucede con otros miembros del equipo, sobre todo con Randy Edelman, autor de una banda sonora preciosa, de un tema para mí inmortal (y que en los años siguientes se pudo escuchar en muchos trailers, por ejemplo, si no me falla la memoria en Siete años en el Tibet), a cuya calidad no ha vuelto nunca a aproximarse.
Dennis Quaid, que por aquel entonces (1996 es el año de estreno de esta cinta) llevaba unos cuantos años perdido para el cine, interpreta a Bowen. Y da gusto verle tan metido en un papel que le viene como anillo al dedo. Dina Meyer (Starship troopers, la serie inédita en España Birds of prey) es la actriz de la función. Siempre me ha dado pena que Dina no llegara a ser de verdad una gran estrella. Otras muchas niñas monas con muchísimo menos talento que ella sí lo han conseguido. Pete Postlethwaite (En el nombre del padre, Jurassic Park: El mundo perdido) borda ese fraile metido a poeta, secundario cómico de la película. David Thewlis (ahora más conocido como Remus Lupin en la saga de Harry Potter) tiene el papel más fácil de hacer, el del villano de la función. Y Julie Christie (Doctor Zhivago, Troya) aporta toda la clase que tiene.
Pero el plato fuerte de una película sobre dragones tiene que ser por fuerza el dragón. Sean Connery dobló a Draco en el original. El escocés siempre ha sido de mis actores predilectos, y su voz es impresionante, muy adecuada además para una criatura que se mueve en un entorno medieval como éste. Para la versión española se contó con Paco Rabal, una voz maravillosa también. Personalmente, en todo caso, me quedo con la original. Connery es mucho Connery. Y visualmente el dragón es una delicia, así que ¿qué más se puede pedir para pasar algo más de hora y media de entretenimiento de calidad?
Para siempre, además, queda ese Código de honor que oímos recitar varias veces durante la película, la mejor cuando Bowen lo recuerdo en todo su esplendor en Avalon, junto a la tumba del Rey Arturo.
viernes, agosto 24, 2007
'TMNT', un regreso divertido
Vuelven las Tortugas Ninja, seguramente con bastante menos fuerza que a comienzos de los años 90, cuando se convirtieron en los personajes de moda (gracias al cómic, los muñecos, la serie de dibujos animados y la primera de las tres películas que protagonizaron), pero han vuelto. El envoltorio esta vez es una película de animación por ordenador que cumple bastante bien con las expectativas y se convierte en un entrentenido relato, algo irregular, pero que hará las delicias de quienes gusten de las aventuras de estas cuatro tortugas mutantes. Como es mi caso, por cierto... Y es que le cojo cariño con facilidad a los héroes de cómic en la gran pantalla...La historia nos coloca aparentemente un año después de lo que sucedía al final de las dos primeras aventuras cinematográficas. No es que guarde una continuidad exhaustiva, pero sí hace relación directa a bastantes de los acontecimientos de aquellas dos historias. Lo más sorprendente es que April O'Neil, a quien conocimos como periodista, aparece por primera vez en la película como una especie de Lara Croft (nada disimulado el parecido en el vestuario) y se convierte en una ninja más en el clímax. Supongo que es el precio que hay que pagar por esa falsa igualdad entre sexos que suele vender el cine y la obligatoriedad de que haya una heroína...
TNMT es hora y media muy entretenida y que presenta un nivel de animación bastante alto (ver sobre todo la pelea bajo la lluvia, la recreación del agua resbalando por la piel de las tortugas es una delicia visual para los enamorados del género), y desde luego como película es bastante superior a las de acción real que vimos a lo largo de la década de los 90. Por supuesto, se pagan los peajes habituales de este tipo de cine: canciones rockeras a lo largo de toda la película, una resolución algo precipitada y que algunos personajes queden un poco de lado (esta vez le toca a Donatello, ya que la historia se centra claramente en Leonardo y Raphael, y Michelangelo se erige en el secundario cómico por excelencia de TNMT).
La animación suele tener un déficit bastante acusado de géneros como la fantasía y la ciencia ficción, y apuesta mucho más por el producto infantil. Por eso de vez en cuando viene bien ver películas como ésta (es la misma sensación que tuve ante películas que, también es verdad, son mejores que ésta, como El gigante de hierro o Titán A.E.). Es una cinta claramente fantástica, de tonalidades visuales bastante oscuras (casi toda la película se desarrolla en un Nueva York nocturno) aunque la historia no lo sea tanto y quede también apta para los más pequeños. A mí, desde luego, me ha entretenido y tampoco es que le pidiera mucho más.
Queda una gran puerta abierta para una secuela (no sólo porque un personaje de cómic siempre lo permita, sino porque hay claras referencias al regreso del viejo enemigo que todo fan de las tortugas ninja conoce más que de sobra...), aunque todavía no hay noticias reales de que se vaya a hacer. Lo que sí se dijo es que el mismo equipo que ha hecho TNMT (no entiendo por qué en España la coletilla es Tortugas Ninja Jóvenes Mutantes; o se cambian las siglas del título, o se deja tal cual, o se queda como conocemos todos a la franquicia, las tortugas ninja) se iba a hacer cargo de una adaptación, también mediante animación por ordenador, del Comando G, esa antigua serie japonesa de los años 70 que ya ha tenido un revival en cómic en este siglo XXI.
martes, agosto 21, 2007
'Munich', la hasta ahora última maravilla de Spielberg
Hace ya casi dos años que no vemos una película de Steven Spielberg, al que todos esperamos ver en todo su esplendor aventurero en 2008 con la cuarta entrega de Indiana Jones. La última maravilla que nos ha dejado este pedazo de director, hasta el momento, es Munich, una película necesaria, valiente, cinematográficamente extraordinaria, con un guión portentoso y unas actuaciones memorables. Mantengo desde hace mucho tiempo que no hay un director vivo capaz de igualar el genio y la maestría de Spielberg, aunque siempre da la sensación de que hay gente esperanda cada película suya para despedazarla o, en el mejor de los casos, infravalorarla. Y algún día, esperemos que muy lejano, Spielberg morirá y entonces seguro que todos saldrán a reconocer su genio y admitirán que ha marcado su infancia, su juventud y, en general, su vida como espectadores de cine.sábado, agosto 18, 2007
'Ratatouille': Pixar mantiene alto el nivel
El cine de animación vive un periodo de cierto estancamiento. Las mismas historias, los mismos protagonistas, los mismos chistes... Las mismas películas, en definitiva. Desde que Disney alcanzó la plenitud de su última época dorada (La Bella y la Bestia sobre todo y también El Rey León serán siempre mis favoritas) han salido películas más que interesantes en este género que todavía algunos siguen pensando que es sólo para niños, pero la amplia mayoría de los títulos tenían cierto tufo infantiloide (que no infantil, no confundir; ojalá se hiciera hoy en día el cine infantil que vimos en los años 80) que acababa con todos los buenos deseos que destilaban sus aparentemente entretenidas propuestas.Y en esto apareció Pixar, un estudio dedicado a hacer cine de animación por ordenador que, en alianza con Disney, se lanzaba al mundo del largometraje. Acababa de nacer Toy Story. Un pequeño gran clásico del género. Después llegaron otras películas por encima de la media como la propia secuela de Toy Story, Monstruos S.A. o Buscando a Nemo. Y algo más tarde, cuando todos los estudios habían decidido cerrar sus estudios de animación tradicional y lanzarse al mundo del ordenador, llegaron Los Increíbles, dirigida por un tal Brad Bird. Anotad el nombre.
Y digo que lo anotéis porque es lo malo del cine de animación. La gente no se queda con los responsables de las películas. Y eso es posible que le haya pasado hasta ahora a Brad Bird. Nadie le recuerda como el director del episodio Perro de familia en los Cuentos Asombrosos que produjo Spielberg para televisión. Casi nadie le recuerda como el director de una de las mejores películas de animación de la última década (me atrevería incluso a decir que la mejor si no fuera por la deficiente calidad de la animación en algunos momentos; ya se sabe que hace falta dinero para hacer una película), El gigante de hierro. Y la gente empezó a quedarse con su nombre después de ese fabuloso entretenimiento que es Los Increíbles.
Llegamos al presente. Tras la pequeña decepción de la previsible y rutinaria Cars, lo mejor que se puede decir de Ratatouille es que Pixar mantiene su gran nivel habitual. El tercer largometraje de Bird, segundo para Pixar/Disney, es una película fresca, entretenida, divertida y humana. Una de esas por las que da gusto pagar la entrada, y más teniendo en cuenta lo que ofrece la maquinaria hollywoodiense para pasar este verano. Ante todo, evita el principal problema del cine reciente de animación y no se trata de una película infantiloide, no trata al espectador como si fuera un estúpido que sólo puede reírse de bromas escatológicas. Que no se trata del típico producto de dibujos animados se puede intuir ya por la duración, cercana a las dos horas y alejada de los rutinarios 90 minutos en los que los directores de animación suelen despachar sus historias prefabricadas.
Visualmente, es una auténtica maravilla. Y no estoy hablando sólo de dinero, de presupuesto y de años empleados en hacer una película, no (aunque se me va a quedar para siempre grabado ese plano giratorio de todo París...). Eso ya lo tienen todos los productos de animación. Hablo de genialidad, hablo de encuadres maravillosos, de coreografías tan sutiles como perfectas, de movimientos de cámara pensados para seguir a los personajes y también a la historia, de unos personajes, ratas y humanos por igual, creíbles y muy bien definidos. Y si a eso le sumas un guión cuidado (que cae en algún tópico de la animación, de acuerdo, pero con categoría), el resultado no puede ser otro que la mejor película de animación de este año y de unos cuantos más. Entretenidísima.
De Ratouille, además, me han gustado aspectos ajenos a la película. Un breve corte explicativo de manos de sus creadores sirve para enlazar esta película con los mejores éxitos de Pixar. Unos títulos de crédito divertidos (que, por cierto, terminé de ver totalmente solo en el cine; allá el personal, ellos se pierden un cuidadao trabajo con el que finalizar una muy buena película). Y el obligado corto que nos ha acostumbrado Pixar a ver antes del largo. Ese Abducido que precede a Ratatouille es tan divertido como la película. Así sí se hace cine de animación, así sí...
Por cierto, ratatouille es el nombre de un plato hecho a base de vegetales procedente de Francia, como se explica perfectamente (maravilloso flashback con uno de los mejores personajes secundarios de la película) durante las dos horas y diversión que ofrece este título...
domingo, agosto 12, 2007
Seis posibles títulos para 'Indiana Jones 4'
Seguimos sin saber el título que tendrá la cuarta entrega de las aventuras de Indiana Jones, pero ya tenemos una valiosa pista. Lucasfilm ha registrado hasta seis posibilidades ante MPAA, la asociación del cine norteamericana. ¿Será uno de estos el título definitivo o por el contrario una forma más de despistarnos a todos...? Todavía tendremos que esperar para saberlo... Los seis títulos registrados son estos:- Indiana Jones and the City of Gods (Indiana Jones y la Ciudad de los Dioses).
- Indiana Jones and the Destroyer of Worlds (Indiana Jones y el Destructor de Mundos).
- Indiana Jones and the Fourth Corner of the Earth (Indiana Jones y la Cuarta Esquina de la Tierra).
- Indiana Jones and the Kingdom of the Crystal Skull (Indiana Jones y el Reino de la Calavera de Cristal).
- Indiana Jones and the Lost City of Gold (Indiana Jones y la Ciudad Perdida de Oro).
- Indiana Jones and the Quest for the Covenant (Indiana Jones y la Búsqueda del Convenio).
No me convence mi propia traducción del último título, pero me da que va a tener connotaciones religiosas que no conoceremos hasta tener más detalles del argumento de la película... La foto con la que acompaño la entrada es un supuesto cartel inicial para la película, pero tengo la sensación de que es un montaje que ha hecho algún fan con el fondo de la web oficial de Indiana Jones.
sábado, agosto 11, 2007
'Los 4 Fantásticos y Silver Surfer' o cómo pasarlo bien con un producto de bajísima calidad
Aviso a navegantes: este es el texto más contradictorio que voy a escribir en este blog. Y empiezo con la declaración de intenciones para que nadie se lleve a engaño. Los 4 Fantásticos y Silver Surfer es una película de bajísima calidad, seguramente bastante mala. Pero la verdad es que me lo pasé bien. Y dicha esta contradicción, que puede sonar como una auténtica barbaridad (y asumo que lo es), paso a explicarme en detalle, como siempre sin desvelar detalles esenciales de la película en cuestión que pueda arruinar su visionado a quien todavía no la haya visto (si teníais ganas de verla, ya tiene mérito que no os la hayáis bajado de Internet, habida cuenta de los más de dos meses que han pasado desde el estreno en Estados Unidos).Las sagas de superhéroes que habíamos visto hasta ahora partían de un arranque modesto para ir subiendo en intensidad. Por ejemplo, X-Men o Spider-Man, donde la secuela superaba en dramatismo, espectacularidad y duración a la original. Los 4 Fantásticos no. Ésta es una continuación natural de la primera parte en todos los sentidos. Es básicamente lo mismo, explota los mismos puntos fuertes y débiles de la primera entrega sin profundizar nada más en lo ya establecido. Recuerdo una crítica que leí en Internet hace tiempo sobre aquella primera película, calificándola como "la mierda más entretenida que había visto". Esta se merece también una valoración similar.
La secuela multiplica las secuencias de acción, pero las reduce a la mínima expresión. Son breves, son demasiado rápidas, saben a poco en definitiva aunque en algunas uno tenga la sensación de que están muy cerca de capturar la esencia de los 4 Fantásticos (el primer enfrentamiento en el aire entre los 4 Fantásticos y el Doctor Muerte es, en ese sentido, la mejor de esas escenas). Esa sensación la tiene uno durante toda la película y con todos los personajes. Se ven pinceladas de lo que ha hecho popular a este cuarteto de superhéroes durante los últimos 45 años, pero los responsables de la película, en especial ese insulso director que es Tim Story, nunca llegan realmente a entender cómo son y cómo piensan estos personajes.
Y de lo cerca que están a veces el mejor testimonio es el Doctor Muerte, personaje destrozado durante la primera película y buena parte de la segunda, convertido en un niñato rico y caprichoso en lugar de ser el villano extraordinario que nos ha dado el cómic. Sólo al final de esta segunda película se llega a ver al verdadero Doctor Muerte. Pero, como decía antes, las secuencias de acción son tan breves que no da tiempo a saborearlo. No han sabido tratar al personaje y ojalá lo abandonen y pasen página en una hipotética tercera entrega (siempre había soñado con una primera película con el Doctor Muerte, una segunda con Galactus y una tercera con los Skrulls; ¿cumplirán mi sueño, aunque sea dentro de esta desaprovechada saga o habrá que esperar una década a que un nuevo equipo se decida a hacer esto más en serio?).
El verdadero problema de esta saga (y al mismo tiempo, aunque parezca una paradoja, uno de los motivos por los que algunos críticos han recibido con simpatía este producto) es que es de una simpleza y una falta de pretensiones que a veces parecen ofensivas. Ver a Reed Richards, Míster Fantástico, presumir de novia y de ser uno de los tipos más inteligentes del mundo, cuando en realidad en las películas se le ha presentado como un tipo bastante anodino y normal, es para echarse a reír. Ver a Sue Storm, la Mujer Invisible, llorando porque se le arruinado la boda por una minucia como la invasión de un ser extraterrestre que va a devorar la Tierra rompe la imagen de mujer fuerte, sensata y segura de sí misma que durante años ha establecido el cómic. Ver a Ben Grimm, la Cosa, simplemente feliz más allá de la pose que adopta para engañar a sus seres queridos, va en contra de la idiosincrasia del que para mí es el mejor personaje que ha dado nunca el mundo del cómic.
Y lo peor de todo es que visualmente han capturado la esencia de los personajes. Les ves moverse, les ves actuar, en ocasiones les ves hablar y muchas veces utilizar sus poderes (salvo a Mister Fantásticos, no han conseguido efectos visuales que lo consigan) como lo has hecho cientos de veces delante de las viñetas, como habías soñado durante tanto tiempo. La espectacular Jessica Alba es Sue. Chris Evans (sobre todo él, es el personaje más acertado) es Johnny. Ioan Gruffudd es Reed. Y Michael Chicklis es Ben. Son ellos, actúan como ellos. Pero algo falla cuando más cerca están de conseguir lo que el cómic ha establecido durante tantos años. Algo parecido pasaba con Daredevil. Lograron que se viera al personaje en la pantalla, algo que durante años ha sido la asignatura pendiente de las películas basadas en cómics, pero fracasaba en todo lo demás.

La simpleza de la que hablo se refleja en lo que al mismo tiempo es lo mejor de la película: Silver Surfer (para todos los románticos y lectores clásicos de cómic, Estela Plateada; de hecho, tengo la sensación de que al director de la traducción no le ha debido hacer gracia que le impongan este nombre e incluso ha colado en algún momento de la traducción el nombre original en España sin referirse directamente al personaje). Maravillosos efectos especiales para este personaje (que contrastan con lo simples, la palabra que mejor define a esta película, que son otros trucajes) y una personalidad bien encarrilada.
Eso sí, le falta como media hora de película para que esa grandeza inherente al personaje realmente la sintieran los espectadores. Porque es obvio que para contar, como se pretende aunque sea desde un entorno tan simple como éste, la historia más grande del mundo, es necesario más metraje. Dura apenas 90 minutos (toda una rareza en actual cine de palomitas norteamericano, que parecía haberse instalado en las dos horas y media), y así el desarrollo dramático sólo puede ser nulo. Escenas de acción más o menos correctas (alguna muy buena, otras algo decepcionantes), muchos chascarrillos bien encaminados a lo que son los 4 Fantásticos, pero ausencia total de la épica y de la grandeza de su universo.
La mayor traición al cómic, sin duda, es el personaje de Galactus. Ya comenté en este blog los temores de que la rumorología acertara con su apariencia. Y acertó. Galactus, el devorador de mundos, es una nube cósmica (no sé si será las ganas que tenía de verle en realidad, pero juraría que en los efectos visuales han querido jugar con el recuerdo que todos los fans del cómic tenemos de Galactus y se atisba la forma de su casco en las sombras que producen las nubes; habrá que esperar al DVD para confirmarlo). Y no sigo criticando a Galactus, porque me voy a encender y voy a cabar revelando algunas barbaridades que han cometido con el personaje que afectan a la historia y su desenlace...
El fan purista se va a sentir algo traicionado. El cinéfilo que no soporte las películas de acción, directamente engañado con hora y media perdida de su vida. Quien analice con dureza esta película no le va a quedar más remedio que decir que es mala de solemnidad. Pero quien tenga tanto cariño a los personajes como yo, en el fondo se lo va a pasar bien. O quien no espere más que hora y media de un entretenimiento absolutamente vacío. O quien no tenga una película mejor donde meter a los críos. Eso sí, impagable el cameo del creador de los 4 Fantásticos, Stan Lee, el mejor que ha hecho en todas las películas basadas en cómics de Marvel. Un día de estos dedicaré un post a estos cameos, porque ya los espero con más ganas que el clásico de Hitchcock en todas sus películas. Y no dejéis de buscar a estos personajes en el mundo del cómic, que es donde verdaderamente lucen.
viernes, agosto 10, 2007
Tom Cruise, oficial nazi para Bryan Singer
Esta es la primera foto de la próxima película de Tom Cruise, Valkyrie, dirigida por Bryan Singer. Habrá quien prefiera quedarse con las noticias que hablan de la prohibición que ha recibido el equipo para rodar en determinadas localizaciones en Alemania (país donde la iglesia de la ciencieología, a la que tan vinculado está Cruise, está considerada como secta), pero a mí lo que realmente me interesa es el cine, no los cotilleos ni las informaciones rosas. Y el proyecto, desde luego, tiene muy buena pinta y es ya una de las películas más esperadas del próximo año.-
martes, agosto 07, 2007
Terror clásico
Tengo un buen amigo que es un apasionado del cine de terror. Cada vez que nos vemos, procedemos al intercambio de DVDs. La última remesa de películas que me he traído a casa son una buena muestra del terror que se ha hecho durante décadas. Cuatro clásicos de la Universal, La momia, El hombre invisible, El fantasma de la ópera y La mujer y el monstruo, todas ellas realizadas entre 1932 y 1954 (sólo he podido ver aún la primera en estas calurosas noches de verano que tanto se prestan para explotar el DVD). La noche del cazador, de 1955. La mansión encantada, de 1963. Y La semilla del diablo, rodada en 1968. Esto era terror, y no lo que se hace hoy en día.domingo, agosto 05, 2007
'Next', ciencia ficción más propia de los 80
Que una película esté basada en un relato de Philip K. Dick, el responsable de las historias que dieron pie a clásicos como Blade Runner, Desafío total o Minority Report es para mí motivo más que suficiente para pagar una entrada y entrar en una sala. Next cuenta con ese aspecto positivo de partida. Había leído algunos comentarios de espectadores americanos que ponían bien a la película en cuestión, sin grandes alardes pero bien, aunque la crítica no ha sido demasiado benevolente con ella y eso había enfriado un poco mi ánimo. Y después de verla, creo que la razón de esa falta de aprecio es que Next no es una película del siglo XXI, sino que es la clásica película de ciencia ficción que tendría que haber visto la luz en los años 80.Porque Next no tiene grandiosos efectos especiales. No tiene esas escenas de acción y persecución con las que te quedas con la boca abierta. No busca el más difícil todavía ni el plano que nadie había conseguido hacer hasta ahora. No tiene un final incomprensible a lo Matrix Reloaded que hace tambalear todo lo que has visto hasta ese momento. No tiene nada de eso. Pero es una película modesta, de poco más de 90 minutos de duración, que tiene una historia realmente simpática y entretenida y un final que supone un auténtico soplo de aire fresco en el cargado cine de acción y ciencia ficción actual. Por supuesto, como siempre, no lo pienso desvelar, pero espero que lo veáis y que coincidáis conmigo en que no es lo más habitual para este género...
Tiene mérito que una película me guste teniendo como protagonista a un Nicolas Cage que cada vez me dice menos cosas en la pantalla. Nunca le veo cambiar de registro. Da igual el personaje que interprete. Siempre es Nicolas Cage, por encima de lo que ponga un guión u otro. A quien sí da gusto ver es a Julianne Moore, que últimamente no me había convencido demasiado en algunas películas (lo de Misteriosa obsesión, si alguien ha tenido la mala suerte de verla, es una broma de mal gusto...). Y quien también da gusto ver, aunque me temo que no por motivos cinematográficos, es a Jessica Biel. No me parece mala actriz, ojo, me gustó en El ilusionista, pero aquí es más florero que otra cosa.
Dirige Lee Tamahori, a quien ya le había visto desenvolverse en una cinta de acción grandilocuente, Muere otro día, y que ahora le veo manejarse en un escenario mucho más modesto. Lo mejor que se puede decir que es que dirige de una forma muy asequible para el espectador, que se sigue sin problema lo que muestra con la cámara (a diferencia de otros gurús de este tipo de cine, y es obvio que estoy hablando de Michael Bay; no hay quien me quite de la cabeza lo que Transformers podría haber sido en otras manos...). Y sobre todo destaca la escena inicial en el casino. No revelo más, que merece la pena verla.
No es una obra maestra, ni de lejos, pero me ha parecido una película altamente recomendable para todo aquel que quiera huir, aunque sólo sea un rato, del salvaje e imposible cine actual de ciencia ficción. Una buena idea es el mejor modo de hacer una película de este género. Y Next, insisto, es una buena idea más propia del cine de los 80 que del siglo XXI. Añorados años 80, por cierto, en los que la fantasía y la imaginación alcanzaron cotas que no se han vuelto a superar...
sábado, agosto 04, 2007
Sobre el cine español
Ayer tocó tertulia cinematográfica y uno de los temas que salió es el cine español. Sabe quien me conoce que no soy un especial entusiasta del séptimo arte que se hace en nuestro país. Creo que hay apenas un par de directores geniales e interesantes y, muy de vez en cuando, alguna que otra película interesante. Sé que no es bueno generalizar, pero es lo mejor que puedo decir para que nos entendamos. Y hablando de este tema me acordé de un texto que publicó Javier Marías en El Semanal allá por noviembre de 2002. C0incido plenamente con él. Para su lectura y, si queréis, reflexión, ahí os dejo el texto íntero de Marías:"Vaya por delante esta declaración de dudas: cuantas más cosas actuales me parecen idiotas o incompetentes, más a menudo me pregunto si no seré yo el verdadero incompetente e idiota y el que nada entiende. Me ocurre esto mucho con el cine español. A las salas acudo poco, por falta de tiempo. Pero suelo leer las informaciones sobre rodajes y algunas críticas, y a tenor de todo ello deduzco que en nuestro país se forjan, desde hace algunos años, obras maestras en cadena o en serie. No se me escapa que hay un descarado proteccionismo hacia la industria cinematográfica patria, tanto por parte de las autoridades gubernamentales, autonómicas y televisivas cuando por parte de la prensa en pleno y de la crítica al completo. Ya quisiéramos los escritores tanto oxígeno e incienso para el sector del libro, que se las apaña como puede, sin ayudas ni subvenciones y con más de una zancadilla ministerial. Pero en fin, cree uno que pese a todo ese proteccionismo generalizado, un mínimo de verdad le sería debido al público, a los espectadores, y no parece el caso.
Ya digo, voy poco a las salas, de tal manera que veo las películas de mis compatriotas, casi siempre, unos nueve o doce meses después de sus estrenos, cuando las ponen en televisión por vez primera. Y con frecuencia las veo involutariamente, quiero decir que me sucede esto: una noche zapeo; en un canal de pago me encuentro con caras bien conocidas de nuestro cine y me quedo a mirar un rato, sin saber normalmente de qué cinta se trata. Al cabo de veinte o treinta minutos, estoy espantado o hastiado; pero qué malo es esto, pienso; o qué soporífero; o qué mal actúan todos estos actores; o qué diálogos pésimos o ridículos o inverosímiles; o qué trillado todo; o qué estúpido; o qué pretencioso; o qué chorras; o menuda gilipollez es ésta (ya saben, ante el televisor uno opina en silencio muy libre y malhabladamente). Entonces me pregunto, por fin, qué diablos será lo que veo y consulto la programación para enterarme. Y a menudo descubro que, lejos de ser alguna película desconocida y desdichada, una de esas que ni siquiera logró estrenarse -como había imaginado-, resultan ser las mismísimas obras maestras que un año atrás llenaron páginas y páginas en los periódicos y minutos y minutos en las televisiones y radios, sobre las que se nos hizo saber cómo fueron concebidas, ideadas, planeadas, escritas y realizadas, y en qué consistió la aportación de todos y cada uno de los que participaron en ellas, así como su historia, su prehistoria y su protohistoria, como si tuvieran la importancia social y artística, digamos de Lo que el viento se llevó o El acorazado Potemkin. Se trata de aquellas mismas películas que los críticos, con extraña y sospechosa unanimidad (parecen todos firmantes de un pacto), cada vez celebraron como algo glorioso y extraordinario, una cumbre, una cima, un pináculo y un pico. Y las que cosecharon infinidad de premios en forma de conchas, espigas, goyas, palmas, laureles y láudanos.
Y claro, uno, que se ha sentado ante el televisor con la película ya empezada, que ignoraba qué estaba viendo y por tanto se enfrentaba a las imágenes totalmente desprejuiciado, sin apriorismos, sin simpatías ni empatías previas hacia los responsables de cada invento, se queda muchas veces anonadado (no todas, no todas). Así que esto es aquella maravilla de la que tanto hablaron, piensa estupefacto. No, no puede ser cierto. Va y comprueba, mira las fichas artística y técnica y sí, sí, coinciden los actores y el resumen del argumento con lo que uno ha contemplado, que a menudo le parece un bodrio sin paliativos. Y entonces no tiene más remedio que preguntarse si no es uno mismo el imbécil y el incapacitado para apreciar el arte como es debido.
Ahora me he animado a ir dos veces a las salas. Una, por culpa de mi vecino Arturo, con cuyos juicios suelo coincidir bastante y que nos instó aquí a todos a abandonar cualquier actividad o tarea y correr a ver Los lunes al sol, saludada además como progresista portento por todo el mundo. Así que uno va lleno de ilusión, y en su estupidez ya crónica encuentra soporífero el tal portento y en modo alguno solidario con los parados, sino que cree, por el contrario, que deja a éstos por los suelos y que parece inspirado por empresarios pijos y por los responsables del decretazo, ya que estos parados no hacen más que vaguear y beber y apenas sí buscan empleo, como sostienen que ocurre en la realidad Aznar y su cuadrilla. Y acude uno a ver El caballero Don Quijote, por aquello de Cervantes y porque los críticos la ensalzan sin la menor reserva; y en su ignorancia uno la encuentra igualmente soporífera y larga, y solemne, y hueca, y de lo menos cervantino que se haya visto en la pantalla. Así que se vuelve a casa sumamente preocupado, y con dos opciones: una es preocuparse por la salud mental de sus compatriotas; la otra, por la suya propia. Y como es más aconsejable y fácil dudar de uno mismo que de muchos otros juntos, se jura no ver ya más cine español para no sentirse un desequilibrado, y se pone en el vídeo El hombre que mató a Liberty Valance de Ford o El gran dictador de Chaplin o Anatomía de un asesinato de Preminger, con las que al menos se siente sano y cuerdo y salvo".
jueves, agosto 02, 2007
Christopher Reeve ES Superman
La serie Smalville homenajeó a Christopher Reeve colocando en uno de sus capítulos la siguiente dedicatoria: "Nos hizo creer que un hombre podía volar". Pocas veces he leído una frase tan acertada. El eslogan de la primera película de Superman, allá por 1978, era "Creerás que un hombre puede volar". Pero fue él, Christopher Reeve, quien nos lo hizo creer. Quien nos hizo realidad el sueño de ver a Superman volando en la pantalla. Daba igual que las películas fueran buenas o malas (la primera muy buena, la segunda notable, la tercera pasable y la cuarta abiertamente mala). Él era Superman y eso basta para que todavía hoy se vean con agrado estas películas.Christopher Reeve nunca fue en realidad un gran actor. Y nunca tuvo mucho ojo para escoger papeles. Su nombre estuvo relacionado con proyectos que van desde Fuego en el cuerpo hasta Tras el corazón verde, pasando por Desafío total o Hannibal. O los rechazó o no los consiguió. Pero consiguió, desde el principio, el respeto de sus colegas de profesión. Y el del resto del mundo sobre todo a partir de 1995, cuando sufrió un grave accidente montando a caballo y quedó postrado para el resto de su vida en una silla de ruedas. Nunca se rindió y trabajó muchísimo por los demás y también para volver a andar. Nunca lo conseguió Murió el 10 de octubre de 2004. Y dejó un gran legado, la Fundación Christopher y Dana Reeve, que trabaja para que los avances en la lucha contra la parálisis puedan devolver a muchas personas la capacidad de andar.
En vida dejó numerosas frases de lo que significó para él interpretar a Superman, frases que se pueden extrapolar perfectamente a la lucha en la que vivió sus últimos años. "Lo que hace a Superman un héroe no es que tenga poder, sino la sabiduría y la madurez para usar ese poder correctamente. Desde un punto de vista intepretativo, así es como me aproximé al personaje". "Un héroe es un individuo normal que encuentra la fuerza para perseverar y superar los obstáculos". "He visto de primera mano cómo Superman transforma la vida de las personas. He visto a niños con tumores cerebrales cuya última petición es hablar conmigo y que se han ido a la tumba con la paz que les dio saber que su creencia en este personaje estaba intacta". "Muchos de nuestros sueños al principio parecen imposibles, después son improbables y después, cuando reunimos la determinación necesaria, pronto se convierten en inevitables".
Brandon Routh se convirtió en Superman para el Superman returns de Bryan Singer. Volverá a serlo, casi con toda seguridad, en la película que se está preparando sobre La Liga de la Justicia y también casi seguro en una secuela dedicada en solitario al Hombre de Acero. No importa cuántos actores se metan en la piel de Superman ni lo bien que lo puedan llegar a hacer. Christopher Reeve ES Superman y siempre lo será.